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Hay que extremar las medidas de ayuda social

Estamos ante una emergencia sanitaria y social. Hay millones de argentinos que no saben que van a comer este mediodía. Otros tantos lo saben pero están pensando que hacer mañana porque no pueden salir a trabajar. Están pensando junto a amigos y familiares como organizarse.

¿Se podrá ir a trabajar? Necesitan ir a hacer alguna changa; pero no se puede, hay cuarentena.

Hay en la Argentina 5 millones de trabajadores monotributista y 7 millones que están en la informalidad. Estos trabajadores en la dura cuarentena no tienen ingresos, No tienen plata. No saben que van a comer esta noche.

En el invierno crudo y duro de 2019 con un gobierno como el macrista que dirigía no sólo los destinos del país sino también de la provincia de Buenos Aires y CABA, insensible hasta la médula, hubo que organizar desde entidades de bien público y solidarias la asistencia a los argentinos en situación de calle. Esos argentinos no pudieron salir de allí. Siguen en la calle. ¿Se deberá organizar nuevamente a los agentes solidarios para asistirlos? Tal vez sea muy necesario.

Durante el desastre del gobierno macrista los movimientos sociales tuvieron que instalar junto a la gente comedores en los barrios más humildes de todo el país para poder tener un plato de comida. Principalmente para nuestros pibes y los viejos.

Fue durante el gobierno macrista que se perdieron millones de empleos, los salarios cayeron estrepitosamente y nuestra moneda perdió todo el valor que se pueda pensar. Cuando han pasado tan solo tres meses y pico de la asunción del gobierno de Alberto Fernández y en medio de una crisis que no parece tener solución a pesar de la asignación de recursos de emergencia para los más pobres y a quienes cobran las jubilaciones más exiguas, surgió esta pandemia. Los argentinos no tenemos la culpa de la existencia de este virus, pero lo padecemos. No a los niveles de Europa o de países de Asia claro está, pero la debilidad y precariedad social nos pone en una situación muy complicada.

El gobierno nacional ha tomado medidas drásticas y necesarias, pero hay necesidades que son insoslayables. Hace falta plata y hace falta comida.

Es en este contexto y en esta dramática coyuntura es que el dirigente social y diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires, Juan Carlos Alderete de la Corriente Clasista y Combativa le dirigió una carta al presidente Alberto Fernández pidiendo 5000 pesos para todos aquellos que viven de las changas y alimentos para los comedores que no han cerrado sus puertas.

En la misiva Alderete expresa “quiero transmitirles que nos empieza a preocupar algunas cosas. Aquí desde La Matanza veo cómo crece la incertidumbre y cierto malestar por la situación y la perspectiva de que todo siga parado. Porque si el aislamiento social obligatorio es de por sí difícil en los grandes conglomerados, con la escasez de plata y comida el panorama se agravará de una manera mucho más dura, y podrá sembrar condiciones para que algunos sectores peligrosos empujen los saqueos y enfrentamientos en el pueblo”.

Las barriadas más humildes del conurbano y la provincia están en una situación de emergencia social y sanitaria extrema.

La situación es apremiante y ésta no es hora para los tibios .(infoydata.com)