LaIsla Santiago Ensenada, sufrió en las últimas 48 horas nuevas quemas, desmontes y movimientos de suelo con maquinaria pesada dentro de un área declarada Paisaje Protegido de Interés Provincial. La ONG Nuevo Ambiente denunció el hecho y reclamó una intervención inmediata del municipio de Ensenada y de la provincia de Buenos Aires.
Las tareas se detectaron en un sector de «importancia ambiental» del monte ribereño, a metros de un puesto de la Prefectura Naval Argentina, según confirmó el portal Infocielo.
Nuevo Ambiente identificó desmontes de vegetación autóctona, quemas intencionales y nivelación de terrenos con maquinaria pesada. Las intervenciones se ubican en una zona alcanzada por la Ley Provincial 14.888 de Bosques Nativos y por el régimen de Paisaje Protegido que establece la Ley 12.756.
Isla Santiago Ensenada: un fallo judicial que sigue sin cumplirse

La denuncia se conoce apenas horas después de que la Cámara de Apelaciones ratificara distintos planteos de Nuevo Ambiente contra los municipios de Ensenada y Berisso, de acuerdo con Infocielo.
En junio de 2024, el Juzgado Contencioso Administrativo 2 de La Plata había dictado una medida cautelar que prohíbe a ambos municipios autorizar loteos, obras urbanísticas o cualquier movimiento de suelo en las islas Santiago y Paulino. El mismo juzgado ordenó, además, elaborar un Plan de Manejo Ambiental en un plazo de 60 días. Más de dos años después, ese plazo continúa incumplido.
Nuevo Ambiente sostiene que las nuevas quemas y desmontes son consistentes con un patrón que se repite desde entonces. La organización remarcó, en un comunicado, que las intervenciones ocurren «pese a las medidas judiciales existentes y a la protección legal que alcanza al territorio».
La ausencia de un Plan de Manejo Ambiental actualizado es, según los ambientalistas, la principal falla estructural. Sin ese instrumento técnico no existen protocolos de emergencia frente a incendios ni criterios claros para regular la actividad humana en la isla, algo que la propia Justicia había ordenado resolver en 2024.
Incumplimiento Ambiental en Isla Santiago: ONG denuncia al Municipio de Ensenada
Denuncias previas y antecedentes en la zona
El caso no es aislado. Meses atrás, Nuevo Ambiente había advertido sobre obras de asfaltado, tendido de luminarias LED de alta potencia, loteos y la construcción de nuevos muelles náuticos dentro del área protegida, según publicó ANDigital.
En esa oportunidad, el activista Marcelo Martínez, integrante de Nuevo Ambiente, había señalado que se trataba de «obras ilegales de asfaltado, colocación de luces de alta potencia LED, loteos y construcciones» ejecutadas sin los estudios de impacto ambiental exigidos por la Ley General del Ambiente 25.675 y la Ley Provincial 11.723.
Un antecedente similar se registró en el sector conocido como «Los Ciruelos», donde se detectó la construcción de casas y bungalows sin permiso municipal. El Municipio de Ensenada reconoció en ese momento que las obras carecían de autorización, aunque las intervenciones continuaron pese a la restricción judicial vigente.
Ese antecedente resulta clave para entender el patrón actual: en ambos casos, la denuncia ambiental llegó primero a la Justicia y solo después derivó en un reconocimiento parcial del municipio, sin que eso derivara en la paralización efectiva de las obras. Nuevo Ambiente sostiene que ese esquema se repite ahora en el nuevo foco detectado junto al puesto de Prefectura.
La postura del municipio de Ensenada

Voceros del municipio, encabezado por el intendente Mario Secco, sostienen que la comuna no ejecuta estas tareas y remiten a los denunciantes a realizar las presentaciones correspondientes ante la Justicia.
Nuevo Ambiente cuestiona esa respuesta y habla de un «doble discurso» institucional: mientras la Justicia respalda la protección del territorio, la fiscalización efectiva sobre el terreno permanece ausente. La cercanía de las nuevas intervenciones con un puesto de la Prefectura Naval Argentina profundiza el interrogante sobre los controles reales que existen en la zona.
Qué dice la ley sobre la Isla Santiago

La Isla Santiago integra, junto a la Isla Paulino de Berisso, un área declarada Paisaje Protegido de Interés Provincial por la Ley 12.756, categoría orientada al desarrollo eco turístico y a la conservación del ecosistema.
Esa norma se complementa con la Ley de Bosques Nativos 14.888, que exige estudios de impacto ambiental previos a cualquier intervención sobre la vegetación autóctona, y con la Ley General del Ambiente 25.675, de alcance nacional.
El fallo del Juzgado Contencioso Administrativo 2 de La Plata, dictado en el marco de la causa «Asociación Civil Nuevo Ambiente c/ Municipalidad de Berisso y otro/a s/ Acción Recomposición Ambiental», obligó a los municipios de Berisso y Ensenada, y a la provincia, a coordinar un esquema de manejo conservacionista para ambas islas.
La categoría de «zona intangible» que rige sobre ciertos sectores del área protegida implica, en los hechos, la prohibición absoluta de cualquier modificación antrópica del terreno: ni desmontes, ni rellenos, ni obras de infraestructura. Es precisamente ese estatus el que Nuevo Ambiente considera vulnerado con las quemas y los movimientos de suelo detectados esta semana.
Impacto ambiental y riesgo de incendios

El uso de maquinaria pesada para nivelar terrenos genera preocupación adicional entre los vecinos isleños: sugiere preparativos para nuevas ocupaciones o loteos no regulados, según describió el portal Info360.
Las quemas, además, incrementan el riesgo de incendios forestales en un ecosistema que combina vegetación seca, ausencia de cortafuegos planificados y falta de un protocolo de emergencia actualizado.
La degradación del monte ribereño repercute directamente en la calidad del agua del Río de la Plata y en la biodiversidad de la zona, un activo ambiental compartido por Ensenada, Berisso y La Plata. Los propios vecinos de las islas dependen de ese ecosistema tanto para la pesca y el turismo como para actividades productivas de subsistencia, lo que convierte al conflicto en un asunto de impacto directo sobre la economía local.
A esto se suma la falta de tratamiento de líquidos cloacales en las nuevas ocupaciones detectadas en la isla, un déficit de infraestructura que Nuevo Ambiente viene denunciando junto con los desmontes y que agrava la carga ambiental sobre un ecosistema ya definido por la Justicia como vulnerable.
Qué reclaman los ambientalistas

Nuevo Ambiente insiste en tres pedidos concretos frente a las autoridades:
- Una investigación inmediata sobre el origen de las quemas y los movimientos de suelo detectados en las últimas 48 horas.
- La implementación urgente del Plan de Manejo Ambiental ordenado judicialmente para las islas Santiago y Paulino.
- El cumplimiento efectivo de la medida cautelar de 2024, que prohíbe nuevas obras, loteos y desmontes en el territorio protegido.
La organización adelantó que continuará con nuevas presentaciones judiciales si las autoridades municipales y provinciales no dan respuesta a los reclamos, y remarcó que documentará cada nueva intervención detectada en el territorio insular.
Para los vecinos de Berisso, Ensenada y La Plata, el desenlace de este conflicto no es un dato abstracto: la salud del monte ribereño y del Río de la Plata condiciona directamente la calidad del agua, la actividad turística de la Región Capital y la disponibilidad de espacios naturales de uso público en toda la zona insular.
Mientras tanto, el conflicto por la Isla Santiago vuelve a poner en discusión hasta qué punto el marco legal vigente alcanza para frenar el avance sobre uno de los últimos pulmones verdes de la Región Capital, o si las próximas semanas mostrarán, otra vez, el mismo patrón de denuncias sin resolución definitiva.
Sigue el canal de noticias de El Correo Gráfico en WhatsApp y mantente al día con las últimas novedades. ¡No te pierdas ninguna actualización!
Descubre más desde ELCORREOGRÁFICO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

