La planta cloacal Región Capital, la obra financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para resolver el saneamiento de líquidos residuales en Berisso, La Plata y Ensenada, quedó nuevamente trabada. El Ministerio de Economía de la Nación dejó vencer, sin respuesta, el plazo de diez días que le había fijado el juez federal Alberto Recondo para expedirse sobre el aval que la Provincia necesita para tomar el financiamiento internacional.
El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, confirmó este lunes en su conferencia de prensa habitual en La Plata que la obra sigue sin destrabarse. La Región Capital espera hace meses la firma que permitiría iniciar los trabajos, presupuestados en 270 millones de dólares.
La planta cloacal Región Capital no es un proyecto menor. Apunta a resolver un problema estructural de saneamiento que afecta a miles de familias en los tres municipios y que se agrava en cada episodio de lluvias intensas. El financiamiento del BID está comprometido desde hace tiempo, pero requiere el aval del Ministerio de Economía nacional para poder ejecutarse.
Según explicó Bianco, la Nación «ni siquiera firma avales» para que la Provincia acceda a ese financiamiento. El funcionario lo enmarcó en un patrón más amplio de desatención hacia el distrito bonaerense por parte de la gestión de Javier Milei.
Datos duros de un conflicto que se profundiza

El reclamo bonaerense tiene respaldo documentado. Según detalló el propio Bianco, la deuda directa del Gobierno Nacional con la provincia de Buenos Aires asciende hoy a 17,8 billones de pesos, calculada sobre partidas y transferencias no automáticas que dejaron de ejecutarse desde 2023.
Si a ese monto se suman los recursos de origen nacional y provincial que dejaron de llegar como consecuencia de la política económica libertaria, el desfinanciamiento total trepa a 26,7 billones de pesos, de acuerdo con el cálculo oficial de la Gobernación.
A esa cifra se agrega un dato territorial concreto: más de 1.000 obras públicas permanecen paralizadas en distintos puntos de la provincia por falta de financiamiento o de avales nacionales, según el mismo informe. La planta cloacal Región Capital es apenas la más reciente en sumarse a esa lista, pero golpea de manera directa a los vecinos de Berisso, La Plata y Ensenada.
El propio Ministerio de Infraestructura bonaerense, a cargo de Gabriel Katopodis, había incluido la obra dentro de la agenda prioritaria de saneamiento para el Gran La Plata en 2026, previo a que el trámite judicial expusiera la falta de respuesta nacional.
Un vínculo institucional que no logra destrabarse

El conflicto entre la Casa Rosada y la administración de Axel Kicillof no es nuevo, pero se reaviva con cada cambio de gabinete nacional. Bianco había reclamado el mismo aval semanas atrás, cuando Diego Santilli asumió como jefe de Gabinete en reemplazo de Manuel Adorni.
En aquella oportunidad, el ministro bonaerense relató que le había escrito un mensaje de WhatsApp a Santilli para saludarlo por su designación y pedirle una reunión formal. «Santilli no nos contestó el WhatsApp, ni la nota formal en la que le pedimos una reunión», denunció Bianco, según consignó El Destape.
El funcionario había recordado además que, durante el paso de Santilli por el Ministerio del Interior, la relación con la Provincia fue prácticamente inexistente. Esa historia de reclamos sin respuesta es, para la Gobernación, el trasfondo directo del actual freno a la planta cloacal Región Capital.
La obra clave para la Región Capital

La demora tiene un nombre técnico y un impacto muy concreto: la planta de tratamiento de líquidos cloacales para la Región Capital, que integran Berisso, La Plata y Ensenada, es la obra que permitiría modernizar un sistema de saneamiento con serias limitaciones estructurales. Sin la firma del aval nacional, el financiamiento del BID no puede desembolsarse y el proyecto sigue en estado de espera.
«Gobiernan solo para los amigos a quienes les ofrece cosas a cambio de votos», cuestionó Bianco sobre la administración libertaria, en declaraciones recogidas por Diagonales.
El trámite judicial había generado una expectativa distinta. El juez Alberto Recondo, en el marco de una causa federal, le había otorgado a la cartera de Luis Caputo un plazo de diez días para responder formalmente el pedido de aval. Ese plazo venció sin que el Ministerio de Economía se pronunciara, según confirmó la propia Gobernación bonaerense.
Contexto: un reclamo que crece desde hace meses
El freno a la planta cloacal Región Capital se inscribe en una tensión más amplia entre La Plata y Balcarce 50. Desde la llegada de Milei a la Presidencia, la Provincia denuncia el recorte sistemático de transferencias no automáticas, el abandono de obra pública financiada por Nación y la falta de canales de diálogo institucional con los sucesivos jefes de Gabinete.
Bianco había sido específico en describir el impacto económico de ese ajuste sobre el territorio bonaerense: desempleo en alza, caída del salario registrado y estatal, y una canasta de servicios públicos que creció muy por encima de la inflación general.
Antecedentes de un problema estructural
El déficit de saneamiento en la Región Capital no es un fenómeno reciente. La inundación de abril de 2013 en La Plata, que dejó decenas de víctimas y miles de viviendas afectadas, expuso las limitaciones de un sistema pluvial y cloacal insuficiente para el crecimiento demográfico de Berisso, La Plata y Ensenada. Desde entonces, distintas gestiones nacionales y provinciales incluyeron el saneamiento de la Región Capital entre las obras prioritarias, sin lograr completarlo.
ABSA, la empresa provincial que administra el servicio de agua y cloacas en gran parte del territorio bonaerense, opera hoy con una infraestructura que arrastra inversiones postergadas en varios partidos, incluido Berisso. La planta cloacal Región Capital buscaba, precisamente, actualizar esa red con financiamiento externo, evitando que el costo recayera únicamente sobre las tarifas locales.
En ese marco, la falta de aval nacional no solo posterga una obra puntual: también deja sin resolver un reclamo histórico de los tres municipios, que insisten en que el saneamiento cloacal debe tratarse como una prioridad sanitaria y ambiental, y no como una variable de la disputa política entre la Nación y la Provincia.
¿Qué sigue para la Región Capital?
Por ahora, la planta cloacal Región Capital permanece sin fecha de inicio de obra. La Provincia insiste en que la responsabilidad es exclusiva del Gobierno nacional, mientras evalúa nuevas instancias judiciales para forzar una respuesta del Ministerio de Economía.
Para los vecinos de Berisso, La Plata y Ensenada, la pregunta de fondo excede la interna política entre Kicillof y la Casa Rosada: ¿cuánto tiempo más deberá esperar la Región Capital una obra de saneamiento que ya cuenta con financiamiento internacional comprometido, pero que sigue atada a una firma que no llega?
La demora repercute puertas adentro de los municipios. En Berisso y Ensenada crece el reclamo por precisiones sobre el cronograma, ante la falta de certezas oficiales sobre cuándo podría destrabarse el desembolso del BID.
La Provincia ya adelantó que llevará el planteo a nuevas instancias judiciales si el Ministerio de Economía continúa sin expedirse. Bianco reiteró que la Gobernación insistirá con los canales formales, más allá de la falta de respuesta al pedido de reunión con la Jefatura de Gabinete.
Mientras tanto, la planta cloacal Región Capital sigue en un limbo administrativo que combina un expediente judicial, un reclamo político y una necesidad concreta de saneamiento para tres municipios que crecen en población y en demanda de infraestructura básica.
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