El director del PAMI Berisso y referente del frente vecinal Vamos, Pablo Swar, se reunió el 3 de junio de 2026 con Ezequiel Galli, titular de la Unidad Gabinete de Asesores del Ministerio del Interior de la Nación, con el objetivo de identificar herramientas concretas para el fortalecimiento institucional y territorial de Berisso. Del encuentro surgieron tres líneas de acción prioritarias: destrabar el acceso al subsidio energético del 35% para clubes de barrio, crear una partida presupuestaria municipal para financiar pasajes de transporte a deportistas infantiles, y desplegar operativos móviles del RENAPER directamente en los barrios de la ciudad.
La reunión adquiere relevancia en el marco de la creciente crisis que atraviesan las instituciones deportivas y sociales de Berisso, donde el aumento sostenido de las tarifas de luz y gas amenaza la continuidad de actividades en múltiples disciplinas. Según los participantes del encuentro, el problema no radica exclusivamente en la falta de recursos, sino en una brecha de información y acompañamiento técnico que impide que los beneficios ya vigentes lleguen a destino.
El subsidio que nadie tramita: 35% de descuento para clubes
Uno de los ejes centrales del diálogo fue la detección de una falla crítica en la gestión de los subsidios energéticos disponibles para entidades deportivas. El Régimen de Promoción de los Clubes de Barrio y de Pueblo, cuyo plazo de reempadronamiento fue ampliado en 90 días por la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético en febrero de 2026, permite a los clubes acceder a una tarifa diferencial en electricidad y gas natural mediante la plataforma TAD. Durante el período en que se analiza la documentación presentada, los clubes no sufren modificaciones en los subsidios que perciben actualmente, lo que asegura previsibilidad en sus costos energéticos.
Sin embargo, el diagnóstico de Swar es contundente: una parte significativa de los clubes berissenses que podrían beneficiarse de ese descuento no ha iniciado el trámite. «Muchos de los clubes que podrían estar tramitando el subsidio de luz y de gas, no lo están haciendo, y eso es un 35% menos en la factura. Obviamente a veces hay que acompañarlos guiándolos sobre los puntos que tienen que desarrollar», señaló el referente vecinal.
La barrera, en este caso, no es económica sino burocrática y técnica. Las comisiones directivas de los clubes —generalmente integradas por vecinos voluntarios sin formación administrativa— desconocen los requisitos exigidos o carecen del tiempo y los recursos para gestionar el proceso en la plataforma digital del Estado nacional. La propuesta que surgió del encuentro consiste en articular desde la estructura territorial un acompañamiento técnico activo, que guíe a cada institución paso a paso en la tramitación, convirtiendo un beneficio estatal subutilizado en un alivio real e inmediato para las finanzas de los clubes.
La dimensión del problema no es menor. En Berisso, los clubes barriales funcionan como verdaderos centros de contención social y deportiva, especialmente en los sectores más vulnerables de la ciudad. La interrupción de sus actividades por el peso de las facturas de servicios representa un retroceso en la red de integración comunitaria que ninguna política pública de mayor escala puede suplir de forma inmediata.
Transporte infantil: la SUBE como herramienta de inclusión deportiva
El segundo eje del encuentro abordó una problemática que los entrenadores de clubes infantiles conocen bien, pero que raramente llega a la agenda política: la deserción de niños en categorías menores no obedece únicamente al costo de la cuota social, sino al costo del transporte. Cuando una familia no puede costear el pasaje de colectivo de su hijo, el entrenamiento se cancela, y en muchos casos es el propio técnico quien absorbe esa logística de manera informal y sin ningún respaldo institucional.
Swar describió la situación sin eufemismos: «Sabemos que en muchos de los clubes los entrenadores se encargan de ir a buscar a los chicos porque no tienen para pagarse el pasaje de micro, y eso es una realidad que vivimos cotidianamente cuando uno se pone a conversar con los papás». La escena es recurrente en barrios como Villa Zula, Villa Nueva, Santa Teresita y El Carmen, donde las distancias y la frecuencia del transporte público potencian la dificultad.
La propuesta que se puso sobre la mesa se inspira en una experiencia de gestión que Galli implementó en su paso por la intendencia de Olavarría, donde gobernó durante dos períodos consecutivos entre 2015 y 2023. El ex intendente logró revertir un distrito que había sido gobernado durante décadas por el mismo signo político, y hoy integra el gobierno nacional como titular de la Unidad Gabinete de Asesores del Ministerio del Interior, bajo la conducción del ministro Diego Santilli.
La iniciativa concreta consiste en crear una partida presupuestaria municipal específica destinada a la carga de las tarjetas SUBE de los niños y jóvenes que participan en categorías infantiles y juveniles de los clubes barriales. El modelo apunta a profesionalizar la logística del deporte formativo, liberando a los entrenadores de una responsabilidad que hoy asumen de manera individual y sin compensación, y garantizando que la distancia geográfica no se convierta en un obstáculo insalvable para el acceso al deporte.
La medida, aunque modesta en términos presupuestarios, implicaría un cambio de enfoque en la política deportiva municipal: reconocer que la inclusión deportiva real no termina en el arco o en la cancha, sino en la puerta de la casa del niño que no puede llegar hasta allí.
RENAPER en el barrio: el Estado sin ventanilla
El tercer eje del encuentro apuntó a resolver un problema que afecta especialmente a los vecinos más alejados del centro y a los adultos mayores: la dificultad de acceder a trámites de documentación e identidad en las sedes centrales de organismos como ANSES o el propio RENAPER. Los tiempos de espera, los costos de traslado y la complejidad burocrática de los procedimientos generan una brecha de acceso que el Estado territorial puede reducir de manera significativa.
La propuesta surgida del diálogo entre Swar y Galli consiste en coordinar operativos móviles del Registro Nacional de las Personas que se instalen directamente en los barrios, plazas y clubes de Berisso, llevando la gestión de documentos y trámites de identidad hasta donde viven los ciudadanos. La idea es que el vecino pueda resolver en su propio entorno lo que hoy le exige una jornada completa de traslados y gestiones.
La articulación entre el nivel municipal, representado por el posicionamiento político de Swar, y el nivel nacional, encarnado en la figura de Galli y su inserción en el Ministerio del Interior, es la condición que hace viable esta propuesta. Galli fue designado con el mandato explícito de trabajar «con las distintas áreas del Gobierno Nacional en el fortalecimiento de la articulación con las provincias», lo que convierte a esta clase de iniciativas territoriales en el núcleo operativo de su función.
Un encuentro con lectura política

La reunión no ocurre en el vacío. Pablo Swar viene consolidando su perfil como candidato a intendente de Berisso de cara a las elecciones de 2027, con un discurso que combina la crítica a la gestión municipal del peronismo local con propuestas de gestión concretas y una red de articulación con el gobierno nacional que le otorga capacidad operativa real. Su paso por el PAMI le permitió construir credenciales de administración pública que complementan su trayectoria como referente vecinal del espacio Vamos.
La figura de Galli agrega un componente de experiencia probada: el ex intendente de Olavarría fue electo en 2015 y reelecto en 2019, consolidando dos períodos de gestión en un distrito que luego fue ganado por el peronismo en 2023. Su presencia en el encuentro no es la de un funcionario protocolar, sino la de un referente territorial con conocimiento directo de los desafíos que enfrenta un municipio del interior bonaerense.
Las tres iniciativas identificadas en el encuentro —subsidio energético, transporte infantil y descentralización de trámites— comparten una lógica común: traducir recursos y competencias ya existentes en el Estado nacional en soluciones concretas para el vecino berissense, reduciendo las fricciones burocráticas que hoy impiden que esos beneficios lleguen a destino. Ninguna de las tres requiere nueva legislación ni grandes partidas presupuestarias; todas exigen, en cambio, articulación política, voluntad de gestión y presencia territorial.
Para los clubes de barrio de Berisso, donde el debate sobre la continuidad de actividades es cotidiano, la pregunta que abre este encuentro es simple: si el subsidio existe, si el beneficio está disponible y si la herramienta institucional está a disposición, ¿cuándo llega la gestión que finalmente los une?
Sigue el canal de noticias de El Correo Gráfico en WhatsApp y mantente al día con las últimas novedades. ¡No te pierdas ninguna actualización!

Descubre más desde ELCORREOGRÁFICO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

