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Protestarán contra la Clínica de la Comunidad por encubrir las causales de muertes por falta de oxígeno

Este martes martes habrá una protesta en la Clínica de la Comunidad de Ensenada, donde dirige un médico al que acusan de “asesino”.

Se trata de Juan Manuel De Rosa, director de nosocomio cuyo meteórico ascenso hace una década estuvo rodeado de un sinfín de rumores. Médico personal de la presiente de Madres de Playa de Mayo, Hebe de Bonafini, quien habría encubrido en la clínica en plena investigación de la causa de Sueños Compartidos por malversación de fondos públicos en viviendas sociales justo a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender.

De Rosa solía acompañar a Bonafini a las marchas de los jueves por la pirámide de Mayo tras la aparición de ex trabajadores estafados de Sueños Compartidos que le reclamaban a Hebe que les pague los sueldos adeudados. Allí también la secundaban barras bravas de Chicago y Sacachispas como su vocero, por aquel entonces, José Luis Seoane, vinculado a Aníbal Fernández.

De Rosa llegó a la Clínica con cheques sin fondos y deudas como su madrina política. Viene de la militancia en Quebracho, más aún, atendió a Fernando Esteche tras un extraño incidente en el que su vida corría peligro. La Clínica de la Comunidad cambió su nombre con su arribo. Antes se la conocía como Sanatorio Ensenada. En ese 2012, también se adueñó de otra clínica en Berisso llamada Instituto Médico Argentino a través de una sociedad anónima con Christian Godoy Acosta con un capital inicial de 12 mil pesos. La Sociedad Anónima se llamaba Médicos de Ensenada.

De Rosa, al igual de Schoklender, tiene un pasado carcelario. Años atrás había estado preso por robo de elementos hospitalarios en Gonnet.

También sobre el supuesto hallazgo en el edificio de aparatología de gran valor, cuya procedencia fue puesta bajo sospecha.

El espectacular y súbito ascenso patrimonial y un manejo por lo menos “sinuoso” de los contratos de ese centro de salud terminaron de configurar la imagen de hombre opaco y misterioso del médico Juan Manuel de Rosa.

Rumores jamás desmentidos sobre supuesto maltrato al personal, y la denuncia que realizó una mujer la semana pasada lo terminaron de instalar en un debate tremendo: lo acusan de falsear certificados de defunción para evitar rendir cuentas ante la justicia.

Ahora, familiares de seis muertos denuncian que los propios médicos de la Clínica la Comunidad reconocieron la falta de suministro de oxígeno para atender a sus pacientes. Se trata de Nélida Causer, Néstor Costa, Gladys Lucero, Rolando Ruso y Delia Figueroa.

Al mandamás de ese centro de salud el personal le tiene pánico, tanto que este medio pudo dialogar con delegados gremiales pero con la promesa de no revelar sus identidades, algo muy poco frecuente sobre todo entre los trabajadores de sanidad.

“No sólo te puede rajar en cinco minutos. Siembra terror entre la gente contando sobre sus vínculos con el poder político y su relación personal con figuras del kirchnerismo. E invoca todo el tiempo una supuesta relación íntima y muy estrecha con el intendente Mario Secco”, explicó un delegado ante una consulta que le realizamos el viernes pasado.

Las muertes que quieren que se investiguen

En la Clínica de la Comunidad la semana pasada una mujer denunció que seis pacientes supuestamente murieron por coronavirus, pero asegura que en realidad fallecieron por falta de oxígeno. En este medio lo informamos:

“Los pacientes fallecieron el 26 de abril y desde la Clínica de la Comunidad informaron que todos sufrieron paros cardiorrespiratorios. Sin embargo, una de las denunciantes asegura que el director de la terapia intensiva le dijo que en realidad la clínica se había quedado sin oxígeno.

“El tubo central de la clínica se quedó sin oxígeno, tardaron mucho los camiones en venir a llenarlos, pero el médico de guardia me dijo que a los pacientes que estaban en terapia le pusieron un tubo individual. La falta de oxígeno en el cuerpo se paga”, le habría dicho el médico a cargo de la terapia intensiva de la Clínica de la Comunidad de Ensenada a la hija de una de las pacientes fallecidas, según consta en la denuncia.

Esa madrugada, Carla Hornos había recibido un primer llamado de la clínica. Una mujer le comunicó que su madre, Delfina Vélez de 70 años, había fallecido luego de sufrir un paro cardiorrespiratorio. A las15 horas el cuerpo fue cremado. Tres horas después, el médico le contó que la clínica se había quedado sin oxígeno.

Luego la mujer se enteró que ese mismo día habían fallecido otros cinco pacientes. A los familiares de todos ellos les comunicaron lo mismo: murieron por paros cardiorrespiratorios. Ahora, todos se unieron y realizaron una denuncia contra el titular de la Clínica de la Comunidad. (InfoBlancosobreNegro