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Análisis - Opinión Nacionales Política

La muerte de Bonadio expuso la «grieta»

   

La muerte del juez federal Claudio Bonadio dejó expuesta a flor de piel la llamada “grieta”, sobre todo entre oficialistas y oposición.

Varias personalidades se expresaron desde las redes sociales, dejando en claro de que “lado del camino” observaron el hecho y el magistrado que tuvo a su cargo la investigación de supuestos actos de corrupción durante el gobierno kirchnerista se transformó en tendencia nacional en redes sociales de Internet.

Quien fuera una de las primeras voces fue uno de los abogados de la vicepresidenta, Gregorio Dalbón, quien aseguró que «hubiera preferido» que el juez federal «tenga una larga vida y que pague por sus atropellos y persecuciones».

Agregó incluso que «lamento profundamente que se haya muerto porque me hubiera gustado que el Consejo de la Magistratura le dé al menos una posibilidad de defenderse frente a todas sus arbitrariedades».

Por su parte, el fiscal federal Federico Delgado tuvo su palabra y definió a Bonadio como un magistrado que «no fue fiel a la Constitución» y consideró que «el problema no era sólo su personalidad sino un contexto institucional que permitía que pudiera hacer con la ley lo que le pareciera».

«No fue leal a la Constitución y ese es el único texto al que le deben lealtad los jueces, por la que prometen ser ecuánimes, prudentes y siempre con los ojos vendados; nunca con ánimo de beneficiar a una persona por su ideología o valores personales», sentenció.

El interventor de Yacimiento Carbonífero Río Turbio y ex jefe de Gabinete kirchnerista, Aníbal Fernández, sostuvo que «la vida solo la maneja Dios y nadie se puede poner contento por lo que sucedió» y agregó: «Además, alguna vez fue un amigo y uno no deja de consternarse. No creo que la Justicia lo recuerde bien. Hay cosas en que se ha excedido».

La abogada Graciana Peñafort, quien representaba al ex canciller Héctor Timerman en la causa por la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán que investigó Bonadio, manifestó: «Se murió sin explicarle ni pedirle disculpas a la familia Timerman por el espanto que les hizo transitar. Espero que la justicia de Dios sea más justa y misericordiosa de lo que fue Bonadio como juez. Mi pésame a la familia».

Por su parte, el titular del grupo Electroingeniería, Gerardo Ferreyra, quien fue investigado por Bonadio en la causa de los cuadernos, manifestó, en un texto que acompañó con una foto del magistrado: «Conmigo no pudo».

También se manifestó el fiscal federal Carlos Stornelli quien destacó que Bonadio tenía un «compromiso inquebrantable» con su trabajo y que, a pesar de su problema de salud, «eligió seguir trabajando al pie del cañón hasta que el físico le dijo basta».

En tanto la diputada nacional Graciela Ocaña, a su turno, sostuvo que la muerte de Bonadio implica «una enorme pérdida para la Justicia», dijo sentir «mucha tristeza» y envió sus «condolencias para sus familiares, amigos y colaboradores del juzgado».

La titular de la Coalición Cívica-ARI porteña y diputada nacional, Paula Oliveto, advirtió que «poner el cuerpo contra el poder trae consecuencias» al referirse al deceso del juez y añadió: «Espero que los que festejan su muerte recapaciten y entiendan que la crueldad envenena el alma y los vuelve miserables».

En esta linea, la diputada nacional Mariana Zuvic, representante también de la CC-ARI,  consideró que el magistrado «entregó su vida por la República».

El intendente del distrito bonaerense de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, expresó su dolor por la muerte del juez: «siento enorme tristeza por el fallecimiento de mi amigo Claudio», escribió.

Finalmente el diputado nacional del PRO, Alvaro González expresó en declaraciones radiales: «No estoy en condiciones de decir si Bonadio será recordado como un buen juez. La historia lo juzgará». (NCN)