La fibrilación auricular (AFib) es un trastorno médico que afecta las cámaras superiores, conocidas como aurículas, del corazón, las personas con fibrilación auricular experimentan latidos cardíacos irregulares causados por señales eléctricas anormales en las aurículas.
Durante el aislamiento, se pueden estar presentando estos impulsos eléctricos que circulan erróneamente a través de las aurículas, haciendo que las aurículas se contraigan con un ritmo irregular y una frecuencia rápida.
El problema durante la pandemia
De hecho, el problema es tan serio porque incluye a las diferentes áreas de su corazón que pueden latir demasiado rápido, demasiado lento o en un ritmo desigual en respuesta a la AFib, clínicamente se entiende que cuando las cámaras inferiores, conocidas como ventrículos, del corazón laten demasiado rápido durante la fibrilación auricular, se conoce como fibrilación auricular con una respuesta ventricular rápida.
Muchas personas que tienen fibrilación auricular paroxística experimentan episodios transitorios provocados por un desencadenante específico.
Es por eso que se debe reconocer los desencadenantes a tiempo y evitarlos para poder administrar AFib de manera efectiva.
Algunos de los desencadenantes más comunes incluyen hormonas, medicamentos, cafeína y alcohol, que al tomarse sin control y constantemente, pueden estar llevándonos a sentirnos exhaustos sin causa o acelerados por supuesta taquicardia.
Fatiga y enfermedad
La falta de sueño, las enfermedades físicas y la cirugía reciente también son desencadenantes comunes de la fibrilación auricular.
Cuando su cuerpo no está funcionando al 100 por ciento, sufre de estrés físico, algo parecido a lo que el 68% de la población mundial está experimentando por el aislamiento preventivo, el distanciamiento social y las noticias alarmantes sobre el Coronavirus.
El estrés aumenta la probabilidad de que ocurra la actividad eléctrica anormal en su corazón, para ello se recomienda comer comidas bien balanceadas y dormir lo suficiente todas las noches.
Disparadores emocionales
Las emociones juegan un papel en muchas funciones corporales, por eso se deben saber controlar, cuando se está molesto o triste, puede perder el apetito.
Estar estresado puede provocar músculos tensos y dolor, el miedo, la ansiedad o la felicidad extrema pueden hacer que su corazón se acelere o que sienta que su corazón se ha saltado un latido.
El rango de emociones fuertes que experimenta en ciertas situaciones también puede desencadenar episodios de fibrilación auricular, por lo que debe identificar cuáles son sus disparadores emocionales y evitarlos por el momento, hasta que logre calmar su sistema.
Algunas hormonas pueden afectar
La fluctuación normal de las hormonas puede desencadenar AFib en mujeres. Research Trusted Source ha encontrado una conexión entre los cambios hormonales normales durante el ciclo menstrual y la prevalencia de taquicardia supraventricular (TSV) en las mujeres, que puede incluir TSV debido a AFib.
Según un estudio reciente, pasar por la menopausia a una edad más temprana puede reducir el riesgo de desarrollar AFib y las personas que han detenido sus medicamentos de control natal, embarazadas y demás por causas de COVID-19, podrían estar sintiendo AFib debido a esto.
Mucho ejercicio físico
Muchos influencers están recomendando rutinas extremas de ejercicio en casa y en casos raros, un aumento en el esfuerzo físico puede provocar signos de un evento de fibrilación auricular.
Aún así, el ejercicio es un hábito saludable para casi todos y podría ser el ajuste de estilo de vida positivo que ayudará a las personas a sobrellevar la fibrilación auricular durante la pandemia, sin embargo, es recomendable consultar con el médico antes de iniciar un nuevo plan de ejercicios.
Consumo de Alcohol
El alcohol, incluida la cerveza, el vino y las bebidas espirituosas, también son un desencadenante conocido de AFib. Algunas personas experimentan síntomas de solo una bebida o dos, mientras que otras no sienten efectos adversos en un sentido cardíaco a menos que se trate de beber en exceso.
El American Journal of Cardiology informa un posible vínculo entre el consumo de alcohol y el tono vagal, y su papel en AFib.
El tono vagal es el nivel de actividad del nervio vago, un nervio largo que se extiende desde el tronco encefálico a través del cuello y debajo, y afecta a varios órganos, incluido el corazón.
Las personas que tienen desencadenantes alcohólicos de la fibrilación auricular también tienen más probabilidades de experimentar una mayor actividad vagal que conduce a episodios transitorios de fibrilación auricular. Se conoce que para reducir estos efectos en el corazón, se puede ingerir con regularidad té aromático con CBD, siempre y cuando venga de un proveedor confiable como Cibdol.es.
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