Argentina se cuela en el Guinness World Records a base de pizza

Foto: Pixabay // Dominio Público
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Las calles de Buenos Aires todavía huelen a masa recién cocida, a mozzarella, a jamón y a aceitunas. Y no es para menos si tenemos en cuenta que el pasado domingo 11 de noviembre el Obelisco fue testigo de la preparación de más de 11.000 pizzas. ¿Qué fue lo que motivó que el centro de la capital se convirtiera en una auténtica pizzería móvil por un día? Nada más ni nada menos que el objetivo de conseguir un récord mundial mediante la preparación de este típico plato italiano que ha traspasado fronteras y que está presente en casi todos los restaurantes del mundo en múltiples variedades. Los argentinos lo logramos sin problema.

Los artífices de inscribir al país en el Guinness World Records de este 2018 fueron los integrantes de la Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas (APPYCE), que llevaban desde hace un par de años queriendo poner a prueba su maestría con la masa. Su intención era la de superar el récord que los italianos consiguieron en el verano de 2017 en Roma. En aquella ocasión, los cocineros italianos lograron preparar un total de 10.065 pizzas en un plazo de 12 horas. La empresa era compleja, sobre todo porque los argentinos tratábamos de batir al país que literalmente inventó el plato con el que iban a competir, pero finalmente las horas de preparación, sudor y cansancio tuvieron su recompensa y los cocineros alcanzaron las 11.287 pizzas en 12 horas, 1.222 más que en Italia.

Para conseguir tal hazaña se necesitaron a más de 200 integrantes de APPYCE que, junto con el apoyo y la colaboración de un centenar de voluntarios de diversas ONGs, cocinaron a un ritmo frenético, por turnos y de manera ininterrumpida durante esas 12 horas para alcanzar su objetivo. 

Elaborar un número tan elevado de pizzas supuso también la necesidad de contar con un gran volumen de ingredientes. Así, para el cocinado de las más de 11.000 pizzas se necesitaron cerca de 3.000 kilos de harina, otros 3.000 kilos de mozzarella, 100 kilos de sal, 2.000 litros de agua, 1.100 litros de salsa de tomate, más de 80.000 aceitunas, 1.080 kilos de jamón y aproximadamente 200 litros de aceite. Todas las materias primas fueron donadas por diferentes asociaciones y organizaciones que quisieron aportar su granito de arena para conseguir que el sueño de las 11.000 pizzas se cumpliese. 

Por otra parte, durante todo el proceso de planificación, organización y ejecución de la iniciativa, APPYCE contó con la colaboración de voluntarios de la Fundación Leandro Olmos y de la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (ASDRA). Todo el dinero recaudado con la venta de las pizzas (100 pesos por unidad) irá a parar a estas dos organizaciones.

Esta no es la primera vez que el país consigue un récord mundial sino que la Argentina puede presumir de contar con varios títulos dentro del antaño “Libro Guinnes de los récords«, incluso también con algunos que no han sido recogidos por el famoso libro. Por ejemplo, este 2018 se inició con todo un logro deportivo: la bonaerense María Lampropulos se convertía en la primera mujer en alzarse como ganadora de la PCA. Es más, la victoria de Lampropulos fue un récord doble puesto que también se convirtió en la primera persona latinoamericana en hacerse con este premio. También a nivel deportivo podemos señalar al futbolista Lionel Messi, que en este caso cuenta con cinco récords Guinnes. Dejando a un lado los tapetes y el esférico, Argentina también cuenta con récords naturales, como el de haber sido el hábitat del ave más larga del mundo, la Argentavis magnificens, cuyos restos se descubrieron en 1979. Isabel Perón también fue la primera mujer en asumir la presidencia de un país mientras que Juan Manuel Fangio se posiciona como el campeón de F1 de mayor edad del mundo al haber ganado su quinto título con 46 años y 41 días. La galería de arte con mayor altitud del mundo del mundo se llama Nautilus y también se encuentra en Argentina, concretamente en la base del Aconcagua, a más de 4.000 metros por encima del nivel del mar.

A la vista está que lo de lo batir récords no es nuevo para los argentinos pero sí lo de hacerlo de manera doble en el campo de la gastronomía. Lejos de contentarse con la preparación de pizzas, los cocineros que se reunieron frente al Obelisco también se propusieron alcanzar el récord de preparación de empanadillas. Su objetivo era elaborar 11.000 empanadillas, pero finalmente superaron esa cifra al lograr cocinar un total de 11.427 unidades, también en el plazo de 12 horas. Al igual que en el caso de las pizzas, todo lo recaudado con la venta de esta segunda elaboración, que se vendió a 150 pesos la docena, será donado a la Fundación Leandro Olmos y a la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina.

Para certificar que todo se desarrollase de la manera correcta, hasta la capital argentina viajó una jueza de la organización Guinness, así como varios representantes de la institución. Todos ellos supervisaron que tanto los pizzas como las empanadillas cumpliesen con los estándares de preparación y presentación. Finalmente, los pizzeros argentinos lograron hacer historia e inscribir su hazaña culinaria en el Guinness World Records, una publicación que nació en la década de los 50 de la mano de Sir Hugh Beaver y su curiosidad por saber qué ave de caza era la más grande del mundo. 

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