Categorías
Colectividades Cultura Nacionales Sociedad Turismo

Colonos galeses en la Patagonia, un legado incalculable

Este 28 de julio se cumplen 155 años del arribo a la Costa Atlántica de Chubut del velero “Mimosa” en el que, tras dos meses de travesía, arribaría el primer contingente galés a instalarse en la Patagonia. Desde el Atlántico a la Cordillera, la gastronomía, las palabras y los apellidos, la arquitectura de los paisajes urbanos y rurales están atravesados por ese episodio que inauguró un sincretismo cultural inédito.

El “Mimosa”, de 43 metros de eslora y casi ocho metros de manga, partió desde el puerto de Liverpool el 25 de mayo de 1865 con un contingente de 153 colonos galeses: 56 adultos casados, 33 solteros o viudos, 12 mujeres solteras y 52 niños. El viaje fue promovido por nacionalistas galeses, que pretendían conformar una colonia en la Patagonia donde desarrollarse, resguardando sus culturas, su lengua y su religión. Otras corrientes migratorias que partían desde el país de Gales, buscando nuevos horizontes, arribaban a Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, donde su bagaje cultural se incorporaba y mixturaba con las sociedades locales, relegando tradiciones.

El arribo del “Mimosa” se produjo el 28 de julio de 1865, en un accidente costero ubicado al noreste de Chubut, conocido como Golfo Nuevo, en inmediaciones de la actual ciudad de Puerto Madryn. Durante el viaje se produjeron nacimientos y fallecimientos. La tripulación imaginaba llegar a un vergel donde poder llevar adelante una próspera agricultura, por lo que no pequeña fue la sorpresa al advertir que en la tierra que los recibía el clima era hostil y el suelo árido.

Los primeros años fueron particularmente difíciles. Algunos colonos partieron hacia el norte, otros hacia el sur. El sueño colonial de los primeros inmigrantes galeses pareció empezar a materializarse veinte años después, cuando “Los Rifleros de Fontana” se dirigieron a la cordillera en una expedición que dio vida a Esquel y Trevelin, y abrió camino a una amalgama cultural que, poco más de un siglo después, redunda en un atractivo turístico sin igual.

Una Gales patagónica

Con una mirada idealista, los nacionalistas galeses vieron en la Patagonia argentina una opción donde poder asentar una colonia para sostener y reafirmar la identidad. Asimismo, el gobierno argentino necesitaba poblar las tierras del Sur, todavía habitadas mayoritariamente por los pueblos originarios. Por lo tanto, se convino el arribo de los migrantes con el compromiso de la adjudicación de tierras para su establecimiento.

Pero al llegar al Golfo Nuevo, se toparon con un paisaje de estepa tan hostil como inesperado, con clima seco y fuertes vientos. En el lugar, había unos pocos galpones y viviendas precarias que algunos galeses llegados previamente habían montado para guarecerse. Entre los primeros grandes desafíos que tuvieron los recién arribados fue el de encontrar agua dulce. Porque si bien la idea era instalarse a orillas del Río Chubut, el primer asentamiento no fue sino a unos 60 kilómetros de su desembocadura en el Atlántico.

El desconcierto llevó a que algunos de estos colonos decidieran partir hacia el norte y hacia el sur. Choele Choel y Ushuaia fueron algunas de las ciudades en las que se instalaron galeses que se desprendieron del contingente. Cuenta la historia que un joven sastre empezó a caminar solo, buscando un lugar propicio para instalarse y acabó perdiéndose. Años después se halló un cuerpo con una tijera en el bolsillo y se dedujo que se trataba de él.

El clima de Gales es húmedo. Llueve mucho y no hace falta regar los cultivos. Las primeras cosechas de los galeses en tierras patagónicas, se echó a perder. Esparcían semillas, asomaban las plantas y acababan secándose. Así descubrieron que en estas nuevas tierras era imperioso contar con agua para producir y en virtud de esta revelación, se empezaron a construir canales de riego desde el Río Chubut. Años más tarde llegó un nuevo contingente con obreros de una compañía inglesa que construyó el ferrocarril entre Puerto Madryn y Gaiman. También se conformó una cooperativa comercial agrícola ganadera que llegó a tener su barco propio.

La expedición que cambió todo

Fue recién en 1885, veinte años después del desembarco del “Mimosa”, cuando una expedición a caballo, encabezada por el gobernador del Territorio Nacional de Chubut, Jorge Luis Fontana, y el emprendedor galés John Murray Thomas, partió desde Rawson hacia el oeste, siguiendo las recomendaciones de pobladores tehuelches que ponderaban las tierras de la cordillera. La expedición estaba compuesta mayoritariamente por colonos galeses.

Los llamados “Rifleros de Fontana”, tras más de un mes de travesía, a fines de noviembre llegaron al actual Valle 16 de Octubre, al que los galeses denominaron “Cwm Hyfryd” (Valle Encantador). El gobierno central de la Argentina decidió otorgarle una legua cuadrada de esta nueva tierra a cada expedicionario para que se pudiera instalar con su familia y de esa manera se empezó a poblar este valle en lo que más tarde se convertirían en las ciudades de Esquel y Trevelin.

La conformación identitaria de estos asentamientos estaría marcada por la patria de origen de los colonos, enriquecida por el valioso diálogo sostenido con los pueblos originarios y el cruce intercultural generado por las nuevas migraciones que arribarían con los años, en la expansión de la nación argentina.

Un legado que conmueve los sentidos

El arribo de aquellos 153 colonos que llegaron a la costa atlántica chubutense en 1865 significó el punto de partida de un encuentro cultural, cuyo legado es incalculable y abarca desde formas arquitectónicas hasta recetas y ceremonias culinarias, y el canto coral, que ha tomado vuelo en los últimos años hasta convertir a la Provincia en una de las referencias nacionales de esta disciplina.

En el centro de Esquel, la capilla Seión se mantiene desde 1904, preservando el espíritu de sus primeros años, asentada sobre piedra y barro, con sus paredes de ladrillo cocido y techo de chapa. Incluida en el Registro Provincial de Sitios, Edificios y Objetos de Valor Patrimonial, Cultural y Natural de Chubut desde 1995, ésta, como la capilla Bethel de Trevelin, en los tiempos de la llegada de los colonos no sólo cumplía una función religiosa; sino que representaba el espacio común donde se celebraban las reuniones sociales.

Por su parte, el Molino Nant Fach, ubicado a unos 45 kilómetros de Esquel, sobre la Ruta Nacional 259, sostiene la memoria de los tiempos de la llegada de los colonos en su imponente arquitectura, en su nombre que en galés significa “Arroyo Chico” y en un valioso cúmulo de máquinas agrícolas y de coser e instrumentos musicales que suelen generar admiración en los visitantes que llegan a conocerles.

En materia gastronómica, el llamado “té galés” se caracteriza no sólo por su sabor como infusión; sino principalmente por la ceremonia que se desarrolla alrededor. El té galés se toma con un chorrito de leche, al “estilo inglés”, acompañado con pan casero cortado en finas capas y manteca. También incluye la mesa del té, escones con toda clase de dulces, quesos y tartas de frutas.

La llamada torta galesa es curiosamente una receta propia de los colonos que arribaron a Esquel. Se trata de un alimento rico en nutrientes, que solía prepararse para esperar a los hombres, que volvían a casa de sus trabajos en días de frío cruel. Es un alimento que tradicionalmente se podía mantener durante mucho tiempo y se cocinaba en una lata, adentro de fogones abiertos.

Otra curiosidad es el estilo de construcción que en la Patagonia se conoce como “galés” y que en Gales no es usual. Esta forma arquitectónica se caracteriza por el uso de ladrillos a la vista, con sus uniones rasadas. El museo de Gaiman, en la ex estación de ferrocarril de la localidad, es un ejemplo cabal de esta modalidad.

Entre Gales y el oeste de Chubut hay más de doce mil kilómetros de distancia y una historia de sincretismo cultural que se puede advertir en la arquitectura de las capillas, en la ceremonia del té, en la tradicional torta galesa y en innumerables denominaciones que conjugan raíces galesas con pronunciaciones argentinas. En estos detalles residen pistas para conocer el devenir social de una comunidad que arribó a estas costas australes con más sueños que certezas y que, aún en una región inexplorada para la naciente República Argentina, supo construir su presente y generar aportes sustanciales al ser nacional, en diálogo constante con los pobladores originarios.

Categorías
Nacionales Sociedad Turismo

Esquel: Analizan posible reapertura del CAM La Hoya

En virtud de las recientes aperturas de centros de esquí en algunas localidades patagónicas, el secretario de Turismo y Producción de Esquel, Mariano Riquelme, manifestó que están analizando con prudencia la posibilidad de una pronta reapertura del Centro de Actividades de Montaña (CAM) La Hoya. Expresó que hay mucha expectativa en la localidad y se están considerando ventajas y desventajas para tomar la mejor decisión.

El CAM La Hoya es uno de los predios de prácticas de esquí y snowboard más afamados del continente por las virtuosas características de su terreno, la calidad de su nieve y los servicios que ofrece. En estos días se está trabajando en protocolos que permitan su vuelta a la actividad con todas las medidas sanitarias requeridas.

Riquelme destacó que “Esquel está con el 80 por ciento de su actividad comercial en funcionamiento”, lo que incluye bares, restaurantes y confiterías. Y advirtió que hay que ser muy cuidadosos con las medidas a tomar: “No queremos que por traer turistas o por pensar en activar parte del sector turístico que está faltando, aparezcan casos que nos hagan retroceder como ha pasado en otras partes del país”.

El funcionario analizó que una apertura del CAM La Hoya sólo para público local constituiría simplemente “una actividad más de las que se han ido habilitando a lo largo de esta flexibilización que venimos viviendo”. Y que lo que verdaderamente hace falta es una apertura más amplia, que permita el arribo de esquiadores de la región y que con la apertura del cerro, no sólo se pongan en marcha los medios de elevación, sino también la confitería y los rental, para generar un verdadero impacto positivo para el sector turístico y productivo.

Riquelme apeló a la prudencia al destacar que las decisiones que se vienen tomando están en un “equilibrio bastante delicado, analizando día a día qué se puede flexibilizar y de qué manera, y cuidando las libertades” que se han logrado.

Categorías
Análisis - Opinión Nacionales Sociedad Turismo

¿Cuáles son los destinos más deseados del país?

Booking.com identificó, mientas esperamos por volver a viajar, las listas de deseos de viajes deseados por los argentinos en más de 15  provincias. Entre ellas, Tucumán, Salta, Jujuy, Córdoba,  Mendoza, San Juan, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Los viajes son fuente de inspiración, de proyectos, de sueños y también de deseos. Por tal motivo y mientras esperamos por volver a armar la valija y emprender un viaje, Booking.com, cuya misión es hacer con que conocer el mundo sea más fácil para todos, aunque sea cerca de casa, realizó un estudio para conocer cuáles fueron los destinos más elegidos en las listas de deseos de los viajeros argentinos en su plataforma entre los meses de mayo y junio, y el resultado demuestra que en muchas de estas listas están algunas de las provincias más destacadas por su oferta turística en el país.

Es importante señalar que los destinos nacionales están más presentes en las listas de los deseos de viajes de los argentinos este año, comparando con el año pasado: en 2020, la proporción de listas de deseos de viajeros argentinos enfocados en destinos nacionales es del 45%. Mientras que en 2019, esta cifra fue del 30%.

Después de analizar las millones de listas de deseos de viaje creadas por los viajeros argentinos durante los últimos dos meses, Booking.com comparte los destinos más deseados en 19 provincias en los meses de Mayo y Junio:

San Luis: Merlo

Río Negro: San Carlos de Bariloche

Provincia de Buenos Aires: Mar del Plata

Misiones: Puerto Iguazú

Mendoza: Ciudad de Mendoza

Neuquén: San Martín de los Andes

Santiago del Estero: Termas de Río Hondo

Tierra del Fuego: Ushuaia

Chubut: Puerto Madryn

San Juan: Ciudad de San Juan

Salta: Ciudad de Salta

Jujuy: Tilcara

Corrientes: Ciudad de Corrientes

Santa Cruz: El Calafate

Córdoba: Ciudad de Córdoba

Entre Ríos: Colón

Tucumán: San Miguel de Tucumán

Santa Fe: Rosario

La Rioja: Ciudad de La Rioja

Categorías
Nacionales Universitarias

Se invertirá más de 9.600 millones de pesos para obras en universidades públicas

“El camino que tiene que abrazar la Argentina es la educación pública”, afirmó el presidente Alberto Fernández al anunciar desde la Residencia de Olivos la puesta en marcha del Programa Nacional de Inversión en Infraestructura Universitaria 2019-2023, que contempla la realización de 63 obras en 47 casas de altos estudios y beneficiará a más de un millón y medio de estudiantes.

El mandatario presentó los detalles de la iniciativa, que contará con una inversión de más de 9.600 millones de pesos, mediante una videoconferencia que mantuvo con los rectores de las universidades involucradas y de la que también participaron los ministros de Educación, Nicolás Trotta, y de Obras Públicas, Gabriel Katopodis.

“El futuro de las sociedades está en el conocimiento y en lo que seamos capaces de hacer para prepararnos para entrar a un mundo donde cada vez más la investigación, la ciencia y la tecnología se convierten en factores de poder”, consideró Fernández y añadió: “Que la universidad pueda crecer y desarrollarse en las mejores condiciones tiene que ver con el desarrollo futuro”.

A su vez, el Jefe de Estado resaltó el rol de las casas de estudios en el contexto de la emergencia sanitaria. “Las cosas que fuimos abordando en materia de salud fueron ideas, proyectos y programas que salieron de hombres y mujeres que vienen de la universidad pública, y si nosotros no hubiéramos contado con esos recursos, hubiera sido mucho más difícil”, afirmó.

“El destino de las naciones está directamente vinculado al conocimiento. No son ricas las naciones que tienen petróleo, son ricas las sociedades que tienen la tecnología para sacarlo”, graficó el mandatario y subrayó: “Tenemos un Estado que pone al servicio de los chicos, de los adolescentes y de los jóvenes las herramientas necesarias para enfrentarse a ese mundo del conocimiento”.

Al referirse a la investigación científica para combatir la pandemia de coronavirus Covid -19, el Presidente señaló: “El día en que tengamos esa vacuna, los dueños de esa vacuna vamos a ser los argentinos. Y cuando vemos como el CONICET todos los días nos muestra una sorpresa nueva, nos muestra que podemos desarrollar test para detectar el coronavirus en menor tiempo, son desarrollos de científicos argentinos”.

En tanto, el ministro de Educación Nicolás Trotta señaló que las políticas del gobierno en educación son “pasos fundamentales para profundizar el desarrollo de la investigación en nuestras universidades y ampliar el derecho al acceso a la educación superior”, y agregó: “Nuestro desafío y nuestro compromiso es volver a transitar la priorización de la agenda educativa”.

“Aquí se están poniendo en movimiento nuevamente obras paralizadas”, expresó y añadió que en 2015, «luego de mucho esfuerzo», se logró cumplir la Ley de Financiamiento Educativo, y eso se tradujo en 6,1 por ciento de inversión, pero “a partir de ese año cayó la inversión, y esa caída la sufrimos todos”.

“Estamos apostando a seguir construyendo la infraestructura que necesita nuestro país”, sostuvo por su parte el ministro Katopodis y valoró la “tarea enorme” que vienen haciendo las universidades en el contexto de la emergencia sanitaria.

Durante la videoconferencia, el Jefe de Estado estuvo acompañado en Olivos por el ministro Trotta y los rectores Alberto Barbieri, de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y Sandra Torlucci, de la Universidad Nacional de las Artes (UNA). En tanto, el ministro Katopodis y los secretarios de Políticas Universitarias, Jaime Perczyk, y de Evaluación de Información Educativa, Gabriela Diker, participaron desde la Casa Rosada.

También hablaron durante la comunicación la presidenta del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y rectora de la Universidad Nacional del Nordeste, María Delfina Veiravé; y el vicepresidente del CIN y rector de la Universidad Nacional de Jujuy, Rodolfo Tecchi.

El Programa será implementado en forma conjunta por las carteras de Obras Públicas y Educación de la Nación, con financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), con el objetivo de extender la cobertura y mejorar el Sistema Universitario Nacional. Permitirá generar, además, 3.500 empleos directos y otros 10.000 indirectos.

La etapa 2019-2023 comprende tanto la realización de obras nuevas como la refacción y ampliación de la infraestructura en 47 universidades nacionales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de 19 provincias: Buenos Aires, Catamarca, Chubut, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Luis, San Juan, Santa Fe, Tierra del Fuego y Tucumán.

Durante el transcurso del mes de agosto se licitarán 29 obras que incluyen a 24 universidades de nueve provincias y CABA. Luego se licitarán 34 obras para proyectos a ejecutar en 29 universidades de 15 provincias y CABA. En algunas universidades las obras se realizarán en distintas sedes.

El Programa Nacional de Inversión en Infraestructura Universitaria tiene como objetivo incrementar el acceso a la educación superior, optimizar la calidad de la instrucción, fortalecer el funcionamiento y los servicios que prestan las instituciones y vincular el capital humano formado en las universidades con las fuerzas productivas locales.

Categorías
Nacionales Política

Argentina Hace: Plan de obras para provincias del sur por 2.200 millones de pesos

El presidente Alberto Fernández anunció este martes un plan de obras de infraestructura para 19 municipios de Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, en el marco del programa Argentina Hace, por una inversión de 2.270 millones de pesos para este año.

Lo hizo durante una videoconferencia desde la Residencia de Olivos que mantuvo con los intendentes de Comodoro Rivadavia, Esquel, Puerto Madryn, Rawson, Trelew, General Pico, Santa Rosa, Centenario, Cutral Có, Neuquén, Cipolletti, General Roca, San Carlos de Bariloche, Viedma, Caleta Olivia, Pico Truncado, Río Gallegos, Río Grande y Ushuaia.

Durante la comunicación, el mandatario señaló: “Somos una sola Argentina y tenemos que lograr el desarrollo de todo el territorio. Nosotros ya estamos pensando en cómo va a ser el día después porque Argentina tiene un horizonte y sabemos cuál es ese horizonte que tenemos que alcanzar”.

Y afirmó: “Debemos entender que la Argentina es todo, y que debemos llegar a todos los rincones porque si hay una carencia todos tenemos que ir a socorrerlo”.

El jefe de Estado expresó que “la Argentina tiene que volver a ponerse de pie inmediatamente después de que la pandemia termine, y este plan Argentina Hace es eso, es ver cómo llegamos a los intendentes, a los habitantes de nuestros pueblos para socorrerlos con mejor obra que los permita volver a la actividad y al acceso a servicios esenciales que hacen falta”.

El proyecto contempla la realización de obras de agua, saneamiento, y conectividad urbana; de equipamiento para jardines, clubes barriales, centros de atención a la mujer y de atención primaria de la salud; trabajos de infraestructura para rutas, vías de acceso y señalización; y de renovación de calzadas, colocación de mobiliario urbano, iluminación y construcción de veredas.

Participó de la videconferencia, desde Casa Rosada, el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, quien subrayó que el programa busca “que la obra pública sea palanca para la reconstrucción de la Argentina, y para empezar a mover la rueda de la economía”.

Señaló también la importancia de que “este plan federal permita poner en marcha la obra pública con fuentes de trabajo genuinas, cuidando la salud de todos los trabajadores y las trabajadoras”.

Por su parte, los intendentes agradecieron la ayuda que brinda la Nación a nivel federal y explicaron cómo se llevará a cabo el programa Argentina Hace en cada municipio.

El plan Argentina Hace es un proyecto del Ministerio de Obras Públicas para la ejecución de trabajos de infraestructura en 2300 municipios de todo el país, cuyo objetivo es generar empleo local con paridad de género.

La nueva etapa del programa incluye la realización de obras en 83 grandes conglomerados urbanos y ciudades de 123 municipios de todo el territorio, por una inversión estimada de 30 mil millones de pesos para 2020 y 2021.

Además, ya comenzaron a realizarse trabajos en 40 municipios de la Región Metropolitana de Buenos Aires, y próximamente empezarán obras en el centro y norte de la Argentina.

Categorías
Medio Ambiente Nacionales Turismo

Glaciar Torrecillas: El altivo custodio del Parque Nacional Los Alerces

Sobreviviente de la última glaciación y portador de 24 mil años de majestuosa existencia, el Glaciar Torrecillas, de imponente blanco, cóncavo se sostiene como una carpa de circo, colgando de las montañas. A su alrededor, se expande la inmensidad multicolor del Parque Nacional Los Alerces, protegido como patrimonio mundial desde hace tres años. Unos 60 kilómetros al sureste, la ciudad de Esquel es su más importante referencia urbana.

En el punto superior del glaciar colgante, desprendimientos conforman un ventisquero o glaciar regenerado, desde el cual se va delineando la laguna de formación glaciaria del Antiguo, de 50 metros de profundidad y un kilómetro de largo. Este espejo de agua, de brillante turquesa, crece año tras año en tanto el glaciar retrocede.


Sobre una montaña de 2253 metros, una de las más altas del Parque Nacional Los Alerces, el glaciar Torrecillas se despliega como un manto blanco y helado que atraviesa las nubes. Al tener su cara al sur, recibe menos luz solar y es por ello que se conserva su formación glaciaria. Desde el lago, conmueve la imagen de una inmensa pared frontal de casi 200 metros, de impoluto blanco en la cima, contaminada de puntillado verde mientras va acercándose a la base. De alguna manera, el glaciar es el gran creador de todos los paisajes que lo escoltan.

El traslado hasta el lugar supone, en tiempos normales, largas horas de traslados en vehículos, caminatas y navegación. Como recompensa, un cúmulo de postales inenarrables conmueve año tras año tanto a turistas que arriban desde lejanos horizontes como a habitantes de la región, que desconocen este diamante en bruto que habita como vecino milenario.

Hielos con historia

El Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), unidad Ejecutora dependiente del CONICET, define al glaciar como “un cuerpo permanente de hielo y nieve, que se ha formado por la acumulación, compactación y recristalización de la nieve acumulada en el invierno y que no logra derretirse en el verano siguiente”. Al tratarse de formaciones que dependen de las precipitaciones y la temperatura, se considera que son buenos indicadores del cambio climático.

“El hielo glaciar se forma a partir de la acumulación de sucesivas nevadas. A medida que aumenta el espesor, la compactación provocada por el propio peso de la nieve, más la fusión y recongelación de los cristales, van transformado la nieve, que pierde porosidad y gana densidad”, explican desde el IANIGLA.

La preservación del Torrecillas y de todos los glaciares del país, está contemplada desde 2010 por la Ley Nacional 26639 de Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial. Esta norma los reconoce como “reservas estratégicas de recursos hídricos para el consumo humano; para la agricultura y como proveedores de agua para la recarga de cuencas hidrográficas; además para la protección de la biodiversidad; como fuente de información científica y como atractivo turístico”.

Uno de los requerimientos de esta Ley Nacional fue la puesta en marcha del Inventario Nacional de Glaciares, tarea que se le encomendó al IANIGLA, y que permitió el relevamiento de más de 560 mil kilómetros cuadrados en la Cordillera de los Andes y en las Islas del Atlántico Sur. Este Inventario permitió conocer que hay en la Argentina 16968 cuerpos de hielo existentes que ocupan 8484 kilómetros cuadrados. También aportó elementos de estudio que permiten complementar historia glaciológica con la historia ambiental de nuestro país.

Por su ubicación geográfica y por la información histórica y la disponibilidad de otros registros existentes, el glaciar Torrecillas fue elegido para ser estudiado en el marco de ese mapeo. Fotografías de 1899 y 1937, sumado a tomas aéreas más recientes permitieron advertir modificaciones que se fueron generando con el paso del tiempo.

Entre otros atributos, se reconoce que los glaciares cordilleranos son “reservas estratégicas” de agua para las zonas bajas adyacentes y gran parte de la diagonal árida del país. Su contribución al caudal de los ríos andinos, deviene en volúmenes significativos de agua de deshielo a la escorrentía, colaborando con la tarea de minimizar el impacto de las sequías en las actividades socioeconómicas. Cabe destacar que, en el mundo, la reserva del 75 por ciento del agua dulce se encuentra en estado sólido; justamente, en los glaciares.

Todos los colores

El glaciar Torrecillas se halla en una zona de transición entre el bosque andino patagónico y la selva valdiviana, en la que la diversidad paisajística muta con las estaciones, ofreciendo postales inenarrables de majestuosa y dinámica belleza.

Conviven especies arbóreas de selva como el tineo con otras características del bosque andino como el coihue. De un paisaje de vegetación de altura se arriba a un entramado de bonsáis, de edad similar, pero cuyas raíces disputan terreno con desechos de glaciar y grandes formaciones rocosas. El agua es el elemento central del paisaje: en estado sólido en el manto superior del glaciar y desbordante en celestes cuando se convierte en laguna.

Cuando acaba el invierno y el calor todavía no es tan intenso, en el camino se muestran en flor al menos tres especies de orquídeas, los notros explotan en rojos y los árboles de tineo, propios de la selva valdiviana, exponen sus flores que del blanco mutan al rojo de manera espectacular.

Entre abril y mayo, antes de que arrecie el mayor frío, los hongos crecen en el bosque, entre coihues y tineos. Se disfruta de la vegetación rastrera, ya que la humedad se encuentra en su máxima expresión. Y hacia arriba, el bosque de lengas se impone, cuyas hojas rojas bañan las esmeraldas aguas de la laguna con sus flores rojas, componiendo pátinas incomparables.

El paisaje blanco del invierno es imponente, ofreciendo como postal impensada a la laguna congelada. No se distingue el fin del principio del glaciar entre tanto blanco. Al descongelarse la laguna, un centro residual de hielo se irá achicando mientras el resto va recuperando su turquesa habitual, en una progresión fastuosa.

El lago es el gran protagonista del verano, esplendoroso bajo la acechanza de los soles más intensos. A su alrededor, la paleta de colores explota, con el glaciar como persistente guardián del ecosistema, blanco custodio en las alturas.

Perla invaluable

En materia ambiental, científicos del mundo observan con atención el desarrollo del glaciar Torrecillas y el resto de los glaciares cordilleranos de nuestro país, ya que se considera que “el rápido retroceso de los glaciares de los Andes y otras regiones montañosas del mundo es generalmente considerado como uno de los signos más claros del calentamiento que ha experimentado el planeta en las últimas décadas”.

Glaciar de circo, el Torrecillas está ubicado en una zona del Parque Nacional Los Alerces preservada de la presencia humana, que recibe unos tres mil milímetros de lluvias al año. Los glaciares se derriten naturalmente porque no estamos en época glaciaria. Pero también por el calentamiento global generado por acción humana.

Testimonio vivo de un tiempo en que todo fue blanco, sobreviviente del fin de la glaciación, cada año amenazado por el calentamiento que impone el desarrollo global de la presencia humana. Altivo, entre los verdes, emblema del Parque Nacional Los Alerces brilla el Glaciar Torrecillas, perla invaluable sobre el paisaje de bosque andino patagónico y selva valdiviana, como ancestral guardián protector.

Categorías
Medio Ambiente Nacionales Turismo

Los Alerces: Un paraíso natural reconocido hace tres como Patrimonio Mundial de UNESCO

El próximo 7 de julio, se cumplen tres años de la declaración del Parque Nacional Los Alerces como Sitio Patrimonio Mundial Natural de la UNESCO. Para esta reserva de biodiversidad de más de 250 mil hectáreas, ubicada al noroeste de Chubut, como para las localidades que conviven con ella en sus alrededores; este hecho marca un hito de notable importancia.

El 7 de julio de 2017, en la ciudad polaca de Cracovia, el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) tuvo su cuadragésima primera reunión anual. En ella, entre 35 propuestas, eligió al Parque Nacional Los Alerces para ingresar a su selecta lista de patrimonio protegido. La UNESCO dispuso en su Convención de 1972 para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural que ciertos lugares del planeta, por tener un “valor universal excepcional”, pertenecen al patrimonio común de la humanidad. Esta convención cuenta en la actualidad con la ratificación de 193 países e incluye en su listado de Patrimonio Mundial a 1121 sitios: 869 culturales, 213 naturales y 39 mixtos. A través de este listado, se pretende proteger estos sitios de las consecuencias que puedan generar desafíos contemporáneos como el cambio climático, la urbanización descontrolada, el turismo de masas, el desarrollo socioeconómico sostenible y las catástrofes naturales.

“Esta declaratoria de 2017 fue un premio al esfuerzo, a la dedicación, a años de trabajo de conservación de distintas generaciones”, analiza Ariel Rodríguez, intendente del Parque Nacional Los Alerces tres años después. “Más de 80 años lleva el Parque Nacional desde su creación y el estado de conservación se debe al trabajo conjunto, al esfuerzo dedicado durante años no solamente del personal sino también de las personas que visitan el área protegida y tienen un compromiso para la conservación”, completa.

PNLA Guardaparque
Biodiversidad en vivo


“La propiedad conserva una variedad de paisajes y escenarios. Contiene un extenso sistema de lagos y ríos naturales interconectados de agua clara. Estas aguas muestran colores espectaculares con tonos cambiantes de verde, azul y turquesa de acuerdo con la intensidad de la luz solar y la época del año. Los ríos y lagos cristalinos están rodeados de frondosos bosques valdivianos templados en un entorno de cordilleras, glaciares y picos nevados”, destacó la UNESCO al momento de la declaración. Remarcó que el Parque Nacional contiene, en medio de un bosque lluvioso de helechos, musgos, líquenes y colihue, a una población milenaria de alerces (la segunda especie de árbol más longeva del mundo), cuya especie más grande mide casi 60 metros de altura y tiene unos 2600 años de existencia. “El Parque Nacional Los Alerces conserva un alto grado de naturalidad, lo que brinda una profunda experiencia al visitante”, concluía uno de los fundamentos.


Destacaron desde la UNESCO hace tres años que el Parque Nacional Los Alerces forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de la Argentina (SNAP) y que cuenta con un Área Intangible y una Reserva Natural Estricta. “Lo que se destacó con esta declaratoria es el estado de conservación virgen o prístino de estas grandes superficies, la integridad de más de 100 mil hectáreas sin mayores alteraciones que las propias de la dinámica del bosque y las especies emblemáticas que en él habitan; entre ellas, el alerce milenario”, apunta Rodríguez.

El intendente del Parque destacó que en Los Alerces convive una importante biodiversidad, consecuencia de su ubicación en el extremo sur del bosque andino patagónico con características particulares de selva valdiviana que llegan desde el valle chileno con precipitaciones que sobrepasan los 2500 milímetros al año en algunos sectores.

Una ventana al futuro

Rodríguez entiende que esta declaración excede a la protección del inconmensurable patrimonio natural del Parque Nacional Los Alerces y colabora indirectamente con el posicionamiento de la región a nivel nacional e internacional. Destaca, en este sentido, el trabajo mancomunado que se lleva adelante con las localidades vecinas para “desarrollar el turismo como eje principal de recurso laboral, cuidando el ambiente”. Se muestra convencido de que “la declaratoria de Sitio de Patrimonio Mundial es una herramienta de preservación de la biodiversidad y también de gestión para la gente de la región”. Entiende que con esta herramienta se pueden fortalecer las relaciones y multiplicar las oportunidades.

“El turismo internacional busca los Sitios de Patrimonio Mundial porque entiende los esfuerzos que implican estas declaratorias y pone en valor estas conservaciones”, asevera y concluye, mirando al futuro: “Hemos trabajado mucho con la Secretaria de Turismo de Esquel en estos tres años en Educación Ambiental y actividades de bajo impacto, pensando en el goce de las nuevas generaciones”.

Categorías
Nacionales Sociedad Turismo

Esquel: reabrió del Parque Nacional Los Alerces

El 12 de junio se dispuso autorizar al “Parque Nacional Los Alerces” a reabrir de manera parcial. Vecinas y vecinos de Esquel, Cholila y Trevelin se emocionaron con la vuelta a este gigante natural, tras tantos días de confinamiento. Hay confianza en que el cumplimiento del estricto protocolo de bioseguridad permita poder ampliar la reactivación hacia los meses más cálidos del año.

Postales de reencuentro y alegría se pudieron observar en los primeros días de reapertura de este sitio tan entrañable para los sentimientos y las historias personales de cada habitante del noroeste del Chubut. “Fue como volver a los primeros paseos a orillas del Lago Futalaufquen que recuerdo de mi infancia”, manifestó Horacio, un hombre de 57 años de Esquel, quien completó la imagen, subrayando que no sólo disfrutó de volver a recorrer por algunas horas el Parque Nacional, sino también la emoción de planificar el paseo: “Sentí la misma alegría y ansiedad por llegar”. Norma (52), su esposa, agregó: “Más allá de algunas normas de distanciamiento y de protección, fue un poco recuperar un paisaje que todos los esquelenses hemos disfrutado en nuestras vidas”. Alejandra es la hija de ambos. Con 32 años, ha conocido el Parque siendo niña y lo ha revalorizado con el tiempo; incluso profesionalmente, ya que es bióloga. “Estar todo este tiempo sin poder venir ha sido muy difícil. Espero que nos sigamos cuidando para que no cueste tanto volver”, sentencia como un deseo.


El Parque Nacional Los Alerces, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, cuenta con una extensión total de 263 mil hectáreas y alberga a los lagos Futalaufquen, Verde, Krüger, Rivadavia, Menéndez, Amutui Quimey y el río Arrayanes, entre otros. Esta nueva reapertura, en tiempos de flexibilización del aislamiento preventivo, habilitó las portadas Sur, Centro y Norte para autos particulares de residentes de la zona, entre las 9 y las 17.30. Asimismo, se permite la pesca en el Lago Futalaufquen (con permiso correspondiente), el disfrute de las costas de los lagos, la navegación desde Puerto Limonao (que es la bajada de lancha habilitada), el senderismo de baja y mediana dificultad, el buceo y las áreas de acampe sólo para uso diurno.

También se dispuso la apertura de dos proveedurías y se determinó no habilitar los sanitarios de uso público. Las estrictas medidas dispuestas en el protocolo de reapertura pretenden resguardar la salud de trabajadores, pobladores, visitantes y prestadores. En la portada de acceso al Parque se detallan las sendas que están abiertas y las áreas de uso diurno.

Una puerta abierta

Fue la Dirección de Operaciones de la Administración de Parques Nacionales, la que dispuso la reapertura parcial el 12 de junio con estrictos protocolos de bioseguridad. Desde la Intendencia del Parque Nacional Los Alerces confían en que los visitantes acatarán las recomendaciones y que, progresivamente, se incorporarán nuevos servicios y se podrán autorizar nuevas áreas y actividades; para que con la llegada de la primavera y el verano se pueda ir recuperando la vida normal.

Esta reapertura, aunque parcial, significa mucho para el turismo de Esquel y de la región. Implica un paso importante en la esperada vuelta a la normalidad y un primer signo que permite imaginar en el mediano plazo la vuelta de los visitantes a esta gema del turismo patagónico.

Categorías
Comercio - Industria Nacionales Servicios Sociedad Turismo

Esquel: reabre la gastronomía y se entusiasma el turismo

Con auspiciosa respuesta, el miércoles 10 de junio reabrieron al público bares, restaurantes, confiterías y cervecerías en Esquel. El secretario de Turismo y Producción de la localidad, Mariano Riquelme, destacó que el protocolo y los permisos se fueron trabajando intersectorialmente durante el confinamiento. La ciudad se entusiasma con la posibilidad de compartir la temporada de nieve con los turistas.

La de Esquel fue una apertura gastronómica anticipada al resto de la Provincia de Chubut. “Se venía trabajando con reparto a domicilio y retiro de mostrador. Pero la gran demanda del sector era abrir con público. Se trabajó mucho en los protocolos y ni bien el gobierno nacional decretó la Fase 5 a nivel país, Esquel se puso manos a la obra en la gestión con la Provincia de Chubut de los permisos para poder realizar esta apertura”, explicó Riquelme.

Presumiblemente, la jornada debut de la reapertura estaba atravesada por una total incertidumbre. “Después de tantos meses cerrados y con tan poca actividad comercial en general en toda la localidad, no se sabía cómo iba a responder el público. Si la gente iba a sentirse con ganas y con seguridad de salir a comer afuera, si se iban a poder mantener las normativas y los protocolos para el cuidado de todos”, recordó Riquelme. Empero, desde el mediodía, cuando los primeros locales abrieron sus puertas al público, el tráfico de gente fue incesante; siempre respetando las distancias sugeridas.

Premio al trabajo coordinado

“Veníamos trabajando con los empresarios gastronómicos de manera conjunta en la elaboración de los protocolos y las medidas de seguridad, así que muchos de ellos habían aprovechado todos estos días que habían estado cerrados para hacer las modificaciones en sus locales”, destacó Riquelme, subrayando que ésa fue la tarea a la que se abocó su Secretaría, de la mano con todos los sectores. En ese marco, señaló que el mismo trabajo se viene realizando con otros rubros, como el de los alojamientos, para una próxima reapertura.

“Se tienen muy buenas expectativas de recobrar un buen nivel de actividad con el público local. Era parte de lo que veníamos hablando hace tiempo. Que el rubro gastronómico, dentro de la actividad turística, puede trabajar con público local. Y eso lo estamos viendo con muy buena respuesta. Tenemos buenas expectativas, siempre haciendo hincapié en los cuidados y en que es responsabilidad de todos mantener este estatus de apertura”, analizó Riquelme, visiblemente confiado tras estas exitosas jornadas debut con la reapertura.

“Vivimos meses muy complejos durante este período de pandemia”, reflexiona Mariano Riquelme. “Pasamos una etapa en la que tomamos conciencia de la magnitud de los hechos y se tuvo mucha paciencia. Todo el sector comercial local brindó colaboración a las instituciones y a las autoridades, tanto en salud como en seguridad”, apuntó. En los días previos a esta flamante reapertura gastronómica, se conjugaba la ansiedad lógica con la necesidad económica de recobrar la actividad. El hecho de que Esquel no tuviera que padecer casos positivos de Coronavirus, generó confianza en la comunidad y expectativa en recobrar lo que se da en llamar “la nueva normalidad”. “Fueron meses difíciles, estamos de a poco avanzando. Lento pero a paso firme. No estamos dejando nada al azar. Estamos tomando los recaudos para no tener que retroceder”, destaca Riquelme sobre este presente que vuelve a ofrecer perspectivas positivas para una ciudad que es señera en el turismo patagónico.

La esperada vuelta del turismo

Riquelme se sustrae de una expectativa pasiva y subraya que durante los meses de confinamiento se estuvo trabajando arduamente en el posicionamiento de Esquel, tanto hacia el público turista como entre el resto de los destinos. Precisa que se desarrolló “un nuevo esquema de comunicación, donde entendimos que la gente, el público, el lector, requería lecturas amenas. Estaba mucho tiempo en su casa y tenía necesidad de acceso a material amigable que le permitiera viajar aunque sea con la imaginación hacia los lugares que le gustan y que recuerdan”. Con esa premisa, se trabajaron contenidos en los que se invitó al público a acercarse a Esquel desde sus casas.

“También participamos activamente en todas las reuniones y mesas de trabajo a nivel nacional, como la Red Federal de Municipios Turísticos; en eventos virtuales que organizó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; y con contactos dentro de nuestra provincia, sabiendo que Esquel es un municipio referente para la preparación de la pospandemia”, detalló Riquelme.

Sobre este trabajo se sostiene la expectativa generada frente a una posible apertura turística que podría darse en invierno con el mercado regional de Chubut. “Tenemos nuestro centro de esquí, al que cada año el público que acude es principalmente de la Provincia. Sabemos que de habilitarse, nuestros turistas de siempre nos van a volver a elegir”, se entusiasma Riquelme. Y finaliza que, para no depender del azar, elaboraron una encuesta en la que consultaron sobre el posible comportamiento en una eventual apertura de la temporada de invierno: “La respuesta fue muy buena, con un 90 por ciento de gente que manifestó que vendría a esquiar”.

Categorías
Nacionales Salud Servicios

Comenzó la distribución de 35 mil reactivos en todo el país para diagnóstico del COVID-19

El ministerio de Salud de la Nación comenzó con la entrega de 35 mil reactivos para diagnosticar el nuevo coronavirus en las 24 jurisdicciones del país, como parte del programa de descentralización en 35 laboratorios.

Se distribuirán 4.000 a la provincia de Buenos Aires; Chaco, Córdoba, Santa Fe y Tierra del Fuego recibirán 2.000 cada provincia. Otros 3.000 serán para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

San Luis, San Juan, Mendoza, Neuquén, La Pampa, Chubut, Formosa, Misiones, Corrientes, Catamarca, Jujuy, La Rioja, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Santiago del Estero, Tucumán y Entre Ríos recibirán 1.000 cada una, como así también los hospitales Garrahan y Posadas (1.000 cada uno).

Esto permitirá reforzar y completar la descentralización para agilizar el proceso  de diagnóstico y poder dar respuesta de la mejor forma al virus COVID-19 en Argentina.