El 2019 queda a la vuelta de la esquina

Tiempo de Lectura: 3 minutos

(Por Nicolás Alberio) – Con la apertura de las sesiones ordinarias, el año comienza a tomar forma en el mundillo político y las dos fuerzas mayoritarias del país buscan consolidar su candidato para el 2019. Del lado del oficialismo el Plan A es la reelección de los principales dirigentes. En tanto, el peronismo sigue sumergido en un mar de internas.

El Plan A del gobierno es muy claro: Macri, Vidal y Rodríguez Larreta van por la renovación de sus cargos. Sin embargo, su proyecto comienza a estar en duda cuando se mira el horizonte cercano de la economía y algunos ya se atreven a pensar la posibilidad de mover las fichas. Allí, el peronismo, que hasta noviembre del año pasado pensaba en un futuro más lejano, porque daba descartada la victoria de Cambiemos en 2019, comienza a afilarse los dientes para dar el zarpazo.

A pesar de las buenas noticias que Macri leyó en el Congreso, para la percepción ciudadana la economía no arranca. El hombre de a pie siente que todo el tiempo aumenta todo, y que el sueldo cada vez alcanza menos ¿El motivo? La inflación que en principio iba a ser de fácil resolución para Cambiemos, pero que a dos años de mandato no deja de generarle dolores de cabeza al gobierno y no le encuentran la vuelta.

En este escenario, y tras la aprobación de la polémica Reforma Previsional en diciembre, la imagen del Presidente comenzó a caer a ritmo sostenido, a ello se agregan las puteadas en los espacios públicos que se contagian como la conjuntivitis. Por el momento, el gobierno no muestra real preocupación por esta situación, principalmente, porque el porcentaje que pierde Macri no lo obtiene ningún candidato de la oposición.

Todo el arco kirchnerista, Massa, Randazzo y el peronismo en su conjunto parece haber roto su vínculo con la sociedad. `Mirá lo que dice ahora este, y qué hizo cuándo fue gobierno´, se ha convertido en una frase recurrente, que por el momento le da oxigeno al gobierno. Pero la opinión pública es volátil, y los magros buenos resultados económicos pueden hacer desestabilizar el Plan A de Cambiemos.

Si esto sucediera, el oficialismo conserva aún una carta para la carrera presidencial de 2019: María Eugenia Vidal. La gobernadora es la dirigente política más fuerte de Cambiemos a nivel nacional. Ha demostrado que con sólo su presencia puede hacer que hasta Esteban Bullrich le gane a Cristina Kirchner, y según estimaciones de varias consultoras tiene muy buena intención de voto en todo el territorio nacional.

El problema surge ahora en la Provincia. Si Vidal es candidata a Presidente, quién es su reemplazante en el distrito más populoso. Cambiemos allí no tiene Plan B. Ningún dirigente se avizora con la capacidad de poder ocupar su lugar. En este eventual movimiento de piezas del oficialismo, varios peronistas comienzan a ponerse el traje de candidato a gobernador.

Los primeros anotados, aunque nadie expresó aún sus intenciones públicamente, son el lomense Martín Insaurralde y el otrora titular de la ANSES Diego Bossio. Incluso algunos armadores sueñan con la posibilidad que Sergio Massa decline su férrea posición a ser presidente y juegue por el sillón de Dardo Rocha.

El gran interrogante es qué va hacer Cristina Kirchner. Es la dirigente de la oposición que mayor cantidad de votos obtiene, pero su sola presencia no le alcanza para consolidar el triunfo. Ese es el quid de la cuestión en el peronismo.

La ex presidente ha mostrado en múltiples ocasiones su desamor por el peronismo y el PJ le tiene recelo. Antes era la carta para ganar, ahora su devaluada imagen hace que los dirigentes le discutan su autoridad, profundizando las líneas internas.

Cristina hoy es senadora nacional y desde su entorno señalan la necesidad “de cuidarla”, de no exponerla a una candidatura presidencial ante una derrota casi firmada. Si la ex mandataria no participa como candidata y apoya la reunificación del peronismo las elecciones de 2019 serán para alquilar balcones. En cambio, si sigue con la misma estrategia de los últimos años Cambiemos puede desplegar su Plan A y lograr un claro triunfo.

El tiempo dirá, por ahora el año recién comienza.

A %d blogueros les gusta esto: