Planear un viaje a Mendoza es, en muchos casos, sinónimo de imaginarse entre viñedos, copas alzadas y vistas a la cordillera. Pero organizar un circuito por la ruta del vino puede ser tan estimulante como el viaje mismo. No se trata solo de decidir qué bodegas visitar, sino de encontrar un ritmo, una lógica que combine paisajes, sabores y, sobre todo, pausas.
Elegir por dónde empezar
Si el viaje comienza desde otra ciudad, la opción más cómoda es llegar en bus hasta la terminal de Mendoza. Empresas como Andesmar conectan distintos puntos del país con la provincia cuyana y ofrecen un servicio pensado para el descanso: butacas amplias, pantallas individuales, conexión Wi-Fi y aire acondicionado, entre otros detalles que hacen más llevaderas las largas distancias. Una vez en la ciudad, hay distintas formas de organizar el circuito.
La provincia tiene más de 1500 bodegas, de las cuales unas 200 están abiertas al turismo. Por eso, el primer paso es reducir la lista en función del tiempo disponible, el estilo de vinos preferido y la experiencia que se busca: ¿un recorrido más boutique y personalizado o una visita a grandes productores con instalaciones modernas?
Las regiones vitivinícolas más visitadas son tres: Maipú, Luján de Cuyo y el Valle de Uco. Cada una ofrece algo distinto. Maipú está a pocos kilómetros de la ciudad de Mendoza, ideal para quienes quieren recorrer sin alejarse demasiado. Luján de Cuyo, con sus casas de adobe, propone un viaje más extenso entre viñas centenarias. Y el Valle de Uco, algo más lejos, regala una postal perfecta con los Andes de fondo y una arquitectura de bodegas que mezcla minimalismo con piedra y madera.
Muchos viajeros eligen alquilar un auto para recorrer a su ritmo. Otros prefieren contratar excursiones o incluso moverse en bicicleta, especialmente en la zona de Maipú, donde varias bodegas están relativamente cerca entre sí. La decisión dependerá de tus intereses, tiempo disponible y el tipo de experiencia que quieras vivir.
Comprá tus pasajes con tiempo y evitá sorpresas
Organizar un viaje en torno al vino tiene una ventaja: es previsible. Las bodegas exigen reserva previa y los traslados también se pueden planificar con antelación. Si ya se tienen las fechas definidas, lo más práctico es comprar los pasajes antes de viajar. Desde el celular podés descargar la APP iOS de Central de Pasajes y elegir la opción que mejor se adapte a vos.
Este nivel de organización, que en otros destinos puede parecer excesivo, en Mendoza es clave. Muchas bodegas manejan cupos limitados por día, y las más pequeñas se enfocan en visitas personalizadas, con lo cual no es raro que se agoten los turnos. Reservar con tiempo no solo garantiza disponibilidad, sino también la posibilidad de armar un itinerario coherente, sin trayectos innecesarios.
Qué tener en cuenta al armar el circuito

Una regla no escrita entre los viajeros frecuentes es no intentar abarcar demasiadas bodegas en un mismo día. Lo ideal es visitar dos, a lo sumo tres, con un buen almuerzo en el medio. Algunas bodegas ofrecen menú de pasos maridados, lo que transforma la comida en una experiencia en sí misma, casi tanto como la degustación.
También es recomendable mezclar estilos. Por ejemplo, empezar con una bodega familiar que conserve métodos tradicionales y luego pasar a una más moderna con diseño de vanguardia. Ese contraste ayuda a entender la diversidad del vino mendocino más allá de las etiquetas.
Otra variable que muchos olvidan es la altitud. En el Valle de Uco, por ejemplo, se cultivan uvas a más de 1000 metros sobre el nivel del mar. Esa diferencia se traduce en características distintas en el vino, sobre todo en los tintos como el malbec y el cabernet franc. Escuchar cómo cada enólogo cuenta su interpretación del terroir le suma profundidad al recorrido.
Experiencias más allá de la copa
Si bien el vino es el gran protagonista, muchas bodegas incorporaron propuestas que lo complementan. Hay recorridos en bicicleta entre viñedos, picnic en jardines con vista a la montaña, talleres de cocina con productos locales y hasta pequeñas exposiciones de arte. Estas actividades no suelen ser masivas, por lo que conviene chequear disponibilidad y horarios al momento de reservar.
También hay alternativas para quienes viajan en grupo o en pareja y buscan una experiencia más íntima. Algunas bodegas ofrecen visitas privadas con el enólogo, donde se puede probar vino directamente del tanque o de barricas en proceso de guarda. Para los más curiosos, estas instancias son una auténtica experiencia dentro del viaje.
Cuándo es mejor viajar

Aunque Mendoza se puede visitar todo el año, hay momentos del calendario que ofrecen una experiencia distinta. Entre marzo y abril, durante la vendimia, los viñedos están en plena cosecha y el clima es ideal para recorrer. A principios de marzo, además, se celebra la Fiesta Nacional de la Vendimia, con desfiles, música y un ambiente festivo que invade la ciudad.
En invierno, en cambio, los viñedos se tiñen de tonos ocres y la nieve en la cordillera completa la postal. Las degustaciones bajo techo, con estufas encendidas y platos calientes, toman otro protagonismo. Y si el vino no es el único motivo del viaje, se puede combinar con días de esquí en Las Leñas o Penitentes.
Algunas bodegas para tener en el radar
Entre las muchas opciones que ofrece Mendoza, hay algunas bodegas que suelen destacarse por la calidad de sus vinos y el diseño de sus visitas. Casa Vigil, por ejemplo, combina enología con literatura y una gastronomía inspirada en El Aleph de Borges. Salentein, en el Valle de Uco, sorprende con su bodega en forma de cruz y su sala de conciertos subterránea. Trapiche, en Maipú, es una de las más antiguas del país y propone un recorrido por su historia y sus métodos de producción.
Cada una tiene su estilo, su ritmo, su forma de contar el vino. Y lo más interesante es que no hay una forma única de recorrerlas. Mendoza invita a armar un viaje a medida, sin fórmulas repetidas ni obligaciones turísticas. La clave está en encontrar un equilibrio entre la planificación y la sorpresa.
Sigue el canal de noticias de El Correo Gráfico en WhatsApp y mantente al día con las últimas novedades. ¡No te pierdas ninguna actualización!

Descubre más desde ELCORREOGRÁFICO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

