Categorías
Análisis - Opinión Destacadas Nacionales Política

Encuesta: Se profundiza la grieta y el voto rechazo entre Macri y Fernández

Un trabajo de Synopsis afirma que en las últimas semanas se produjo una mayor «polarización» redundó en en una mayor intención de voto al oficialismo. Se mantiene el empate técnico entre Macri y Alberto Fernández en un virtual balotaje. Alta predisposición del «voto útil».

La paridad entre las fórmulas que encabezan Mauricio Macri y Alberto Fernández en un escenario de balotaje se ratifica en la última encuesta de la consultora Synopsis, a la que tuvo acceso NCN.

De acuerdo al estudio, el Presidente recobró la leve ventaja sobre el candidato kirchnerista que había perdido en la medición anterior. Sin embargo, el resultado se mantiene dentro del margen de error (+/-2,1%) del sondeo realizado a nivel nacional, entre el 23 y el 24/06, sobre 2.261 casos efectivos.

Macri retoma la delantera que había perdido en la encuesta previa de junio, con el 46,1% de la intención de voto, contra el 45,7% de Fernández. Los indecisos aumentan desde el 7,4% del sondeo previo a los 8,2% del más reciente.

Si se proyectaran los indecisos, Macri aumenta su caudal hasta el 50,2% y Fernández, hasta el 49,8%, por lo que la ventaja oficialista se reduce en comparación a la versión sin proyección.

El informes de Synopsis sostiene que se profundizó la «polarización», por lo que se produjo «una mayor concentración de los apoyos electorales en los 2 principales espacios», que supera el 75%. Esa «mayor polarización» redundó en en una mayor intención de voto al oficialismo, dice el estudio.

Por otro lado, Synopsis remarca que los apoyos electorales frente a una eventual 2da vuelta «bien podrían explicarse por el reverso se la decisión, es decir observando las respuestas de los encuestados respecto de cuál fórmula no desean que gane».

Así, mientras que un 45,7% de los consultados no desea que gane la fórmula Mauricio Macri-Miguel Pichetto, un 46,2% manifiesta que no desea que gane la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández. Sólo un 2,1% tiene esa aversión por la fórmula Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey, y un 4,2% se mantiene indeciso.

En este sentido, el informe sostiene que se sigue observando «una alta predisposición del electorado al voto estratégico (voto útil) guiados por el rechazo a Macri y por el rechazo a que el kirchnerismo vuelva a poder».

En este segmento, un 62,5% de los que no quieren que Macri reelija cambiaría su voto para evitarlo, mientras que un 67,4% de los no desean la victoria de Fernández actuaría en ese sentido.

Por su parte, entre quienes no prefieren ninguno de los extremos de la «grieta», un 65,0% manifiesta que cambiaría su voto para evitar que el Presidente reelija; mientras que entre los que no quieren que gane Fernández, un 62,1% afirma que cambiaría su voto para evitar el triunfo del candidato opositor. (NCN)

 

Categorías
Nacionales Política

Y un día la fragmentada Izquierda se juntó

Tras años de divisiones, la Izquierda se unió y presentó fórmula y nuevo nombre. Después acordar la incorporación del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), la Izquierda pasará a llamarse Frente de Izquierda y los Trabajadores Unidad (FIT Unidad).

El Frente de Izquierda logró ampliar la unidad que logró en 2011, cuando el Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y la Izquierda Socialista se juntaron y sumó al Movimiento Socialista de los Trabajadores.

La fórmula confirmada de ese espacio, que también transformará su nombre y sumará la palabra ‘Unidad’, estará conformada por Nicolás del Caño y Romina del Plá.

Del Caño repetirá su candidatura a presidente, la que consiguió en 2015 luego de vencer a Jorge Altamira en las PASO de aquel año.

Fuera del espacio quedó el partido Autodeterminación y Libertad, conducido por Luis Zamora. Al respecto, del Caño explicó que se reunió con el histórico dirigente de izquierda pero recibió una respuesta negativa al pedido de unidad.

«Nuestras listas van a estar conformadas por trabajadores, mujeres y jóvenes. Eso contrasta con este festival de panquequismo de estos días», dijo el candidato a presidente, mientras criticaba a Miguel Pichetto, Sergio Massa y los gobernadores. (NCN)

Categorías
Destacadas Nacionales Política

Cambiemos logró sancionar el Presupuesto con apoyo de parte del PJ y partidos provinciales

El oficialismo se alzó con la ley más complicada del año. El proyecto fue aprobado en el Senado con 45 votos a favor y 24 en contra, al cabo de un debate que duró alrededor de 14 horas. El interbloque de Miguel Pichetto se dividió y hubo una abstención sorpresiva. El senador Eduardo Costa se ausentó.

El interbloque Cambiemos logró superar la parada más importante del año legislativo que termina. Con apoyo de una porción del peronismo de Miguel Pichetto y de partidos provinciales, el oficialismo consiguió sancionar en el Senado el Presupuesto 2019, que recibió 45 votos afirmativos, 24 negativos y una abstención.

El proyecto, que es el tercero de la gestión de Mauricio Macri, fue aprobado al cabo de un debate de alrededor de doce horas, donde quedó al desnudo la división en el interbloque Argentina Federal. Nueve senadores de ese espacio votaron en contra, con el formoseño José Mayans a la cabeza, mientras que otros doce lo hicieron a favor y uno se abstuvo: el correntino Carlos “Camau” Espínola.

Acompañaron a Cambiemos los integrantes del Movimiento Popular Neuquino (MPN) Guillermo Pereyra y Lucila Crexell; los misioneros Maurice Closs y Magdalena Solari Quintana; y Ada Itúrrez de Capellini y Blanca Porcel de Riccobelli, del Frente Cívico Santiagueño referenciado en el gobernador Gerardo Zamora. Los otros senadores que se inclinaron por el “sí” fueron los salteños Juan Carlos Romero y Cristina Fiore, y el santafesino Carlos Reutemann.

Por el contrario, fueron por el rechazo el Frente para la Victoria-PJ de Cristina Kirchner; los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Eugenia Catalfamo; el porteño Fernando “Pino” Solanas; y la rionegrina Magdalena Odarda.

Hubo solo dos ausencias y una de ellas fue la del radical Eduardo Costa, quien en las horas previas a la sesión se había rebelado sorpresivamente contra el Presupuesto, reclamando obras para Santa Cruz. El otro que no participó de la votación fue el santiagueño Gerardo Montenegro.

Cómo se votó: Afirmativo (verde), Negativa (rojo), Abtenciones (amarillo), ausentes (gris)

La sanción del Presupuesto le permitirá al Gobierno dar una doble señal: por un lado, al Fondo Monetario Internacional (FMI), en virtud del polémico acuerdo firmado este año; y por otro, a los países que integran el G20 en la previa de la cumbre que tendrá lugar entre el 30 y el 1ro. de diciembre en Capital Federal.

Entre sus principales variables, la “ley de leyes” prevé para 2019 una inflación interanual del 23% al mes de diciembre; un dólar promedio a 40,10 pesos; y una caída del 0,5% del PBI. Además, el 77% del gasto primario se destinará a servicios sociales, y se estima una caída del consumo privado del 1,6%.

Al cierre del debate, cerca de las 2 de la madrugada del jueves, Cristina Kirchner sostuvo que “no se sale de la recesión ajustando el gasto público” y alertó: “Lo que vamos a hacer con este Presupuesto es profundizar el sufrimiento de la sociedad argentina, y además va a ser un sacrificio inútil. Todos sabemos que la recesión se va a profundizar”.

Por su parte, Pichetto reiteró que “no votar el Presupuesto no cambia el rumbo económico” y que es necesario aprobarlo para evitar discrecionalidad en la ejecución de fondos. Pero además, se refirió a las movilizaciones contra la ley: “Tenemos autonomía de lo que pasa en la calle. Nunca la votación de un Presupuesto fue un hecho insurreccional. Son estimaciones, que se pueden cumplir o no”.

En tanto, el jefe del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, explicó: “Tenemos un Presupuesto de emergencia producto de factores externos -la crisis internacional-, e internos -la sequía-; pero también el factor económico de la causa de los cuadernos, que ha paralizado las obras públicas”.

El radical también defendió el acuerdo con el FMI, al señalar que “la historia de la Argentina” con este organismo de crédito “no es nueva”, ya que “se suscribieron 26 acuerdos con ese organismo durante gobiernos radicales, justicialistas, militares y desarrollistas”. “No es bueno ni malo, se recurrió cuando hubo situaciones de crisis”, sintetizó.

La apertura del debate estuvo en manos del presidente de la Comisión de Presupuesto, Esteban Bullrich (Pro), quien casi como un dogma precisó: “Es falso que consumir es mejor que ahorrar, es falso que ordenar el Estado es ajustar oportunidades y es falso que los recursos del Estado son infinitos”.

El macrista sostuvo que la inflación “no es gratis” y que está vinculada a “un pasado que los argentinos no quieren volver”. “El déficit es el desahorro. Esto no es una herencia recibida, no es culpa de un gobierno o de un partido. Esto viene de más atrás y la única forma de dejarlo atrás es si lo hacemos juntos”, dijo Bullrich.

Por su parte, el jefe del bloque del Frente para la Victoria-PJ, Marcelo Fuentes, sentenció que “el gobierno de Cambiemos solo ofrece a los argentinos más ajuste, precarización, endeudamiento y recesión”.

Sentado a la derecha de la expresidenta Cristina Kirchner, Fuentes denunció que “es cínico presentar como una virtud los programas de emergencia que crean para paliar la crisis que ellos generaron”.

El neuquino remarcó que “es la primera vez en la historia argentina donde un Presupuesto viene a declarar que el país va a involucionar, y lo presentan como una virtud”, cuando “normalmente un gobierno, ante un panorama como el que describen, busca medidas para evitar esa debacle”.

Por su parte, Mayans denunció que el Gobierno “ha hecho un endeudamiento brutal” que de acuerdo a este Presupuesto será de “casi 400 mil millones de dólares”. Además, indicó que “este gobierno ha tenido una de las inflaciones más altas de la historia argentina” y pronosticó que “este año va a ser de casi el 50%”.

Desde el bloque del Frente para la Victoria hubo discursos tan duros como el de José Mayans. El jefe de esa bancada, Marcelo Fuentes, alertó que “el gobierno de Cambiemos solo ofrece a los argentinos más ajuste, precarización, endeudamiento y recesión”.

“Es cínico presentar como una virtud los programas de emergencia que crean para paliar la crisis que ellos generaron”, subrayó el neuquino, que abrió la lluvia de críticas que siguió después con Ana Almirón, Silvina García Larraburu, Anabel Fernández Sagasti, Nancy González, María de los Ángeles Sacnun, María Inés Pilatti Vergara, Ana María Ianni y la propia Cristina Kirchner.

Por el MPN, Lucila Crexell anticipó su voto a favor “desde la convicción de la importancia de dar señales que acompañen la gobernabilidad”. “A pesar de nuestras observaciones, entendemos que debemos dar signos de madurez política”, dijo la neuquina, alineada esta vez con su par Guillermo Pereyra.

En cambio, la puntana Eugenia Catalfamo advirtió que este Presupuesto “de argentino y popular no tiene absolutamente nada”, y lo consideró “desfasado de la realidad que viven los argentinos todos los días”, al poner como ejemplo que se proyecta un dólar a 40 pesos, valor superado por las bandas cambiarias.

En nombre del radicalismo, Ángel Rozas reconoció que “no es el Presupuesto ideal, pero que es el Presupuesto posible, al que llegamos después de un entendimiento con un grupo importante de gobernadores y de opositores”. (Parlamentario)

Categorías
Análisis - Opinión Destacadas Nacionales Política

Cae la imagen de Macri y las encuestadoras prevén un ballotage con el Kirchnerismo

Según los datos dados a conocer por la firma Analogías, la imagen negativa del presidente Mauricio Macri alcanzó este mes la alarmante cifra del 60, 2%, mientras que la positiva se estancó en un “piso histórico” del 37,8%.

Asimismo, las últimas encuestas electorales tampoco brindaron tranquilidad en el oficialismo, ya que todas coincidieron en que habrá un ballotage entre Cambiemos y el Kirchnerismo, que, a diferencia del macrismo, viene creciendo sostenidamente en los sondeos. El estudio realizado por Analogías se llevó a cabo entre los días 1 y 4 de octubre, de manera telefónica y sobre una muestra de 4180 casos.

Con este contexto, desde la encuestadora afirmaron que “la imagen del presidente está hace ya unos tres meses estabilizada en torno a los registros más bajos de la serie histórica, con más de veinte puntos de retroceso desde el pico positivo alcanzado en octubre del año pasado”.

Asimismo, los especialistas remarcaron que “la imagen positiva está más inclinada hacia la opción de aprobación más débil (imagen regular positiva), a la inversa del rechazo que se concentra en la opción más fuerte (Imagen muy mala)”.

Por su parte, la consultora Synopsis dio a conocer su informe sobre la imagen del presidente de la Nación con respecto al último mes, y también generó preocupación en Casa Rosada. Según la encuestadora, durante el último mes, la imagen negativa del mandatario se incrementó en un 3,8%, trepando de esta manera hasta un impactante 54,2%.

Además, los aumentos en las tarifas, sumado al desempleo y la incertidumbre en cuanto al futuro económico, también hicieron mella en la imagen positiva del presidente, que se deterioró casi un 1%, alcanzando de esta manera un magro 26,2 % de aprobación.

En cuanto a la carrera electoral, las principales encuestadoras también coincidieron en sus pronósticos de cara a los comicios del próximo año. La encuestadora Management & Fit reveló que, en su sondeo, ante la consulta “¿quéopción se encuentra más cercano a votar?”, lasopciones “Mauricio Macri o un candidato de su espacio” y “Cristina Kirchner o un candidato de su espacio” fueron las más elegidas con un 26 y 24,9 % respectivamente.

El ballotage entre estas dos fuerzas estaría peleado voto a voto según esta encuestadora, con una ventaja de tan solo el 1% a favor del actual presidente. Sin embargo, cuando la consultora reemplazo a Macri por María Eugenia Vidal como candidata por Cambiemos, la diferencia a favor del oficialismo en una virtual segunda vuelta aumentó hasta el 8%.

En cuanto al espacio “Una Alternativa para Argentina”, lanzado por el Peronismo Federal el últimomes y referenciado en los candidatos Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto, los números de la encuesta demostraron que aun se encuentran lejos de la pelea, con solo un 16 % de los encuestados manifestando que votarían por ellos.

Synopsis y la consultora Analía Franco, coincidieron en este panorama de fuerte polarización entre dos fuerzas, pero difirieron a la hora de pronosticar al ganador del posible ballotage. Según la encuesta de Synopsis, en la instancia de segunda vuelta, Mauricio Macri triunfaría por una ventaja del 2% sobre Cristina Kirchner, que aumentaría hasta el 7% si la candidata del oficialismo fuera la gobernadora Vidal.

Por el contrario, Analía Franco afirmó que, en caso de ballotage, Cristina Kirchner atraería los votos de la izquierda y de gran parte del electorado del peronismo federal, permitiéndole llegar al 43,5% de los votos contra el 36,9% que obtendría Macri. Finalmente, ambas encuestadoras coincidieron, en que si bien esta despegando, el espacio del Peronismo Federal no superaría el 15 % si las elecciones fueran hoy.

Categorías
Análisis - Opinión Derechos Humanos Destacadas Institucionales Nacionales Sociedad

El Senado rechazó el aborto legal y el debate quedará para 2020

La Cámara alta desechó el proyecto aprobado en Diputados sobre interrupción voluntaria del embarazo. Fue por 38 votos en contra y 31 a favor. Hubo dos abstenciones y una ausencia. Al clima formal del debate se contrapuso una estruendosa marea de gente en los alrededores del Congreso.

El aborto legal tendrá que esperar. Por 38 votos negativos, 31 positivos y dos abstenciones, el Senado estampó su sello “celeste” y sepultó el proyecto aprobado en la Cámara de Diputados, en una jornada histórica marcada por masivas movilizaciones a favor y en contra de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, que tendrá una nueva oportunidad recién en 2020, con la próxima renovación parlamentaria.

Tras un debate plano y sin fuertes cruces, que duró más de 14 horas, la Cámara alta rechazó la iniciativa reclamada por el movimiento feminista desde hace décadas, que habilita el aborto hasta las 14 semanas de gestación e inserta la práctica en el sistema público de salud. El lobby eclesiástico jugó todas sus cartas y los intentos del sector “verde” por introducir modificaciones para “salvar” la ley naufragaron en la votación en general.

Es que la “ola celeste” arrasó en los días previos a la sesión, con la definición de varios indecisos en contra de la ley. El último en confirmar su voto negativo fue el exgobernador tucumano José Alperovich (Justicialista), quien formuló breves declaraciones al ingresar al Palacio y se anotó en la lista de oradores para exponer en el recinto, pero luego se bajó.

Lucila Crexell (Movimiento Popular Neuquino) concretó la abstención que había anunciado y se le sumó el santafesino Omar Perotti (Justicialista). Ninguno de los dos senadores logró colar en la discusión su proyecto de despenalización. La puntana Eugenia Catalfamo -compañera de bloque de Adolfo Rodríguez Saá– fue la única ausente, pues está de licencia por embarazo.

El resultado de la votación dejó a los senadores “verdes” sin posibilidades de introducir modificaciones consensuadas en el articulado, con el fin de devolver el proyecto a la Cámara de Diputados. Hubo algunas negociaciones de último momento para avanzar, al menos, con la despenalización del aborto, pero el intento ya había sido desactivado por el propio Miguel Pichetto.

El clima de la sesión fue totalmente opuesto a la estruendosa marea de gente que rodeó la Plaza de los Dos Congresos. Con su protocolo habitual, el Senado llevó adelante un debate acartonado, sin sobresaltos. El tono de la discusión solo subió con algunos pocos discursos.

Pichetto destacó la decisión de Mauricio Macri de abrir el debate, pero cuestionó: “La opinión del presidente no puede ser abierta frente a una decisión de esta naturaleza. Debería haberse comprometido a que esta ley saliera, así la Argentina sería un poquito más justa”.

Uno de los discursos más esperados del debate por el aborto legal era el de Cristina Kirchner, que habló minutos después de la 1 de la madrugada del jueves. La expresidenta ratificó su voto a favor y aclaró: “Yo siempre he votado por la vida, y he gobernado por y para la vida”.

La senadora del Frente para la Victoria-PJ confesó que no fue su hija Florencia quien la hizo cambiar su posición sobre la ley de aborto: “Las que me hicieron cambiar de opinión fueron las miles y miles de chicas que se volcaron a la calle. Verlas criticar pero también describir la realidad de una sociedad patriarcal nos debe colocar a todos en un lugar distinto”.

Palabras resonantes

La intervención más polémica fue la de Rodolfo Urtubey. Al referirse al aborto no punible por violación, señaló que “hay algunos casos en que la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, sino que “a veces es un acto no voluntario con una persona que tiene una inferioridad absoluta de poder frente al abusador, por ejemplo en el abuso intrafamiliar”.

Sus dichos tomaron vuelo y en el recinto le respondió la camporista Anabel Fernández Sagasti. “Además de estar afuera de todo el marco jurídico legal, todos los presentes estimamos que si es una violación, es violenta. Es algo que se cae de maduro”, planteó en ausencia de Urtubey.

Federico Pinedo tomó la posta y trató de interpretar los dichos del senador, pero luego fue el propio salteño quien volvió al recinto para aclarar: “De ningún modo quise acotar el concepto, ni negar que la violación conlleva violencia, porque es la expresión más terrible de violencia sobre una mujer. Mi sentido era ser más duro, más extremo, en condenar la violación en todas sus formas”.

En otro pasaje de la sesión, la tucumana Beatriz Mirkin profirió un discurso encendido. “¡Acá todo es no! ¡No al proyecto, no a las modificaciones!”, se quejó.

“Se habla de tenerlos (a los hijos) y entregarlos en adopción. Miren: si hay algo que me pone la conciencia ya sacada es que planteemos eso… he estado en el Poder Ejecutivo de mi provincia y he visto a los chicos que no se aceptan en adopción, y no es porque la Justicia los demore, ¡es porque no los quieren a los chicos si son negritos!”, exclamó, mientras la vicepresidenta Gabriela Michetti intentaba tranquilizarla.

En Labor Parlamentaria, los senadores habían acordado un tiempo de 10 minutos para cada orador individual, pero ninguno respetó ese plazo: todos se extendieron por seis minutos e incluso más, para fastidio de Michetti, que en varios momentos trató de poner un límite y por ese motivo discutió fuerte con el radical Luis Naidenoff.

Casi sobre el cierre, el formoseño José Mayans sorprendió con su discurso. “Imagínense ustedes que la madre de Vivaldi, por ejemplo, le haya negado el derecho a la existencia… O la madre de Mozart le haya negado el derecho a la existencia. O de Leonardo Da Vinci, o de Miguel Ángel… Bueno, yo le agradezco a mi madre que no me negó el derecho a la existencia”, apuntó.

El senador fue más atrás en la historia, al apelar a “una mujer que cambió las eras”. “Y yo creo en eso. Muchos somos devotos de María. Ella sabía que cuando aceptó la concepción, podía ser muerta apedreada. Su decisión cambió la era, antes y después… Y ese pueblo que estaba en tinieblas, luz de resplandecer. Y hace 2000 años, el tiempo pasará, pero mis palabras no pasarán. Te guste o no te guste, eso es así”, remató.

A favor y en contra

Al comienzo del debate, el presidente de la Comisión de Salud, Mario Fiad, fundamentó su posición en contra y lamentó que “el derecho a la vida está por convertirse en el más débil de los derechos, el más relativo, el más frágil, el más manipulable”.

El senador radical, quien fue encargado de conducir las audiencias en comisiones, afirmó que el proyecto “es claramente violatorio de la Constitución Nacional, los tratados internacionales suscriptos por nuestro país y las normas legales sancionadas”. En este sentido, dijo que allí se reconoce “a la persona por nacer como sujeto de derecho” y el “derecho a la vida desde la concepción”.

Posteriormente, el presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, Pedro Guastavino, aclaró que en un principio él estaba en contra del aborto legal, pero al cabo del debate que se dio en ambas cámaras comprendió que “la única forma de entender esto es desde el lado de la salud pública”.

El entrerriano del bloque Justicialista criticó la falta de tolerancia en el debate. “Ayer me pasé el día esquivando crucifijos”, comentó, y apuntó a “un sector de la Iglesia que quizá cuando nos desaparecían, torturaban, daban vuelta la cara, o cuando torturaban y violaban a nuestras compañeras desaparecidas miraban para otro lado”.

Por su parte, el titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Dalmacio Mera, aseguró que el proyecto “no resuelve el problema de la clandestinidad” de esta práctica, y enfatizó que durante los debates en comisiones “no pudo escuchar qué sustancia mágica, qué proceso biológico se produce en la semana 12 o 14 para que una vida valga más o menos a partir de ese momento preciso”.

“No hay forma de decirle a un médico que hasta el día de la semana 14 tiene que practicar la eliminación de ese feto, y el día después va preso”, cuestionó el senador del bloque Justicialista, y se preguntó “cómo se le explica” a un médico que “un día es un servidor público y al otro un asesino”.

Entrada la tarde, otra de las oradoras fue la catamarqueña Inés Blas, quien a raíz de las presiones recibidas puso a disposición su renuncia a la Banca de la Mujer, pero ratificó su rechazo al proyecto, al advertir que “se vulnera el derecho a la vida”.

El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, observó que “tanto la propuesta de Diputados como las modificaciones que se proponen son increíblemente exageradas: se pasa de convertir algo que es un delito en algo que es una obligación, lo cual es un poco exagerado”.

“Lo mismo pasa con los médicos: les dicen que hacer un aborto es un delito y ahora les dicen que es obligatorio porque sino los meten presos. Un poco exagerado para la convivencia en paz”, dijo el macrista.

Quien coronó el discurso antiabortista fue la tucumana Silvia Elías de Pérez, quien sostuvo que “legalizar el aborto es admitir el fracaso del Estado”, a la vez que intentó desagraviar a la Iglesia Católica y convocó a “legislar para la mujer y para el niño por nacer”.

“Duele cuando pensamos que quieren plasmar una nueva forma de discriminación por personas deseadas o personas no deseadas, y que quieren quitarles todos los derechos, ¡hasta el derecho a la vida!”, alertó la radical, que se puso al hombro el lobby “celeste”.

Con el resultado de este miércoles, el Senado puso fin a un debate que inició hace cuatro meses por impulso del propio presidente Mauricio Macri. La iniciativa llegó por primera vez al recinto el 13 de abril, cuando Diputados la aprobó con 129 votos afirmativos y 125 negativos.

Como consecuencia del rechazo de la Cámara alta, el proyecto de ley ya no podrá volver a ser tratado este año, según lo establece el artículo 81 de la Constitución Nacional. Por eso, el Congreso esperará hasta después de las elecciones de 2019, en las que regirá la paridad de género en las listas de candidatos. El aborto legal será un tema ineludible de la campaña. (Parlamentario.com)

Categorías
Análisis - Opinión Derechos Humanos Destacadas Nacionales Política Salud Sociedad

Por qué la media sanción del aborto legal en el Senado puede ser adversa

Los sectores que rechazan la legalización del aborto aprendieron en la Cámara de Diputados que el exceso de confianza puede ser contraproducente y ahora, en la instancia clave del Senado, los que apoyan la ley parecen haber caído en ese error.

En esta semana que pasó se notó una llamativa pasividad por parte de la mayoría de las senadoras y senadores que apoyan la legalización, frente a la potencia militante que exhiben quienes buscan evitar que la ley se apruebe el 8 de agosto.

La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito puso sus fichas en seis senadores de los que sólo dos -la mendocina Pamela Verasay y la pampeana Norma Durango– concurrieron al plenario de comisiones para confrontar posturas con los invitados que expusieron en contra del proyecto.

Sin embargo fue un movimiento tibio en comparación con el de la tucumana Silvia Elías de Pérez y la salteña Cristina Fiore, que se mostraron mucho más comprometidas con el objetivo de impedir la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo a simple solicitud.

Si bien no son tenidos en cuenta por la Campaña, el rionegrino Miguel Pichetto y el chubutense Alfredo Luenzo, ambos a favor de la legalización, se encargaron casi en soledad de salir al cruce de los expositores que se refirieron al proyecto como «eugenésico» y promotor del «asesinato» y de la «desaparición forzada».

En tanto, el bloque del Frente para la Victoria que lidera Cristina Kirchner no mostró hasta ahora ni un cuarto del compromiso que manifestó cuando anunciaron que sus nueve integrantes votarían a favor.

Al silencio absoluto de la ex presidenta se le suman la quietud de la mendocina Anabel Fernández Sagasti (que integra el «grupo de los seis» al que apuesta la Campaña) y el neuquino Marcelo Fuentes, las dos espadas más afiladas del kirchnerismo a la hora de la pelea retórica.

Un dato: hay una senadora en ese bloque que en privado manifiesta «dudas» frente a la iniciativa, indicaron fuentes parlamentarias a la agencia Noticias Argentinas.

En contraste, el sector que se opone al proyecto se mostró muy activo en el Senado desde el minuto cero y no sólo por las actuaciones de Fiore y Elías de Pérez.

El martes, primer día de ponencias en el plenario de comisiones, se lo vio al periodista Mariano Obarrio, abanderado del rechazo: no fue para cubrir el evento ni para realizar entrevistas, sino para hacer lobby. Prueba de ello fue la foto junto a la senadora Fiore.

Un día después, mientras se desarrollaba la segunda ronda de exposiciones, el arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, e importantes figuras del Episcopado se reunieron con los diputados nacionales que votaron en contra del proyecto.

La intención de la Iglesia, supo Noticias Argentinas, es blindar y fortalecer el rechazo en la Cámara baja en momentos en que ven altas probabilidades de que el proyecto sea devuelto allí con cambios, si es que no logran bloquearlo.

El panorama del Senado parece derivar de un exceso de confianza por parte de la Campaña Nacional y del movimiento transversal a favor de la legalización del aborto por el feminismo.

Confiaron, en primer lugar, en que el envión de la Cámara de Diputados haría salir la ley del Senado sin demasiados sobresaltos.

En segundo lugar, confían ciegamente en que la masiva movilización prevista para el 8 de agosto dará vuelta una votación que por ahora es adversa, sin tener en cuenta que la presión de la calle es más efectiva cuando la puja de votos es más pareja de lo que es hoy.

Mientras tanto, olvidan que en la Cámara de Diputados, ocurrió todo lo contrario de lo que ocurre actualmente en el Senado.

Contrastes

El grupo transversal de diputadas y diputados a favor de la legalización realizó un impecable trabajo legislativo para cumplir con su meta: persuadieron a varios dudosos, «rosquearon» y cedieron cuando tuvieron que hacerlo para sumar más votos.

Allí, fueron los sectores que se oponen a la legalización confiaban en que ese proyecto nunca reuniría los votos necesarios -algo de eso dejó entrever la oficialista Elisa Carrió– y se sorprendieron cuando percibieron que la iniciativa avanzaba imparable atravesando todos los bloques, con un fuerte respaldo en la calle.

Recién ahí, cuando el debate ya estaba avanzado, comenzaron a moverse para impedir la aprobación (de hecho, el pañuelo celeste se empezó a usar pocos días antes de la votación) y estuvieron a punto de lograrlo.

El proyecto salió aprobado de Diputados gracias al llamado del gobernador de La Pampa, Carlos Verna, a los tres legisladores de su provincia: convirtió dos votos negativos y un indefinido en tres positivos, cuando el rechazo al proyecto estaba al caer.

En el Senado, la diferencia es más amplia y el sector que se opone a la legalización decidió no dejarse «dormir» como en Diputados. Por ello, la pasividad de su contraparte es por lo menos llamativa. (Tribuna de Periodistas)

Categorías
Nacionales Política

«Enero sin vacaciones»: Montoya mantuvo reunión con Pichetto

Lejos de playas, montañas y sitios de descanso, en sectores del Senado de la Nación las actividades se mantuvieron a buen ritmo durante el primer mes de 2018.

En este marco, este miércoles el Presidente del Bloque Justicialista del Senado, Miguel Pichetto mantuvo un prolongado encuentro de trabajo con Santiago Montoya. Durante el mismo, se llevó a cabo un pormenorizado análisis de la realidad política, económica y sociolaboral del país.

El escenario económico actual, caracterizado por la dominancia fiscal, constituye precisamente una de las principales áreas de experiencia de Montoya.

El punteo de temas incluyó la necesidad de avanzar lo más rápidamente posible en erradicar los vastos bolsones de informalidad económica y laboral aun existentes en el país, de fortalecer la economía productiva en general, las exportaciones y muy especialmente las cadenas de valor alrededor de los polos de desarrollo del interior del país. Además, por supuesto, de la consolidación de la macroeconomía.

Categorías
Destacadas Nacionales Política

Con votos de Cambiemos y el PJ, la reforma jubilatoria obtuvo media sanción y pasa a Diputados

El proyecto reunió 43 votos a favor, 23 en contra y tres abstenciones en el Senado, tras una multitudinaria marcha de gremios y agrupaciones políticas. De convertirse en ley, cambiará el cálculo del haber y hombres y mujeres del sector privado podrán jubilarse optativamente a los 70 años.

La reforma previsional, resistida este miércoles en las calles y rechazada por un sector de la oposición, marcha firme a convertirse en ley. El Senado aprobó el proyecto de ley promovido desde el Gobierno con 43 votos afirmativos, 23 negativos y tres abstenciones, al cabo de casi ocho horas de un intenso debate, marcado por una multitudinaria movilización.

La iniciativa fue debatida en conjunto con el Pacto Fiscal y la ley de Responsabilidad Fiscal, proyectos también aprobados, en una jornada a tiempo completo que arrancó con la jura de 23 de los 24 senadores electos, entre ellos la expresidenta Cristina Kirchner.

Cambiemos consiguió el apoyo del grueso del bloque mayoritario, que conduce Miguel Pichetto, para avanzar con el cambio en el cálculo del haber jubilatorio, que el Gobierno debió aplicar por las modificaciones acordadas con gobernadores sobre distintos impuestos.

Con el proyecto aprobado este miércoles, las jubilaciones se calcularán en un 70% en base al índice inflacionario, y un 30% según el nivel de variación salarial (RIPTE). El texto original contemplaba sólo el factor de la suba de precios y un plus por PBI, que el peronismo consideró insuficiente.

“Esta es una fórmula que, a nuestro criterio, va a permitir la protección de una movilidad adecuada en relación a los sueldos de los trabajadores en actividad, y también en relación a lo que se puede perder en poder adquisitivo”, sostuvo Laura Rodríguez Machado (Pro) como miembro informante.

Los senadores del ala kirchnerista que rechazaron el proyecto fueron Ana Almirón, Anabel Fernández Sagasti, Marcelo Fuentes, Silvina García Larraburu, Virginia García, Ruperto Godoy, Nancy GonzálezMaría Ester Labado, María Inés Pilatti Vergara, Marina Riofrío y María de los Ángeles Sacnun.

Dentro del PJ-FpV, también se opusieron Eduardo Aguilar, Hilda Aguirre, Liliana Fellner, Mario Pais, Omar Perotti y Carlos “Camau” Espínola. La lista de votos en contra se completa con los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre, los neuquinos Guillermo Pereyra y Lucila Crexell, y los representantes del interbloque Progresistas Fernando “Pino” Solanas y Magdalena Odarda.

Las tres abstenciones fueron de los bonaerenses Juan Manuel Abal Medina (PJ-FpV), Jaime Linares (GEN) y el chubutense Alfredo Luenzo. Además, hubo otras tres ausencias: las del riojano Carlos Menem, el santafesino Carlos Reutemann y el santacruceño Alfredo Martínez -por un problema de salud-.

En el texto se establece una garantía adicional para los haberes que estén por debajo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, equivalente al 82%, y a su vez se abre la posibilidad a trabajadores del sector privado de optar por jubilarse a los 70 años -tanto hombres como mujeres-.

En nombre del kirchnerismo, Nancy González explicó, con placas impresas, cómo el haber jubilatorio sufrirá una merma de sancionarse la ley. Según la chubutense, el monto será de 7.660 pesos con la nueva fórmula, cuando si se continuara con la movilidad actual, los jubilados ganarían 8.200 pesos.

Más aún, la legisladora estimó que con el cambio en la reforma previsional introducido en comisión, el aumento con respecto al proyecto original será de apenas 43 pesos, “que no sirven ni para comprar una tira de Bayaspirina”.

En la misma sintonía, la santafesina María de los Ángeles Sacnun denunció que la futura ley “vulnera los derechos adquiridos”, y el sanjuanino Ruperto Godoy denunció que el Estado “está ausente” en la defensa de los jubilados, que necesitan protección por no estar sindicalizados.

La radical Silvia Elías de Pérez recogió el guante. “Vamos a decir las cosas como son: 1.158.116 personas ya han teniendo su reparación histórica; 457 mil salieron ya de cobrar la mínima; el porcentaje promedio en sus haberes ha sido del 35%; y hay 389 mil abuelos de más de 80 años que han tenido un incremento aún mayor”, detalló.

Desde la oposición también se oyeron quejas por el tratamiento “exprés” que tuvo el proyecto -el dictamen se reunió en la primera reunión de la Comisión de Trabajo y Previsión Social-. “Estamos sesionando de espaldas a la realidad del país”, desaprobó “Pino” Solanas, y el neuquino Pereyra dijo que el despacho “no tuvo ningún tipo de consenso”.

El representante del MPN y sindicalista del petróleo advirtió que el proyecto “lleva a una pérdida real del salario”, y especificó: “Si tomamos como ejemplo el año 2017, encontramos que los jubilados hubieran perdido este año un 3,5%”.

A su turno, la puntana Liliana Negre confesó: “La verdad, hemos hecho muchas cuentas y la movilidad actual es muy superior”. “Hay un dato objetivo: se va por un monto de dinero claro sobre las jubilaciones. Ese monto impacta sobre nuestros mayores”, advirtió.

La mano derecha de Adolfo Rodríguez Saá también aprovechó para reclamar que “los jueces empiecen a pagar el impuesto a las Ganancias de una vez por todas” y “que se reduzcan las jubilaciones de privilegio de los que más tienen”.

Por su parte, el bonaerense Linares, ambiguo en su discurso, opinó que “en función de la necesidad de los jubilados”, hubiese sido mejor una fórmula con una única variable y no polinómica, de modo de generar un “equilibrio”. Finalmente, resolvió abstenerse.

Puertas afuera del Congreso, el moyanismo, las CTA y la Corriente Federal de los Trabajadores protestaron contra las reformas previsional y laboral, con presencia también de organizaciones sociales como la CTEP y el Movimiento Evita, y agrupaciones del kirchnerismo, entre ellas La Cámpora, Nuevo Encuentro y Kolina.

Categorías
Destacadas Nacionales

6 horas para que la oposición en Diputados apruebe la Ley Antidespidos que va al veto de Macri

Gracias a la abstención de Cambiemos, la oposición logró convertir en ley minutos antes de las 6 de la mañana la emergencia laboral por seis meses y la doble indemnización, que había avalado el Senado. Sergio Massa no pudo imponer su proyecto, que beneficiaba a las pymes, pero su bloque terminó votando a favor. El Gobierno dejaría sin efecto la norma este mismo jueves.


La oposición en la Cámara de Diputados consiguió un triunfo tan costoso como efímero. Tras un debate plagado de vericuetos, el Frente para la Victoria logró, con respaldo de otros bloques, aprobar el proyecto de ley para frenar los despidos por seis meses, que sería vetado este mismo jueves por Mauricio Macri.

La ley para declarar la emergencia ocupacional y pagarle doble indemnización a los trabajadores despedidos obtuvo 147 votos a favor y solo tres en contra, luego de una discusión maratónica que arrancó el mediodía del miércoles con las leyes de acceso a la información y devolución del IVA de la canasta básica.

La sanción de la norma no hubiera sido posible sin las 90 abstenciones de Cambiemos, que así allanó el camino para aprobar el proyecto, con menor costo político a la hora del veto que el impulsado por el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, quien se quedó sin poder avanzar con su propia iniciativa.

Pero, ante el nuevo escenario y la sanción de la ley asegurada por la movida del oficialismo, el massismo decidió votar a favor del texto, como modo de ratificar su respaldo a la prohibición de despidos y la doble indemnización. No fue unánime la posición: José Ignacio De Mendiguren, extitular de la UIA, votó en contra.

Los otros bloques que garantizaron el aval de la ley fueron el Justicialista -liderado por Diego Bossio y Oscar Romero-, el socialismo, el Frente de Izquierda y diputados como el líder de los canillitas, Omar Plaini, y Alcira Argumedo (Proyecto Sur). Votaron en contra el salteño Alfredo Olmedo y el dasnevista Sixto Bermejo, además de De Mendiguren.

Como presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo, el diputado Alberto Roberti (Justicialista) señaló que la actual “no es una situación de desempleo absoluto, pero hay un desborde empresarial”. E hizo una salvedad con las pymes, al sostener que “no están pensando en disminuir planteles; están pensando cómo continuar trabajando, porque tienen que afrontar los ‘tarifazos’ de la energía eléctrica”.

Desde Cambiemos, Daniel Lipovetzky (PRO) aseveró que “la prohibición de despidos no es la solución”. Más duro, Luis Petri (UCR) disparó a la oposición: “Quieren que al Gobierno le vaya mal, pero se equivocan, porque si nos va mal a nosotros le va mal a todos los argentinos”.

“Hablan livianamente de ola de desocupación y se paran en la puerta del Correo para contar los telegramas, o buscan encuestas truchas, las mismas que decían que Daniel Scioli ganaba en primera vuelta”, lanzó el mendocino, que le subió el tono al debate. Por último, denunció una “intención política de ayudar a fabricar artificialmente otra crisis”.

Fernando Sánchez, de la Coalición Cívica, apuntó que “la situación del empleo en la Argentina de hoy no es muy diferente a la de 2014. Por eso pedíamos un debate con todos los sectores”.

En la otra vereda, Marco Lavagna (Frente Renovador) se quejó de que “el oficialismo y el FpV están discutiendo quien es el más macho en lugar de discutir soluciones para la gente”, y lamentó que “la discusión es doble (indemnización) o veto”.

Por el mismo bloque habló Facundo Moyano y criticó a los kirchneristas que no querían la doble indemnización y ahora la promueven. “Se paran sobre los intereses del movimiento obrero y hace dos años, por promover este tipo de proyectos nos tildaban de golpistas”, denunció el hijo del titular de la CGT.

El “dipusindical” también criticó que Macri haya adelantado el veto a la ley “mientras se estaba dando el tratamiento sano y democrático” en el Congreso. “Se tiene que respetar el voto de la democracia. Anunciar el veto es un planteo arbitrario”, cuestionó.

Sobre la cuestión del veto también dirigió su discurso Alicia Ciciliani, que en nombre del socialismo dijo que si el presidente toma esa decisión, “los sindicatos y los partidos políticos ya saben que echar un trabajador está mal visto por la mayoría de la sociedad”.

Con su habitual tono áspero, Néstor Pitrola reveló que “es un secreto a voces que hay un pacto entre el macrismo y el kirchnerismo para que el tema se termine rápido”, y tampoco ahorró críticas a los sindicalistas: “Llegamos a esta sesión con el silencio ensordecedor de las centrales sindicales”.

Héctor Daer, del gremio de Sanidad, ratificó que ya tiene un pie afuera del Frente Renovador. “No es un tema de oficialismo y oposición; necesitamos garantizar el empleo del que lo tiene”, dijo. Otro legislador de extracción sindical, Omar Plaini, apuntó: “Solamente estamos pidiendo un atenuante para esta situación que está afectando a miles de trabajadores”.

“Miles de despidos es algo que lacera la condición humana y de lo que tiene que hacerse cargo el Gobierno. Les dijimos que hoy, en el tope de nuestros reclamos, está la situación de los miles de despedidos”, insistió el líder de los canillitas.

En el Frente para la Victoria se destacó Abel Furlán de la UOM Zárate-Campana, quien sentenció: “Lo que va a resolver los despidos es el cambio de política económica. Ninguna ley le va a resolver el problema a las pymes porque acá no les compra nadie”.

Furlán auguró que “la industria va a quedar de rodillas” con el modelo de Macri, signado por “tarifazos”, altas tasas de interés para las pymes, apertura de importaciones y “una inflación galopante”.

Alrededor de las 4.30 habló brevemente el diputado José Ignacio de Mendiguren, quien resaltó al sector pyme como “un actor fundamental en una economía” tan complicada como la actual, en un contexto como el del mundo actual.

Detalló en números el papel de esas pymes en la Argentina y admitió que una pequeña y mediana empresa exporta a un precio cinco veces mayor que el del conglomerado exportador argentino. Habló de “dos mercados; el externo está vendedor, no comprador, y el interno tiene un solo motor, el mercado interno del salario”. Dijo en ese sentido que “hay que lograr la confianza, esa del pequeño y el gran productor”.

Por eso, dijo, “es urgente el tratamiento del tema pyme”, alertando a continuación con que “este sector está casi en la tormenta perfecta”, al señalar la caída de la actividad y del consumo, y cuestionó las medidas adoptadas por el Gobierno.

“Así como supimos actuar con urgencia para ganar la confianza externa, con más celeridad tenemos que hacerlo para ganar la confianza de las pymes”.

El presidente del bloque Justicialista, Oscar Romero, señaló: “Particularmente en nuestro bloque no queremos llevarnos ninguna bandera; no venimos acá a hablarle a los medios; venimos a plantear una necesidad: queremos terminar con los telegramas de despidos”.

Expresó entonces su deseo porque se cumpla lo que promete el Gobierno, “pero mientras tanto queremos terminar con los despidos”. Y le pidió a Macri que “antes de poner el gancho donde lo quiere hacer, piense en la cantidad de trabajadores que quieren llevar comida a su casa”.

El veto casi asegurado del presidente pondrá punto final a una discusión que inició hace un mes en ambas Cámaras en paralelo, aunque avanzó primero la versión del Senado, que, a diferencia de la originada en Diputados, no contemplaba la retroactividad.

Así fue como el 27 de abril pasado, el Senado aprobó la iniciativa con 48 votos a favor y 16 en contra –esto es, dos tercios del Cuerpo-, y, tras una demora de más de una semana en ser girado, el proyecto comenzó a ser tratado en la Cámara de Diputados.

Allí dieron la nota las centrales obreras: ninguna de las cinco participó del debate en comisiones, como sí lo hicieron representantes de pequeñas y medianas empresas y el propio ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

Tras arduas negociaciones y una sesión convocada por el kirchnerismo que fracasó por falta de quórum, Cambiemos aceptó debatir el proyecto en sesión ordinaria este miércoles, y habilitó su tratamiento con los dos tercios de los votos.

Mientras se especulaba con la posibilidad de que triunfe el dictamen de Massa, el tercero en orden de prioridades, finalmente la jugada de Cambiemos fue facilitar la aprobación de la media sanción del Senado, sin cambios que dilataran aún más la cuestión.

El giro en la estrategia de Cambiemos –que le valió acusaciones de un supuesto “pacto” con el FpV- fue una decisión neta de sus legisladores, es decir, no bajó de la Casa Rosada, según supo parlamentario.com.

Desde el oficialismo evaluaban que Macri pagará un menor costo político vetando la ley finalmente sancionada y no el proyecto del Frente Renovador, que incluía el fomento a las pymes y al empleo en jóvenes, discapacitados y mayores de 50 años. De todos modos, la intención del jefe del bloque FpV-PJ en el Senado, Miguel Pichetto, era insistir en el texto original.

diputados ley antidespidos

“Como una media”

La escena que pintó la jornada tuvo lugar fuera del recinto, en el Salón de Pasos Perdidos. Fue la que protagonizaron Massa y el jefe del interbloque Cambiemos, Mario Negri, en medio de una rueda de prensa con numerosos periodistas.

“Te diste vuelta como una media”, fue lo que le espetó el tigrense a su par radical, cuando Cambiemos ya daba por hecho que se abstendría en la votación. Massa ya no podía ocultar su enojo: hizo todo lo posible por tejer un gran acuerdo opositor –cabe recordar que mantuvo una reunión con el propio Pichetto-, pero no lo consiguió.

Al cierre del debate, Negri volvió sobre el tema y apuntó a la interna peronista, que tiene a Massa como uno de los protagonistas. “Nuestra abstención es porque en las últimas horas el mundo del peronismo buscaba ponerse de acuerdo”, explicó el cordobés al justificar la decisión final del oficialismo.

Y concluyó: “Sabemos que perdemos, que no es mayoritaria nuestra voluntad, pero no traicionamos a nadie. No nos hemos movido de lo que pensamos”.

Categorías
Destacadas Nacionales

Finalmente el FpV-PJ conseguiría imponer su proyecto de ley antidespidos

El proyecto de Ley Antidespidos se convertiría este miércoles en ley en una sesión en la que se impondría la iniciativa impulsada por el FpV-PJ y el Justicialismo, a partir de la abstención del oficialista bloque Cambiemos al momento de la votación.


El texto aprobado por el Senado, que contempla la prohibición de despidos por 180 días y la doble indemnización, se impondría al del bloque del Frente Renovador, que además incluye políticas fiscales para Pymes, a partir del estratégico paso al costado que darían macristas y radicales.

Igualmente, el frente gobernante se aseguró que el tema figure tercero en el cronograma de la sesión ordinaria prevista para las 12 detrás de los proyectos de Acceso a la Información Pública y de reintegro del IVA; por lo que recién se comenzaría a tratar a partir de la medianoche.

En el oficialismo parlamentario confiaron a la prensa que prefieren «que se apruebe el proyecto del kirchnerismo y que el tema se agote de una vez»; máxime teniendo en cuenta que el presidente Mauricio Macri ya anunció el veto de la norma.

Este principio de acuerdo al que arribaron hoy los principales referentes de Cambiemos y del FpV-PJ, dejó descolocado a Sergio Massa, quien hasta hoy repetía que su bloque era «árbitro en la definición del tema».

El líder del Frente Renovador pensaba que el FpV-PJ y el bloque Justicialista iban a terminar apoyando su dictamen, que además de prohibir los despidos y fijar la doble indemnización, incluye beneficios a las Pymes y estimulo a la creación del primer empleo.

Pero el giro de Cambiemos, que pasaría de rechazar el proyecto del FpV-PJ a abstenerse, le quita protagonismo al bloque de Massa, ya que su dictamen aparece tercero en el orden de tratamiento.

Cambiemos ni siquiera esperaría la puesta en consideración de su propio dictamen que figura segundo en el temario (que sólo propone incentivos a pymes y empleo joven); ya que se impondría el del FpV-PJ, primero en el orden por ser el que reunió más firmas.

Molesto por este giró en el escenario, Massa se retiró esta tarde visiblemente molesto del despacho del titular del bloque FpV-PJ, Héctor Recalde, tras una breve reunión que no llegó a la media hora.

Antes de recibir al líder del Frente Renovador, Recalde se había reunido con su par del Senado, Miguel Pichetto, quien le había dado a entender que si el proyecto retornaba con modificaciones a la Cámara alta la intención era insistir con el texto original.

Esta reunión, que se concretó en el despacho de Pichetto y se extendió durante sólo diez minutos, sirvió para que el jefe de los senadores ratificara su posición de no aceptar, por el momento, modificaciones a la iniciativa que se tratará mañana en la Cámara de Diputados.

«Yo no puedo hablar por los 48 senadores que votaron a favor del proyecto enviado a Diputados», le explicó Pichetto a Recalde, y aclaró que en caso de que la iniciativa sea modificada en la Cámara baja «será nuevamente evaluada por el Senado».

Según declaró Recalde a los periodistas, al retirarse de la oficina de Pichetto, la posición del bloque en diputados será «apoyar el proyecto original que aprobó el Senado».

El hasta ahora casi seguro desplante a Massa se da una semana después de que el tigrense le haya negado el quórum al FpV-PJ para la sesión especial pedida para tratar el proyecto al afirmar que que el kirchnerismo no lo llevaría «de las patadas al recinto».

Por lo pronto, si se aprueba el dictamen con media sanción del Senado el oficialismo ya anticipó que la decisión del presidente Mauricio Macri de vetarla.

Este giro comenzó a vislumbrarse anoche, con trascendidos que aparecieron en boca de varios periodistas con acceso a funcionarios del gobierno.

Por eso, y más allá de lo que pueda pasar con la ley antidespidos, el oficialismo buscará avanzar con otras iniciativas como el proyecto que impulsa la creación de empleo joven y establece beneficios impositivos sobre primer empleo, que comenzará a debatirse mañana antes de la sesión en la comisión de Legislación del Trabajo.

Pese a este cambio de postura, durante la jornada de hoy diversos funcionarios, como el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ratificaron las críticas hacia la iniciativa por considerar que en lugar de proteger a los trabajadores es perniciosa.