Gabriel Armendi emergió en la política berissense como un dirigente de perfil territorial capaz de disputar espacios de poder dentro de un Partido Justicialista local históricamente controlado por sus propias cúpulas. Su trayectoria, que arrancó en la Delegación Zona II bajo la gestión del entonces intendente Enrique Slezack y derivó en sucesivas candidaturas y alineamientos con corrientes peronistas alternativas, retrata con precisión las tensiones estructurales del peronismo bonaerense en los municipios del Gran La Plata.
El punto de partida de su proyección política fue la gestión al frente de la Delegación Zona II, cuya sede remodelada se inauguró en diciembre de 2010. En diálogo con BerissoCiudad.com.ar, Armendi sintetizó aquel momento con una declaración que también era un diagnóstico territorial: «Realmente Berisso crece y lo está haciendo para el lado de Los Talas, así que estas remodelaciones sirven para embellecer y sentirnos mejor, esto está cambiando en lo que es el crecimiento de Berisso y queremos tratar de estar a la altura de las circunstancias.»
Gestión en Los Talas: obras como plataforma política

La Delegación Zona II abarca desde la calle 30 hasta el límite con el partido de Magdalena, extendiéndose hasta la ribera del Río de la Plata, e incluye el sector de Los Talas, uno de los ejes de expansión demográfica más acelerados del municipio. Bajo la conducción de Armendi, la delegación incorporó equipamiento operativo de escala: un camión recolector de residuos, una pala cargadora, una pala retroexcavadora y una barredora mecánica. En paralelo, se habilitaron nuevas oficinas administrativas —una dedicada a acción social dividida en tres sectores, otra para exposiciones y denuncias civiles, y tres boxes de atención al público para reclamos cotidianos de agua y alumbrado— orientadas a ordenar la demanda de un territorio en plena transformación habitacional.
«Este año pudimos obtener un camión para la recolección, una pala cargadora, una pala retro, una barredora y otras cuestiones que hacen al bienestar y al seguir creciendo que hacen lograr estar a la altura de las circunstancias con cualquier tipo de reclamo», completó Armendi en aquella instancia.
El contexto demográfico que rodeó esa gestión está documentado en trabajos académicos de la Universidad Nacional de La Plata: la Zona II experimentó una transición desde una población mayoritariamente de origen europeo hacia una fuerte afluencia de migrantes latinoamericanos. Frente a ese fenómeno, Armendi combinó pragmatismo institucional con una postura que reconocía la urbanización informal como una realidad que demandaba respuesta estatal, sin eludir la necesidad de regularización del suelo.
Congresal del PJ y un paso por Villa San Carlos
Antes de su proyección electoral, Armendi acumuló representación interna dentro de la estructura formal del Partido Justicialista. Según su propio testimonio, entre 2007 y 2013 se desempeñó como congresal provincial del PJ durante la intendencia de Enrique «Quique» Slezack. Armendi señala que su participación activa dentro del partido se extendió durante cuatro años y que el clima de trabajo fue favorable bajo aquella conducción de Oscar «Didi» Colombo.
Sin embargo, la dinámica cambió de signo con el recambio de autoridades partidarias. «Después vino Ramón Garaza, después vino Fabián Cagliardi, un desastre. Ahí ya no te dejaban ni participar siquiera porque ni coincidían con las políticas locales», afirmó Armendi en declaraciones sobre ese período. Esa ruptura con la conducción orgánica del PJ de Berisso es el nudo que explica su posterior búsqueda de espacios alternativos de acumulación política, tanto dentro como fuera del partido.

En paralelo a su actividad en la estructura justicialista, Armendi protagonizó un episodio relevante en el mundo deportivo y comunitario de Berisso. Fue secretario de la comisión directiva del Club Atlético Villa San Carlos —conocido como «los Villeros»—, institución con la que transitó uno de los momentos más alarmantes y celebrados de su historia institucional. Según el propio Armendi, se incorporó a la comisión en 2012, junto al presidente Alejo Colombo, y fue uno de los tres firmantes de la gestión directiva.

El 25 de mayo de 2013, el club logró el ascenso histórico a la B Nacional —segunda división del fútbol argentino— al consagrarse campeón de la Primera B Metropolitana tras vencer 1-0 a Barracas Central con gol de Martín Troncoso en el Estadio Genacio Sálice, según lo confirma el registro oficial del club y la Wikipedia en español. Armendi recuerda que el plantel y la comisión viajaron juntos por el país durante esa campaña en el Nacional B, y que desde el club se realizó además una colecta solidaria para chicos con enfermedades cuya recaudación fue entregada en mano. Su participación en la institución concluyó por razones personales vinculadas a una disputa interna, según relató.

Del sciolismo al randazzismo: un derrotero de fracturas

Hacia 2015, el ex delegado lanzó su pre-candidatura a intendente de Berisso a través de la Agrupación Política «Pascual Ruberto», dentro del espacio del Frente para la Victoria. En aquella instancia, Armendi denunció públicamente que su agrupación no había sido convocada a los encuentros de unidad convocados por Slezack en la sede del PJ local, lo que lo empujó a estructurar un armado propio al margen del establecimiento político distrital. Figuras como Juan Ignacio Mincarelli y Ramón Garaza representaban ese establishment que Armendi confrontó desde la periferia de la interna.
Su posicionamiento en ese período se alineó con la candidatura presidencial de Daniel Scioli, a quien presentó como el sucesor natural del proyecto nacional, difundiendo esa posición a través de su cuenta en la red social X -ex Twitter- (@gabrielarmendi).

El giro vino luego del ciclo kirchnerista en la gobernación bonaerense. Armendi se incorporó al armado de Florencio Randazzo, encabezando la Lista 6 local en las internas del Partido Justicialista de Berisso. Según consignó ELCORREOGRÁFICO, la presentación de esa lista enfrentó trabas administrativas atribuidas a las facciones internas competidoras, una disputa que Armendi denunció sin que ello impidiera la movilización de sus militantes en la sede partidaria de la calle 166 entre 14 y 15.
Armendi presentó a sus precandidato por la lista 8 del Frente Justicialista CUMPLIR
Para las PASO del 13 de agosto de 2017, Armendi volvió a la carga: presentó a los integrantes de la Lista 8 del Frente Justicialista CUMPLIR, el armado que llevaba a Randazzo como candidato a senador nacional. El lanzamiento contó con la presencia del entonces presidente del PJ local, Oscar «Didi» Colombo, y del concejal Santiago «El Tucumano» Rodríguez, lo que evidenciaba que, pese a las tensiones, Armendi mantenía vínculos con sectores formales de la estructura partidaria.
Inserción comunitaria: memoria e identidad barrial

Más allá de las disputas internas, la estrategia de acumulación política de Gabriel Armendi incluyó su inserción en el tejido comunitario de Berisso. En abril de 2015, a través de la Agrupación Pascual Ruberto, coordinó junto a la comunidad de la Escuela de Educación Media N° 2 un homenaje a los veteranos de Malvinas agrupados en el Centro del Veterano Ex Combatiente Islas Malvinas (CEVECIM), conducido por Jorge Di Pietro. El acto consolidó su presencia en la agenda de la memoria histórica local y le permitió tejer alianzas con sectores organizados de la sociedad civil berissense.
Un caso testigo del peronismo bonaerense

La trayectoria de Armendi en Berisso ilustra una dinámica recurrente en los municipios del Gran La Plata: la gestión de delegaciones zonales como plataformas de acumulación política para disputar candidaturas de mayor envergadura, combinada con la búsqueda de terminales de apoyo externas —sciolismo, randazzismo— frente a la imposibilidad de acceder al núcleo duro del establishment partidario local.
El peronismo de Berisso, como lo registra ELCORREOGRÁFICO, continúa atravesado por fragmentaciones similares: el plenario del PJ distrital de febrero de 2026 mostró la ausencia de La Cámpora y el Frente Renovador del armado liderado por el intendente Fabián Cagliardi, en un escenario donde los sectores disidentes siguen sin encontrar espacios de integración dentro de la conducción oficial. En abril de 2026, las nuevas autoridades del PJ de Berisso asumieron con Cagliardi como presidente del partido hasta 2030, según informó elmundodeberisso.com.ar, consolidando el ciclo de exclusión de las corrientes disidentes que Armendi personificó durante más de una década.
La figura de Gabriel Armendi no representa un caso aislado sino un patrón: el del dirigente intermedio que acumula desde el territorio, choca con el aparato partidario, busca oxígeno en corrientes provinciales o nacionales y regresa al ruedo en cada ciclo electoral. Un ciclo que, en Berisso, no muestra señales de agotamiento.
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