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Ambientalistas piden a Cagliardi un plan para revertir su descuido de arbolado urbano



Avanza una causa y se realizaron pericias sobre los ejemplares. Temen que haya extracciones sin un plan para reemplazarlas

La postergación, en Berisso, de la ejecución de un plan urbanístico y de un proyecto de arbolado público que lo contemple moviliza a un grupo de vecinos que busca la intervención de las autoridades comunales y la concientización por parte de la comunidad sobre el cuidado y protección del medio ambiente que significa mantener en buen estado los ejemplares botánicos dispuestos en las veredas de la ciudad.

De acuerdo a lo que resaltan Vecinos Autoconvocados Humedal Urbano Génova, existe en la ciudad  un programa de planeamiento urbano que data de 1961 y que “nunca” se instrumentó. Esa falta de ejecución de un plan “también atentó contra el arbolado urbano, por ende contra la salud pública y la calidad de vida de los berissenses”, remarcaron.

“La última plantación de árboles en los frentes de las viviendas impulsado por el Estado fue hace alrededor de setenta años -subrayaron en un documento-. Desde entonces, nunca se realizó ninguna ejecución de ningún plan estatal que incluya plantación y mantenimiento, educación y concientización al vecino sobre la importancia del arbolado, preservación y tratamiento fitosanitario de las preexistencias, profesionales y personal idóneos en el tema como así seguimiento y vigilancia de las acciones de los vecinos en relación a este bien común”.

Con la convicción de la necesidad de contar la comunidad con un patrimonio arbóreo cuyos ejemplares se desarrollen en buenas condiciones fitosanitarias, destacaron la importancia de los árboles en las ciudades. “Partamos de lo primordial: el árbol de la vereda de las casas es un bien común, nos pertenece a todos y los beneficios de un árbol frondoso (con follaje) también”, afirmaron al tiempo enumeraron las ventajas ambientales del arbolado: la absorción y fijación de dióxido de carbono, la absorción de sustancias contaminantes, disminución de la contaminación visual y sonora, absorción del agua de lluvia, producción de oxígeno, protección del calor y del sol, cobijo de las aves y a otros seres vivos favoreciendo la biodiversidad. Proporcionan, añadieron los vecinos, “goce estético y sosiego espiritual”.

En cuanto a la responsabilidad de los vecinos, el grupo afirmó que “en Berisso, cada frentista hace lo que quiere” y en ese sentido aseguran que se plantan ejemplares en la vereda sin saber si es una especie apta para la zona y se llevan a cabo podas sin ningún conocimiento de la práctica.

El año pasado, vecinos de Berisso iniciaron una demanda contra la municipalidad de ese distrito para evitar cualquier intervención en el arbolado público hasta que “no cumpla con la Ley Provincial 12.276”. La normativa regula el arbolado público de las ciudades bonaerenses,

A partir de la causa, se realizó una pericia en la que se observaron irregularidades en trabajos de poda, cazuelas inadecuadas para contener los árboles y una falta notoria de ordenamiento forestal.

Le bajaron el “hacha” a Cagliardi: Un juez ordenó el alto a la poda indiscriminada, mientras su gestión entrega “leña social”

El duro comunicado dirigido al Municipio

Un plan que urge desempolvar: parte II

Un nuevo capítulo en la lucha por un bien común: Pericia por el arbolado urbano en la Ciudad de Berisso.

Por Vecinos Auto convocados Humedal Urbano Génova:

Hace unas semanas atrás, salía a la luz en algunos medios locales una nota escrita por el naturalista Julio Ariel Milat titulada “Un Plan que urge desempolvar- La oportunidad de recordar para enderezar el fututo-” en el mismo dónde expresa lo que muchos sabemos, pero pocos se animan a expresar: “El Plan Regulador del Partido de Berisso es del año 1961. Sesenta años después, ofrece claves diáfanas de lo que debería ser una ciudad proyectada y en armonía con el entorno natural y la salud de sus habitantes”. El plan está escrito, a pesar qué tiene muchos años puede tener nuevos retoques beneficiosos; la mayor parte de lo que expresa nunca fue ejecutado y hoy, las consecuencias las estamos pagando cada uno de nosotros.

Esta falta de ejecución de un plan para la Ciudad, también atentó contra el arbolado urbano, por ende a la salud pública y a la calidad de vida de los berissenses. La última plantación de árboles en los frentes de las viviendas impulsado por el Estado fue hace alrededor de setenta años. Desde entonces, nunca se realizó ninguna ejecución de ningún plan estatal que incluya plantación y mantenimiento, educación y concientización al vecino sobre la importancia del arbolado, preservación y tratamiento fitosanitario de las preexistencias, profesionales y personal idóneos en el tema como así seguimiento y vigilancia de las acciones de los vecinos en relación a este bien común.

Partamos de lo primordial: el árbol de la vereda de las casas es un bien común, nos pertenece a todos y los beneficios de un árbol frondoso (con follaje) también. Entre muchos de sus beneficios se encuentran la absorción y fijación de dióxido de carbono, la absorción de sustancias contaminantes, disminución de la contaminación visual y sonora, absorción del agua de lluvia, producción de oxígeno, protección del calor y del Sol, cobijan a las aves y a otros seres vivos favoreciendo la biodiversidad, proporcionan goce estético y sosiego espiritual, son patrimonio cultural y atractivo turístico.

En Berisso, cada frentista hace lo que quiere: algunos intentarán plantar un árbol en la vereda de su casa y muchas veces sin saber plantan una especie inadecuada para ese lugar, pudiendo a la larga generar varios problemas como veredas levantadas, caños pinchados, cables enredados, entre otros. La mayoría de las veces la “solución” que encuentran para esto es hacer uso de una motosierra o hacha y “podar” el ejemplar sin ningún tipo de asesoramiento y conocimiento, generando árboles mutilados que perdieron toda su esencia, ya no aportarán más beneficios y pasan a convertirse en postes que para el peor de los casos será el sitio en donde se cuelga la bolsa de residuos. Muchos otros, repitiendo mitos y viejas estructuras como por ejemplo “hay que podar en los meses sin R” ó “podá el árbol que crece más fuerte”, “pintá con cal el tronco” provocan atrocidades en los ejemplares. Todo eso son simplemente mitos que hay que derrumbar.

El problema se agrava aún más cuando es la propia gestión municipal a la que se le ocurre salir a “podar” los árboles, encalarlos o barrer y embolsar las hojas secas, sea por medio de sus trabajadores o tercerizando la tarea con distintas cooperativas, sin contar con ningún plan de arbolado público ni tampoco con profesiones idóneos y personal capacitado violando la Ley Provincial de Arbolado Público 12.276.

Esto es lo que sucedió a partir de Enero del 2020, cuadrillas sin capacitación, sin asesoramiento y sin supervisión, comenzaron tareas de poda en el pobre, deficiente y castigado arbolado público urbano de distintos barrios de la Ciudad. No fue la primera vez que pasaba, en otras ocasiones también sucedió, pero sí coincidió con que este grupo de vecinas y vecinos ambientalistas estaba estudiando y aprendiendo ese tema. Luego de varios envíos de notas al Ejecutivo local y sin recibir respuestas, en mayo de 2020 se presentó una acción judicial caratulada como “KOLAC JULIETA Y OTROS C/ MUNICIPALIDAD DE BERISSO S/ ACCION DE RECOMPOSICION AMBIENTAL” y patrocinados por los Dres. Silvana Sosa y Hugo Represa. Desde junio de 2020, rige una medida cautelar qué le prohíbe al municipio cualquier intervención en el arbolado público de zona urbana, semiurbana y rural del Partido hasta qué no cumpla con la Ley Provincial 12.276.

Algunos días atrás, y en el marco de esta causa, se realizó la pericia solicitada en esas actuaciones, a cargo de la Perito Oficial de la Suprema Corte Ing. Agr. María de Lourdes Fernández. Alguna de las cuestiones que la Perito le informó al Juez fueron:
“En los casos de poda fuerte, poda corta o de mutilación, sí se produce daño, en caso que se pode correctamente, no produce daño, siendo una práctica que bien manejada es útil para la formación de la copa del árbol” “Se observó la poda de Tilos, Casuarinas, Fresnos, Álamos, la mayoría árboles añejos”- “poda de dos ejemplares de Tilo, y construida la cazuela con cemento, situación que no es recomendable para su normal crecimiento”

“Se observaron plantas de Casuarinas de más de 30 años, podadas en la parte de abajo, seguramente para que quede más despejada la visual, no siendo plantas que se recomiende su poda, como también se observó la misma situación en Álamos en el costado del canal Génova”

“Poda en baja altura de árboles de ramas de grueso calibre, permitiendo la entrada de patógenos, y limpieza del canal”
“Siguiendo el recorrido por el canal Génova, se observó la limpieza de su ribera, eliminando de esta manera flora autóctona y perjudicando en consecuencia la fauna típica de este tipo de ambiente ribereño”

“Se observa brotación en escoba, efecto negativo aumentado la peligrosidad futura del árbol, mucho más que la del árbol original integro”- “La presencia de brotación en escoba, demuestra la poda severa realizada a lo largo de varios años” “Poda severa. El vecino poda sin ningún asesoramiento ni permiso municipal el árbol que tiene en su vereda, provocando en algunos casos daños irreparables”
“Además, se observó que los vecinos plantan en las veredas sin seguir ninguna normativa de ordenamiento forestal”

Por lo tanto, la situación ideal desde el punto de vista agronómico, sería ir reemplazando los ejemplares viejos o que causan daño, o mal podados que se están secando, por ejemplares de menor porte o especies autóctonas, y que su poda o mantenimiento sea realizado por personal que sea capacitado con anterioridad por profesionales del área forestal. Consecuentemente, este perito sugiere, que en una ciudad como Berisso, afectada por la contaminación de la petroquímica y demás industrias cercanas, correspondería cuidar su patrimonio forestal y ribereño, pudiendo formar una comisión multidisciplinaria, formada por vecinos, haciéndolos participes activos, delegados municipales, ambientalistas, y profesionales de la facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, para que de esta manera se haga un ordenamiento forestal, y su posterior mantenimiento y manejo del arbolado”.

Queremos especialmente dejar asentado, para prevenir cualquier malentendido, que si bien la Sra. Perito sugiere reemplazar ejemplares añosos y dañados por otros de menor porte o especies autóctonas, ello debe realizarse en el marco de un plan de forestación y plan de manejo tal como expone la propia perito en sus conclusiones, que no es otra cosa que lo reclamado por estas actoras en el marco de la ley.

Por ello, hasta tanto tal instrumento de gestión a cargo de personal capacitado no exista, nos oponemos a cualquier pretensión de extracción (o de intervención) de ejemplares de toda índole.