Ensenada enfrenta tensiones políticas con el futuro incierto del kirchnerismo y la emergencia de nuevos actores. La relación entre Secco, La Cámpora, el PRO y los libertarios se recalienta.
La política ensenadense atraviesa un período de reacomodamientos y tensiones. Las relaciones internas del oficialismo y la oposición se ven afectadas por interrogantes sobre el futuro del poder en el distrito, la emergencia de los libertarios y las relaciones con el PRO y el radicalismo.
Mario Secco, el intendente kirchnerista que lleva seis mandatos consecutivos, deberá elegir a su sucesor para las elecciones de 2027, mientras su entorno y la oposición se preparan para los próximos desafíos electorales.
Reacomodamientos y tensiones en el oficialismo

Mario Secco, que ha gobernado Ensenada desde hace más de dos décadas, enfrenta una situación inédita: la necesidad de impulsar un sucesor. Aunque muchos ven a su hijo, el concejal Nicolás Secco, como el candidato natural, otros afirman que es demasiado pronto para definirlo.
Este contexto se enmarca en un nuevo clima político y en las evaluaciones que el intendente deberá realizar para proponer una figura oficialista que asegure la continuidad de su proyecto.
Las relaciones de Secco con los sectores kirchneristas también están en un punto crítico. En medio de las tensiones entre el kicillofismo y La Cámpora, el intendente ha mostrado una clara identificación con los intendentes alineados con el gobernador Axel Kicillof, generando un clima distante con los camporistas. La relación con figuras como la concejal Rocío Di Bastiano y el secretario de Cultura, Esteban Bravo, refleja estas fricciones.
Un evento notable que ilustró estas tensiones fue la convocatoria realizada por sectores de La Cámpora en Ensenada, a la que Secco no asistió. Esta ausencia subraya su participación activa en la mesa chica del ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés «Cuervo» Larroque, conocido por sus conflictos con La Cámpora.
El impacto de la obra pública y la crítica de la oposición
El parate en las obras públicas, especialmente en proyectos emblemáticos como el ensanche del camino Rivadavia, ha generado críticas tanto dentro como fuera del oficialismo. Este proyecto, iniciado en 2017 durante el gobierno de María Eugenia Vidal y ahora bajo la responsabilidad de Vialidad nacional, ha sufrido importantes demoras. La administración de Secco ha expresado su reclamo por la interrupción de estas obras, señalando el «abandono» de la Nación hacia los municipios bonaerenses.
La oposición local, mientras tanto, navega en la incertidumbre. A la espera de definiciones sobre la relación entre el PRO y La Libertad Avanza a nivel nacional, los opositores en el Concejo Deliberante se mantienen juntos en un bloque que incluye a cuatro concejales del PRO y uno de la UCR. Este grupo ha criticado la administración kirchnerista por la falta de recursos y los aumentos de tasas municipales, destacando el impacto negativo en la comunidad.
El concejal Leandro «Peto» Rojas, presidente del bloque opositor, ha señalado los dos aumentos de tasas municipales en diciembre y febrero como evidencia de la mala gestión económica del gobierno local. El radical Gustavo Asnaghi ha presentado un pedido de informes sobre el estado del camino Rivadavia, instando al intendente a buscar una solución.
El surgimiento de los libertarios y su influencia en la política local
En paralelo, la presencia de La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante añade una nueva dimensión a la política local. Ricardo Romero y Claudia Romero, representantes de este espacio, han mantenido roces con otros sectores, buscando construir una identidad propia y potenciar una figura de cara a las elecciones de 2025.
El nombramiento de Maira Beltrami, del Frente Grande, como secretaria legislativa del Concejo, ha generado especulaciones sobre las intenciones del oficialismo de fortalecer este espacio en medio de las tensiones internas. Este movimiento podría ser una estrategia de Secco para mantener el control y diversificar su apoyo político.
Ensenada post Mario Secco
La política en Ensenada se encuentra en un momento de reacomodamiento y tensiones. Mario Secco, después de seis mandatos, enfrenta el desafío de elegir a su sucesor mientras maneja las relaciones con La Cámpora y otros sectores kirchneristas.
La oposición, por su parte, se prepara para futuros enfrentamientos electorales, buscando fortalecer sus espacios y cuestionando la gestión económica del gobierno local. La emergencia de los libertarios añade una capa adicional de complejidad a este panorama político, que promete ser dinámico e impredecible en los próximos años.
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