La actriz, cantante y dramaturga berissense, Roberta Castro, atravesó todas las fronteras imaginables dentro y fuera del país, pero ama su barrio en su Berisso tanto que a su hogar hizo “Casa Cultural”. Desde “La Botinera de la Villa San Carlos” de los cafés concert hasta mutarse acrobáticamente en un escenario, recorremos en esta entrevista privilegiada para EL CORREO GRÁFICO su trabajo actual (y el por venir) rozando su vida y su militancia social en lo cultural.
¿Cómo estás luego de un 2014 exitoso el arranque del 2015?
Arrancamos y ya arranqué de gira porque en enero hice unos shows en Mar del Plata, temporada en La Plata y en mi Casa Cultural “En el fondo ES buena” y en febrero empecé una gira por el Uruguay, que ya había estado, y por suerte quedé fija para trabajar allí cada mes y medio. Además realicé una gira por Córdoba. Estuve en un encuentro promovido por la diputada nacional (Adela) Segarra trabajando con mis monólogos de humor sobre violencia de género abordado siempre desde el humor. Ahora (abril) vuelvo a irme para Uruguay, mayo hago todo Córdoba y el Cuyo. Posteriormente iré a Santiago del Estero, Neuquén, Mar del Plata, Rosario y Colón, Entre Ríos. En junio estreno la obra “Mutante” en el Teatro El Cubo, del Abasto de Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con una escenografía increíble.
Actualmente en las giras estás haciendo la obra “Más buena que yo”…
Sí es un show de humor y tango, son cinco personajes que los atraviesa el tango con cinco monólogos y cada uno de esos personajes que son extravagantes y divertidos, cantan unos cuatro o cinco tan contando historias que le han sucedido.
En eso o demás espectáculo, seguramente no vas sola, ¿qué otros artistas te acompañan o quienes están trabajando con vos?
Tengo un a mi querido amigo y compañero que nos llevamos súper bien, arriba y abajo del escenario, el guitarrista Hugo Navarro, que es un fenómeno y me sigue, porque no es fácil seguirme durante todo el show de casi dos horas en vivo, con la impronta que manejo, de que me bajo del escenario y subo, voy y vengo y contantemente me sigue. El que está participando en casi todas las funciones es el armoniquísta Daniel Chappet, ganador como solista en el Cosquín 2014, es una delicia absoluto de músico y de persona, quién con el estuvimos en el Día de la Memoria (La Vigilia del 24 de marzo en Berisso) y en algunas funciones nos va a acompañar Diego Romero, un guitarrista de ensueño tandilense que es parte del “Trío Pastiche” y en dos funciones nos va acompañar el cantante de tango de vanguardia que es Jesús Hidalgo.
¿Venís trabajado esta obra y estás por estrenar otra y giras haciéndolas?
Con las que siempre giro son: “Más Buena que yo” (Humor y Tango), “Máquina Castro” (5 monólogos de humor femenino) y “Que no nazca Mujer” (dramaturgia de mujeres históricas). Lo interesante que la última que mencioné se hizo en marzo, para el Día Internacional de la Mujer, en la Cámara de Diputados de la Provincia para abrir sesión que se realizó una charla sobre la Dignidad de la Mujer en el Trabajo. Estas son con las que giro.
La que estreno en junio, es “Mutante”, que son 14 personajes de humor sobre un escenario enorme montado para que haga acrobacias aéreas. Me tiro desde una tirolesa y caigo en una red sobre el público, camino por un puente montado y con un vestuario genial, en el Teatro El Cubo del Abasto en CABA. No tiene fechas fija, tal vez serán viernes y sábados y se irán agregando funciones.
Más allá de tu trabajo por el país y en lo internacional ¿cómo te trata en público de Berisso, en el barrio y te acompaña?
Gracias a Dios, muy bien. Es el público que mucho le he invertido. El público de Berisso es el que más quiero y me acerco. Me costó bastante de me conozcan y que se acerquen a participar y ver las obras porque es conocido que el público berissense no es muy salidor y no es muy asiduo a ver. Creo que tiene que ver que no es mucha la oferta que le proponemos y nosotros los artistas tenemos que hacernos responsables de ofrecer mucho más para que la gente no ande investigando que oferta hay para ver en Berisso, sino que salga confiada, s sale algo va a ir a ver y algún lugar para comer va a haber. Entonces traté de hacer eso (con “En el fondo ES buena”) de proporcionar tres ofertas mensuales en la ciudad con diferentes propuestas. Ahora tengo un espectáculo nuevo que es netamente berissense que lo formatee para acá y solamente lo hago en Berisso, que es “El patio de Roberta”, es mi patio de tango con Mic (micrófono) abierto. Simula ser un conventillo concert. Entonces yo soy la conventillera dueña del patio, abro y cierro el show, manejo toda la animación entre medio y van subiendo cantores, recitadores, bailarines, aquellos que quieran hacerlo y que nunca lo hizo, que es la idea, un patio de fiesta popular.
¿Lo que siempre me llama la atención es la interacción que tenés con tu público en donde lo tocás y lo retocás avivándolo?
Berisso es el público más cómodo del mundo porque hablamos de las mismas cosas, el mismo lenguaje y yo me siento como en casa. Es el más sencillo para interactuar, donde me puedo relajar y comprende los códigos y saben quién soy. Se hizo ya una particularidad en mí.
El año pasado me contrataron para una exponencias de arquitectos desarrollistas más renombrados de Latinoamérica en Argentina, que se llama “Ten Diez”, donde en diez minutos, siete arquitectos tienen que decir lo que hicieron, donde están parados y hacia dónde van. Entonces yo tenía que decodificar en vivo ese tiempo de discurso y hacer en un minuto y medio humor basándome en cada exponencia.
¿Cómo fue esa experiencia de plasmar el lenguaje de un arquitecto, que sólo pueden entenderlo alguien técnico?
Lo que hice antes de abordarlo es estudiar ese lenguaje técnico y el resto fue tirarme sin red. Es como tirarse en un “Jumping” y que se corte la soga más o menos. Fue el trabajo de mayor estrés y adrenalina que tuve en mi vida. Pero de un nivel de satisfacción enorme porque los artistas en todo sentido y en todo el tiempo tenemos que cruzar los límites personales y arriesgarnos todo el tiempo. Eso me lo da, esta experiencia que fue sumamente desafiante en cuanto a mis posibilidades y por otra me lo da el viajar, porque acá trabajo medianamente cómoda en la región, en Capital manejo los códigos urbanos, cuando voy a otro país en donde no me conocen y no entienden la temática que yo utilizo ni el modo más puro de hacer café concert y más la temática social y al modo de interactuar con el público o yo no conozco el tipo de humor o receptividad, eso es un desafío de desarmar la mochila y exponerte sin piel en cada lugar a donde vas. Eso te permite no subirte a ningún caballo nunca porque desensillas a cada segundo y te exponés en patas a lo que suceda y tenés que tener un nivel muy pronunciado de fuerza, de confianza de lo que vas a hacer pero de enorme flexibilidad y entrega.
Pasando a tu aspecto más social y militante, ¿cómo fue ese trabajo que tenés entre el arte y la cultura con lo social y político para llegar hacia “otro igual”, ya que trabajás diversas temáticas sociales y de derechos humanos?
En verdad la otredad es el fundamental de mi carrera y lo ha sido desde mis inicios. Desde que empecé a trabajar en Hogares alternativos cono chicos de las calles en adelante. En realidad yo viajo por todo el país y por todo el mundo buscando la otredad, la compactibilidad, la educación, le necesidad de interactuar.
Lo he hecho de diferentes lugares, viví en diferente lugares y me han habilitado diferentes personas. El director del Hospital de Junín de los Andes, para hacer talleres de expresión corporal para mujeres que sufren violencia de género. Lo ha hecho Acción Social en una provincia de la Patagonia para niños con situaciones de riesgo familiar. En Tandil con autoridades municipales, con formaciones de iglesias, planes solidarios. Y en este momento, los que me están abriendo las puertas para acercarme más a la gente es el Movimiento Evita de Berisso, con quien me identifico desde el trabajo territorial, de que van a la gente y no hacen un trabajo de emergencia o asistencialismo, sino de relevamiento de la necesidad más importante del ser, de trabajar por su dignidad, de crecimiento personal por el acceso a las cosas que todos debemos tener. En este momento agradezco al Movimiento Evita, en especial a Marcela Sánchez, de que me abran determinadas puertas de un público que no es tan sencillo. Todo lo que hago lo hago de forma solidaria porque estoy muy agradecida de que me abran las puertas para ir a jugar.
¿Cuánto de todo eso volcás en tus personajes del café concert?
Es inevitable, tengo 64 personajes y 9 obras registradas en ARGENTORES y desde ningún punto dejo de ser yo, porque es la mirada. Los artistas somos más que miradas con corazón, nada más que eso. Agradecería al Universo s habría un don de poder mirarme y ser espejo de lo que veo esa es mi intención porque empáticamente, ser espejo es lo que busco.
Si bien el humor se trabaja desde la degradación desde lo valores, vos vas construyendo un nuevo valor que ya no está, que está ausente y esa es la búsqueda. Yo trabajo conceptos, no trabajo imitación de ejemplos, porque a veces se imaginan que yo veo una característica en alguien y lo pongo en una obra. En realidad trabajo en la libertad, la represión, la injusticia, la mecedad… Este tipo d concepto trabajo desde un personaje, después le agrego algún condimento cotidiano para identificarlo con un sector determinado. Por ahí ves personajes suburbanos mios. Tengo un pibe que es trapito, por ejemplo, pero no habla como los trapitos que vemos en las calles. Usa su lenguaje propio, como La Botinera del Club Villa San Carlos, tiene su lenguaje propio, porque detesto la idea de que haya arquetipos, que se estigmatiza, que tienen que hablar con un determinado lenguaje o repetir determinadas palabras, no trabajo de esa manera. Puedo trabajar situaciones sociales, no arquetipos humanos, cada uno es diferente. Y “La Botinera” es “La Botinera”, no hay cien como ella.
Por último ¿Cómo te ves a futuro ya que resurgiste de nuevo con el público en Berisso?
Eso no lo sé nunca. El vector de este trabajo es la incertidumbre. Uno tiene que ser y duplicar la apuesta todo el tiempo. Espero que siempre me acompañen, pero más espero siempre yo acompañarlos a ellos y ofrecerles cada vez mejores cosas. Porque no tienen la obligación de verme, sino que tengo la responsabilidad de ofrecerles.
El nuevo desafío que tengo es que empecé un trabajo como gestora cultural independiente sin fines de lucro, nadie me paga y yo no cobro nada por hacer gestiones internacionales para traer una mura que es la más importante en Uruguay para CABA y estoy viendo de traerlo a Berisso y dos compañía de teatro directamente a actuar a la ciudad. Es un trabajo que me da mucho gusto en donde la convivencia en el arte y la interactuación y la solidaridad entre partes es lo que proyecta a todo el arte latinoamericano, no hay más que abrir puertas. Esto es todo lo que podemos hacer para que la gente pueda disfrutar de las cosas y no todo se logra con dinero.
Las cosas que vi que se logra con el arte, siempre fue por la sumatoria de voluntades. Si bien la materia (lo económico) es indispensable, porque todos comemos y todos sostenemos familias e hijos, hay determinados factores y voluntades que hace que las cosas sucedan.
Y otra cosa es que el público venga. Porque la gente te dice que ‘un día de estos te voy a ir a ver’, pero el artista come todos los días y si la cosa no le funciona bien desempaca y parte hacia otro lugar y arma otra obra y se va a donde pueda ir a comer. Entonces si alguien quiere apoyar de algún modo a un artista, es yendo a verlo, no hay más.
PRÓXIMO SHOW EN BERISSO
Sábado 18 de abril. Roberta Castro y Jesús Hidalgo, en «Más buena que yo», en Raíces Bar, calle Nueva York y 169 a las 21horas. Guitarras: Hugo Navarro y Diego Romero.
Sigue el canal de noticias de El Correo Gráfico en WhatsApp y mantente al día con las últimas novedades. ¡No te pierdas ninguna actualización!

Descubre más desde ELCORREOGRÁFICO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


