La Plata vivió diciembre de 2025 una reconfiguración política sin precedentes que combina la asunción de nuevos concejales con una ruptura explosiva dentro del peronismo local. El concejal Pablo Elías, figura clave de La Cámpora, formalizó su salida de la organización de Máximo Kirchner para crear un nuevo espacio alineado directamente con el intendente Julio Alak, en un movimiento que altera profundamente el equilibrio de poder en la capital bonaerense.
La ceremonia de jura de los doce concejales electos para el período 2025-2029, realizada el jueves 11 de diciembre en el Concejo Deliberante, marcó el inicio oficial de un nuevo capítulo legislativo. Sin embargo, fue la deserción estratégica de Elías la que capturó la atención del escenario político platense, generando un terremoto interno que debilita severamente a La Cámpora y consolida el liderazgo de Alak.
Un Concejo polarizado: Fuerza Patria a un voto del control total

Los resultados de las elecciones del 7 de septiembre reflejaron una marcada polarización entre las dos principales fuerzas políticas de La Plata. Fuerza Patria, el espacio del oficialismo, obtuvo el 43,65% de los votos, mientras que La Libertad Avanza (LLA) alcanzó el 36,25%, siendo las únicas dos agrupaciones en superar el piso del 8,33% necesario para obtener representación.
Esta distribución electoral se tradujo en una nueva composición del Concejo Deliberante que otorga a Fuerza Patria 12 de las 24 bancas totales, incrementando su representación en dos escaños respecto al período anterior. La Libertad Avanza consolidó su posición como principal fuerza de oposición, pasando de cuatro a siete bancas. El PRO mantiene dos escaños, mientras que tres monobloques (ASAP Nueva Generación, UCR y Propuesta Vecinal) completan la integración del cuerpo legislativo.
La cercanía del oficialismo al quórum —se encuentra a un solo voto de los 13 necesarios para alcanzar la mayoría simple— convierte a estos tres monobloques en actores decisivos. Según informes políticos locales, el oficialismo deberá «buscar en los monobloques de las terceras fuerzas los aliados para obtener el quórum», lo que obliga a una negociación constante para aprobar ordenanzas clave.
Los nuevos concejales: caras y alineamientos

El intendente Julio Alak fue el encargado de tomar juramento a los doce nuevos ediles. De ellos, siete pertenecen a Fuerza Patria y cinco fueron electos por la boleta de La Libertad Avanza.
Por el oficialismo asumieron Sergio Resa, exsecretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos que encabezó la lista; Romina Santana, dirigente del Sindicato de Empleados de Comercio de La Plata (SEC); Juan Manuel Granillo Fernández, quien responde a Victoria Tolosa Paz y fue el único concejal que renovó su banca; Josefina Bolis, prosecretaria de Medios de la UNLP y militante de La Cámpora; Raúl Recavarren, referente del massismo; Sol Maluéndez, exdirectora de Juventudes del Municipio; y Pablo Poggio, ligado a la agrupación «Sí» del secretario de Ambiente, Guillermo Escudero.
Por La Libertad Avanza, juraron Juan Pablo Allan, referente del ala bullrichista que encabezó la lista; Sabrina Morales y Gastón Álvarez, ambos alineados con Sebastián Pareja y Karina Milei; Soledad Pedernera, quien milita en «Las Fuerzas del Cielo», espacio de Santiago Caputo; e Iván Zanetto, quien aunque fue electo por LLA, decidió integrarse al bloque del PRO junto a Nicolás Morzones.
Los juramentos estuvieron cargados de simbolismo político. Josefina Bolis juró «por los 30 mil desaparecidos, por la universidad pública y por la libertad de Cristina», mientras que Romina Santana lo hizo «por la ciudad y el movimiento hermano» y Sol Maluéndez, «por la grandeza de la ciudad».
Autoridades del Concejo: continuidad en la conducción

La sesión preparatoria ratificó la conducción del oficialismo al frente del Concejo Deliberante. Marcelo Galland (Fuerza Patria) fue reelecto por unanimidad como presidente del cuerpo, mientras que Juan Manuel Granillo Fernández (Fuerza Patria) continuará como vicepresidente primero. La novedad fue la designación de Juan Pablo Allan (La Libertad Avanza) como vicepresidente segundo, completando así la mesa directiva. Sebastián Dameno y Melina Santín fueron reelectos como secretario administrativo y secretaria legislativa, respectivamente.
En sus primeras declaraciones, los nuevos ediles delinearon sus prioridades legislativas. Josefina Bolis expresó su «mucho entusiasmo y compromiso» para «construir colectivamente las soluciones que necesitan los vecinos», anticipando proyectos sobre servicios e infraestructura. Iván Zanetto afirmó que «se vio una nueva etapa» y que trabajará con LLA para «generar propiedades y ordenanzas que realmente ayuden al vecino«, con foco en la eliminación de tasas para impulsar la actividad económica. Sabrina Morales manifestó estar «emocionadísima» y se comprometió a llegar a los sectores más relegados, declarando que «Hay mucho abandono y es momento de avanzar».
La ruptura que sacude al peronismo: Pablo Elías abandona La Cámpora

El movimiento político más disruptivo ocurrió de manera paralela a la asunción de los nuevos concejales. Pablo Elías, presidente del bloque oficialista y una de las figuras territoriales más importantes de La Cámpora en La Plata, formalizó su ruptura con la organización para crear el Frente Peronista Germán Abdala (FUP–Germán Abdala), un nuevo espacio que reportará directamente al intendente Julio Alak y apoyará al gobernador Axel Kicillof.
La deserción de Elías no fue una decisión individual. Fue acompañado por «decenas de referentes intermedios con fuerte inserción en los barrios» y otros dirigentes, incluyendo consejeros escolares como Roxana Palmitesta y Omar Paz, según informes políticos locales. Lo más significativo es que Elías se lleva consigo una estructura territorial masiva: cerca del 80% de la militancia que él mismo había construido después de 2015 con el apoyo material de La Cámpora, principalmente cooptando la base del ex intendente Pablo Bruera tras su derrota electoral.
Un golpe devastador para La Cámpora

Para La Cámpora, la salida de Elías representa una crisis gravísima que desestabiliza su esquema de poder en La Plata. El armado local de la organización se sostenía sobre tres pilares fundamentales: Martín Alaniz (nexo con Máximo Kirchner y administrador de recursos), Ariel Archanco (diputado provincial y presidente del PJ local) y el propio Pablo Elías (responsable de la estructura territorial). Con la ruptura de este último, el esquema queda fracturado.
Las consecuencias para la organización son múltiples. La Cámpora pierde su principal articulador barrial y la estructura militante más dinámica del peronismo platense. Su representación en el Concejo Deliberante se reduce a una sola concejal, Josefina Bolis, como única referencia legislativa. Además, la deserción genera tensiones internas, con dirigentes camporistas cuestionando que Alak promueva una ruptura después de haber llegado al poder con el apoyo de todo el peronismo.
Algunos análisis políticos apuntan al ministro Andrés «Cuervo» Larroque como un posible actor clave en esta maniobra, capaz de sostener con recursos la nueva estructura de Elías por fuera de La Cámpora, añadiendo una capa de intriga provincial al conflicto local.
El triunfo estratégico de Julio Alak

Para el intendente Julio Alak, el acuerdo con Pablo Elías constituye un triunfo político rotundo. La maniobra le permite ganar volumen territorial al sumar una estructura militante consolidada, ampliar su base propia y reforzar su poder en el Concejo Deliberante. Además, neutraliza efectivamente un mecanismo de control interno que La Cámpora buscaba ejercer sobre su gestión.
El rol original de Elías era precisamente ese: La Cámpora lo había impuesto como primer concejal en la lista de 2023 con el objetivo explícito de «condicionar» a Alak, ya que quien ocupa ese lugar es el sucesor natural del intendente. Sin embargo, el plan se desmoronó completamente. La deserción de Elías no solo elimina ese control, sino que invierte la ecuación de poder, convirtiendo al ex camporista en un aliado directo del jefe comunal.
Oposición fragmentada: el desafío de La Libertad Avanza
Si bien La Libertad Avanza experimentó un crecimiento notable y se consolidó como la principal fuerza de oposición, enfrenta un desafío interno considerable. Lejos de ser un bloque monolítico, está integrado por facciones que responden a distintos liderazgos: «dos ediles que responden a Carolina Píparo, dos que responden a Sebastián Pareja; dos del ala bullrichista y una vinculada a Santiago Caputo», según informes políticos.
A este complejo panorama se suma el bloque «amigo» del PRO, que ha manifestado que colaborará con LLA pero «sin perder la identidad amarilla». Esta fragmentación representa una vulnerabilidad crítica que el oficialismo puede explotar mediante negociaciones selectivas.
Una fuente política resume el principal objetivo de la oposición: «Lograr la armonía entre todas las vertientes es un objetivo de largo aliento.» El mayor número de escaños de LLA solo se traducirá en una influencia efectiva si logran unificar sus diversas facciones detrás de objetivos comunes, un proceso que requiere tiempo en un contexto político acelerado.
Escenario futuro: gobernabilidad y reacomodamientos

La combinación de la nueva composición del Concejo Deliberante y la fractura en el oficialismo dibuja un escenario político complejo para La Plata. Fuerza Patria, aunque es la fuerza dominante, no posee mayoría automática y deberá negociar con los tres monobloques para asegurar el quórum y la aprobación de ordenanzas clave. La agenda legislativa es incierta, dado que proyectos estructurales como el Plan de Ordenamiento Territorial ya fueron sancionados en el período anterior.
La ruptura de Elías con La Cámpora inicia una etapa de reacomodamiento acelerado en el peronismo local. Con la mirada puesta en las elecciones partidarias de 2026, el movimiento altera los equilibrios internos y obliga a La Cámpora a reorganizarse tras un golpe inesperado, mientras que el «alakismo» se consolida como el polo de poder dominante en la ciudad.
El interrogante que se plantea es si Julio Alak logrará forjar una nueva hegemonía con un peronismo reconfigurado bajo su control, o si la fragilidad de sus alianzas y la imprevisibilidad de una oposición fragmentada convertirán al Concejo en un campo de batalla permanente. Lo que es indudable es que diciembre de 2025 marcó un punto de inflexión en la política platense, cuyos efectos se proyectarán hacia las próximas contiendas electorales.
Sigue el canal de noticias de El Correo Gráfico en WhatsApp y mantente al día con las últimas novedades. ¡No te pierdas ninguna actualización!

Descubre más desde ELCORREOGRÁFICO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

