El Hospital Zonal de Agudos “Dr. Mario V. Larraín” de Berisso estrenó sus nuevas instalaciones tras un proceso de ampliación que había comenzado hace ocho años. El proyecto, que se concretó en octubre de 2025, incluye una sala de internación con nueve habitaciones, consultorios especializados y un gimnasio de rehabilitación. Las mejoras significan un alivio para la comunidad, que desde hace años enfrenta un sistema sanitario saturado y con recursos limitados.
La inauguración reunió al gobernador bonaerense Axel Kicillof, al ministro de Salud Nicolás Kreplak y al intendente Fabián Cagliardi, quienes presentaron la obra como un logro del trabajo conjunto entre la Provincia y el municipio. Sin embargo, detrás de los discursos y fotografías oficiales, el proceso que llevó a este avance estuvo marcado por retrazos prolongados, sobrecostos y una presión estructural constante sobre el sistema hospitalario local.
Un hospital que crece pero sigue desbordado

Con más de 100.000 habitantes en su área de cobertura —cuando fue diseñado para 30.000—, el Hospital Mario Larraín de Berisso se ha convertido en un símbolo de las dificultades que atraviesa la salud pública bonaerense. El crecimiento demográfico de la ciudad en las últimas décadas tensionó los servicios, dejando en evidencia una infraestructura insuficiente y un personal sobrecargado.
“Agradecemos a las autoridades por el apoyo constante a nuestra comunidad, por escuchar nuestras propuestas y por trabajar para llevarlas adelante”, expresó el director del hospital, Dr. Ricardo Baudino, durante el acto inaugural. La ampliación recién finalizada permitirá sumar camas de internación y consultorios, lo que mejorará las condiciones de atención. Sin embargo, los problemas de fondo —como la falta de insumos, los reclamos laborales y el deterioro edilicio en otros sectores del hospital— siguen sin resolverse completamente.
Qué cambió con la nueva infraestructura

Las obras recién inauguradas integran un edificio contiguo que el municipio había cedido al hospital en julio de 2017. Ocho años después, ese inmueble se convirtió en una extensión fundamental del complejo sanitario.
El nuevo bloque cuenta con:
Sala de internación con nueve habitaciones equipadas.
Consultorios de ginecología, obstetricia y traumatología.
Un gimnasio de rehabilitación física para pacientes ambulatorios.
Además, se amplió el sector de atención y los espacios destinados al personal. La intendencia destacó que esta infraestructura “refleja un esfuerzo conjunto destinado a fortalecer la salud pública de Berisso”, aunque muchos vecinos recordaron en redes sociales los años de espera que tuvo la comunidad.
Política, obras y mensajes cruzados

Durante el acto, el gobernador Axel Kicillof enmarcó la inauguración dentro de una postura política más amplia:
“En la provincia de Buenos Aires no paramos las obras porque estamos convencidos de que los bonaerenses necesitan más y mejores hospitales”, dijo, al tiempo que criticó las políticas nacionales de ajuste.
El mandatario provincial acusó al Gobierno nacional de “atacar todo lo que es público y soberano, como la salud, la educación y el sistema científico”. También afirmó que “el Presidente disfruta destruir al Estado desde adentro, pero los bonaerenses no vamos a permitir que destruya este hospital”.
El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, sostuvo que “el trabajo conjunto entre la Provincia y los distritos es clave para fortalecer el sistema de salud, y el caso de Berisso es un gran ejemplo”.
Por su parte, el intendente Fabián Cagliardi agradeció el respaldo provincial y destacó que “el nuevo edificio es fruto de la colaboración y de la decisión de mejorar la salud pública local”.
Ocho años de dificultades y demoras

El camino hasta esta inauguración no fue sencillo. La cesión del edificio municipal ocurrió en 2017, pero su integración recién se concretó en 2025. Las demoras obedecieron a múltiples causas: problemas técnicos, falta de financiamiento, burocracia administrativa y crisis económicas sucesivas.
Problemas técnicos y constructivos
Durante la construcción de la nueva guardia iniciada en 2017, se detectaron inconvenientes en los cimientos por características del suelo, lo que obligó a realizar trabajos especiales. Según registros de la dirección del hospital, estos contratiempos iniciales ya generaban demoras de hasta 20 días.
También hubo dificultades con la empresa constructora encargada, interrupciones en las obras y períodos de inactividad, que se sumaron a los tiempos prolongados de aprobaciones técnicas y licitaciones.
Inflación y desajustes presupuestarios
Uno de los factores más determinantes fue la volatilidad económica. Entre 2020 y 2024, el costo de la construcción aumentó de manera sostenida, alcanzando un incremento del 69% en dólares en 2024, con subas del 116% en mano de obra y del 26% en materiales. En ese contexto, cada ampliación presupuestaria llegaba desfasada, ralentizando los avances.
El aumento de precios en insumos esenciales, como productos siderúrgicos, combustibles y materiales eléctricos, complicó aún más el escenario. Según informes técnicos, los costos de algunos materiales se duplicaron entre 2021 y 2022.
Burocracia y lentitud administrativa

El proceso de licitaciones públicas en el país ha sido históricamente lento. En el caso del Hospital Larraín, los trámites se extendieron debido a cambios en las competencias y gestión de los fondos.
El traspaso de la administración de insumos del Ministerio de Salud al de Economía, sumado a los recambios de autoridades, provocó cuellos de botella y parálisis parciales de los proyectos.
Impacto del COVID-19

La pandemia de COVID-19 significó un punto de inflexión. Entre 2020 y 2021, gran parte de los recursos se destinaron a obras de emergencia sanitaria. El gobierno bonaerense ejecutó 125 intervenciones prioritarias por más de 3.600 millones de pesos, lo que relegó proyectos estructurales como el del Hospital Larraín.
Durante ese período, los trabajos en curso se redujeron a tareas mínimas de mantenimiento, y los protocolos sanitarios duplicaron los tiempos de obra.
Recorte en la obra pública nacional
La situación se agravó a partir de 2023, cuando el gobierno nacional redujo drásticamente la inversión en infraestructura. Solo en la provincia de Buenos Aires, la caída fue del 89% en los fondos destinados a obra pública entre 2023 y 2024. Esta reducción afectó directamente el ritmo de ejecución de las obras hospitalarias.
Un sistema de salud bajo presión constante

El director Baudino ha reconocido que el hospital funciona al límite de su capacidad. A diario, cientos de vecinos de Berisso, Ensenada y el sur de La Plata concurren en busca de atención, muchos de ellos sin cobertura médica.
Esta demanda creciente ha generado falta de camas, saturación de guardias y recursos humanos insuficientes. La falta de planteles completos lleva años siendo señalada por los trabajadores: en 2013 reclamaban 45 puestos nuevos, y muchas de esas vacantes continúan sin cubrirse.
El deterioro edilicio en algunos sectores, la escasez periódica de materiales médicos y los atrasos salariales son parte de una realidad que el personal de salud enfrenta con compromiso, pero también con agotamiento. A pesar de todo, los vecinos de Berisso continúan valorando el rol del hospital como único referente público regional.
Obras finalizadas y próximos pasos

Durante los últimos años, se concretaron varias obras relevantes en el Hospital Larraín. Algunas fueron impulsadas antes de la pandemia y otras recién culminaron este año:
| Obra | Período | Estado | Detalles |
|---|---|---|---|
| Nueva Guardia de Emergencias | 2017-2019 | Finalizada | Aumento de superficie de 50 a 300 m², con shock room y diagnóstico por imágenes. |
| Remodelación del Sector de Internación | 2023-2025 | Finalizada | Inversión de $100 millones; ampliación a 12 salas y 8 habitaciones dobles con baño privado. |
| Integración del Edificio Contiguo | 2017-2025 | Finalizada | Sala de internación, consultorios y gimnasio de rehabilitación. |
| Nuevo Servicio de Ginecología | Desde 2025 | En ejecución | Construcción de 4 consultorios, salas de espera y áreas de admisión. |
El desafío a futuro será garantizar la sostenibilidad de estas inversiones. Sin mantenimiento adecuado y presupuesto regular, las obras pueden deteriorarse rápidamente, como ya ocurrió con instalaciones previas.
Entre el avance visible y los problemas estructurales

El Hospital Mario Larraín es una referencia histórica en la región. La ampliación culminada en 2025 mejora la atención y simboliza un avance tangible en medio de años de dificultades. Sin embargo, el informe completo sobre la obra expone una realidad más amplia: el sistema de salud bonaerense enfrenta desafíos estructurales profundos, entre ellos la falta de inversión sostenida, la inestabilidad económica y la gestión fragmentada entre distintos niveles del Estado.
En un contexto nacional de ajuste presupuestario y deterioro de la infraestructura pública, lograr la continuidad de las políticas sanitarias es clave para evitar que el esfuerzo actual quede solo en una inauguración más.
Para los habitantes de Berisso, la prioridad ahora no pasa por los discursos ni las placas conmemorativas, sino por algo más simple y urgente: que el hospital funcione, atienda a tiempo y recupere la confianza de su comunidad.
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