Categorías
Análisis - Opinión Destacadas Institucionales Provincia Sociedad

En el Conurbano no se cubre las necesidades básicas humanas según el informe de Progreso Social

El estudio Índice de Progreso Social encontró que existen importantes diferencias de progreso social entre los 24 municipios del Conurbano bonaerense, y que estas diferencias obedecen a una falta de crecimiento planificado de servicios públicos básicos.

El estudio Índice de Progreso Social (IPS) fue elaborado por la Red de Progreso Social, conformada por el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires, el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), y la Fundación Avina.

El IPS es una herramienta que permite medir las necesidades sociales y ambientales de los ciudadanos en un territorio a partir de tres dimensiones: “Necesidades Humanas Básicas”, “Fundamentos de Bienestar”, y “Oportunidades de Progreso”.

“Desde la Provincia trabajamos, junto a otros actores, para saldar una deuda importante en materia de datos, y de esta forma poder analizar la vulnerabilidad social del Conurbano bonaerense a través de distintos indicadores. Es una mirada superadora que va más allá del nivel de ingreso de una familia, evaluando también el impacto del acceso a la educación, el agua potable o el pavimento, entre otras variables. Queremos que estos resultados sean la base para seguir avanzando en políticas públicas que permitan el desarrollo integral y el acceso a los servicios esenciales para cambiar la vida de nuestros vecinos”,  indicó Santiago López Medrano, Ministro de Desarrollo Social de la Provincia.

Esta primera medición del IPS, sobre datos recogidos durante 2017, encontró que los municipios con mayor desarrollo son Vicente López, San Isidro, Morón, Avellaneda, San Fernando y Tres de Febrero, que pertenecen al primer anillo del conurbano, mientras que en la otra punta de la distribución se encuentran Almirante Brown, Malvinas Argentinas, Esteban Echeverría, Merlo y José C. Paz, todos municipios pertenecientes al segundo anillo del conurbano bonaerense.

“En los últimos 30 años el Conurbano experimentó un gran crecimiento poblacional, generando nuevos desafíos en materia productiva, ambiental y de desarrollo urbano. Este crecimiento rápido del área metropolitana no fue acompañado por una ampliación de los servicios públicos y de infraestructura, derivando en las brechas de progreso social que se observan en este informe. Tampoco fue acompañado por una gestión articulada del área metropolitana”, sostiene el informe.

“La evidencia es el insumo más importante a la hora de tomar decisiones de política pública. Más allá de las conclusiones del trabajo, el principal aporte de CIPPEC y de toda la Red de Progreso Social es aportar datos, evidencia, para orientar las decisiones de política que buscan mejorar la calidad de vida de las personas”, dijo Agustina Suaya, investigadora asociada del Programa de Monitoreo y Evaluación de CIPPEC.

De acuerdo con el estudio, y desde la perspectiva del progreso social, el Conurbano puede dividirse en cuatro grupos: el primero compuesto por tres municipios con alto nivel de progreso social, un segundo grupo con 8 municipios con niveles medios altos de progreso, el tercer grupo con 7 municipios de nivel medio bajo y un grupo final de 6 municipios con bajos niveles de progreso social.

Del análisis del IPS se desprende que la ubicación de municipio condiciona el nivel de progreso social. Así, los municipios del primer cordón del conurbano tienen en promedio 9 puntos más en el IPS que los municipios del segundo cordón.

A nivel general, el IPS encontró que el conurbano presenta un nivel de progreso social medio. El conurbano alcanza los 47 puntos sobre una escala de 100 posibles, evidenciando que todavía existen desafíos importantes en materia de desarrollo. Además, el conurbano muestra niveles similares de desarrollo por dimensión: 49 puntos para la dimensión “Necesidades Básicas Humanas”, 48 puntos para la dimensión “Fundamentos de Bienestar” y 42 puntos para la dimensión “Oportunidades”. 

“El estudio, conducido por la Red de Progreso Social, es un hito de la articulación público-privada que aúna esfuerzos para combatir la pobreza multidimensional. Busca generar datos para la formulación de políticas públicas y para promover una inversión social privada que responda con innovación, recursos y capacidades a los desafíos locales”, aseguró Maria Julia DiazArdaya, Presidente del Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE).

Estos resultados presentan desafíos en relación con la gestión política y administrativa del conurbano bonaerense. “El conurbano no posee ninguna estructura político-administrativa o legal que centralice la implementación de políticas públicas. Por el contrario, intervienen con mayor o menor grado de coordinación el gobierno nacional, el de la ciudad de Buenos Aires, el provincial y el de los municipios que lo componen, produciendo como resultado la ausencia de una mirada integral sobre las distintas problemáticas de este territorio. En este sentido, la arquitectura político-administrativa (nación, provincia y municipios) y los distintos abordajes sectoriales constituyen una barrera importante para la coordinación (vertical y horizontal) de políticas públicas necesarias para poder abordar las problemáticas y las desigualdades que afectan al Conurbano Bonaerense”, destaca el documento.

Categorías
Comercio - Industria Ensenada Institucionales Región Capital Sociedad

Oxbow Argentina realizó jornada sobre Inversión Social Privada y RSE

La disertación estuvo a cargo del Lic. Javier García Moritán, Director Ejecutivo de GDFE -Grupo de Fundaciones y Empresas- quien sostuvo que “el verdadero éxito de la RSE y la sustentabilidad es la virtud orientada al bien común”.

Oxbow Argentina -Planta Copetro- desarrolló una Jornada sobre Inversión Social Privada y las implicancias que tiene para el desarrollo local. La charla se realizó en la sede de la UIGLP, y estuvo a cargo del Lic. Javier García Moritán, Director Ejecutivo de GDFE -Grupo de Fundaciones y Empresas-. Participaron referentes de empresas, Universidades y medios de comunicación de la región.

Durante el encuentro, García Moritán se refirió a este nuevo enfoque de articulación entre lo público y lo privado, como así también al ecosistema de empresas existentes y al rol de las instituciones en la sociedad. Invitó al auditorio a repensar el desarrollo sostenible en lo territorial: cómo la articulación público-privada puede ser un camino eficaz para potenciar los recursos de cada uno de los actores.

Preguntarse, también, cuál es el rol de los medios de comunicación social en este contexto; la agenda pública y la visibilización de acciones que articulan los sectores público y privado y el público como modelo de gestión a seguir para promover el desarrollo sostenible de la región.

Entre algunos conceptos que repasó, afirmó que “ser sustentable no solo es llevar una gestión responsable del negocio o poner en igualdad de relevancia la performance económica, social y ambiental más un vínculo trasparente y fructífero con los públicos de interés. Ser sustentable es ser virtuoso. Reconocerse a sí mismo con capacidades y recursos que pueden ser empleados para el bien común”. Por lo tanto, continuó “el verdadero éxito de la RSE y la sustentabilidad es la virtud orientada al bien común”.

En lo que respecta al sector empresario, explicó que “las compañías privadas están llamadas a aportar valor. Por supuesto cuando hablamos de valor también hablamos del valor económico para los accionistas e inversores; pero una organización también tiene que contribuir positivamente a la vida de alguien más, y allí radica la importancia de la responsabilidad social de las empresas”.

Y agregó: “la responsabilidad social bien entendida, el aporte al desarrollo sostenible, tiene que ver con hacer más virtuosas nuestras organizaciones, es decir, que a través de sus productos o servicios, su know how, sus capacidades y recursos contribuyan con el bien común, que además, provean soluciones para la vida en sociedad”. Concluyó, que “es por esto, que rentabilidad y sustentabilidad están definitivamente alineada. Este es el camino a seguir para lograr los impactos y transformaciones que todos deseamos de nuestras organizaciones en la sociedad”.

Categorías
Destacadas Provincia Sociedad

Se lanzó la Red de Progreso Social de la Provincia

La provincia de Buenos Aires contará con un nuevo índice que permitirá medir el progreso social. Este instrumento, que en una primera etapa se realizará para los 24 municipios que conforman el conurbano, se desarrollará en el marco de una alianza público-privada lanzada: la Red de Progreso Social de la Provincia de Buenos Aires.

Esta Red es liderada por el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires, el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) y la Fundación Avina. También participan activamente en su promoción: Banco Galicia, Banco Santander Río, Cablevisión-Fibertel, Farmacity, Fundación Arcor, Fundación Bunge y Born, Fundación IRSA, Fundación La Nación, Fundación Lúminis, Fundación Medifé, Fundación Mundo Sano, Fundación Navarro Viola, Fundación Noble, Fundación Sancor Seguros y Fundación YPF.

La firma del convenio tuvo lugar este miércoles último y contó con la presencia del ministro de Desarrollo Social de la Provincia, Santiago López Medrano; la presidenta del GDFE, María Julia Díaz Ardaya; la directora ejecutiva de CIPPEC, Julia Pomares; y Marcela Mondino, representante de la Fundación Avina.

“Tenemos una deuda importante en materia de datos y estadísticas para la toma de decisiones en políticas públicas, este trabajo en conjunto con el sector privado nos permitirá tener información precisa e integral sobre los municipios del Conurbano bonaerense», indicó el Ministro Lopez Medrano.

El Indice de Progreso Social (IPS) es una herramienta práctica e integral de medición del desempeño social y ambiental que utiliza exclusivamente indicadores sociales o ambientales, no considera resultados o variables económicas en su implementación. Se constituye así en la primera metodología utilizada para medir el desarrollo social de forma complementaria pero independiente al PIB, proporcionando una base sistemática y empírica para guiar estrategias hacia un crecimiento inclusivo.

El Índice cuenta con tres dimensiones: necesidades humanas básicas (Insuficiencia alimentos, mortalidad por enfermedades infecciosas, acceso a gas natural, víctima de delito, otros); fundamentos del bienestar (calidad de vida según tabaco, sedentarismo y nutrición, calidad del aire, entre otros) y oportunidades (transparencia en elecciones, satisfacción del transporte público, protección a la propiedad privada, etc).

En esta primera etapa, la Red estructurará el Índice teniendo en cuenta las distintas fuentes de información pública disponibles. Luego se llevará a cabo el estudio en los 24 municipios del conurbano bonaerense que hoy alcanzan a una población estimada en los 10 millones de personas.